Nacional

Venezuela está tratando denuncia de incursión diplomáticamente
10 de Mayo de 2013


Tras conocerse denuncias del defensor del pueblo Jorge Armando Otálora, en torno a una incursión de militares venezolanos en territorio colombiano, el ministro de Exteriores de Venezuela señaló que el caso se está "tratando diplomáticamente".


 


EFE


El ministro de Exteriores de Venezuela, Elías Jaua, señaló hoy que está "tratando diplomáticamente" con Colombia las denuncias formuladas por indígenas colombianos sobre la presunta incursión de militares venezolanos en su territorio.


"El caso de Colombia ya lo estamos tratando diplomáticamente", declaró Jaua en una rueda de prensa en Caracas al ser consultado sobre una declaración del defensor del pueblo colombiano, Jorge Armando Otálora.


El funcionario colombiano indicó que recibió denuncias de indígenas del corregimiento de Cacahual, en el Guainía, en las que aseguran que hombres del Ejército venezolano entran en su territorio para hostigarlos y quitarles las cosas que poseen.


Otalora manifestó en un comunicado que los indígenas le informaron que en la madrugada de hoy "hombres de la guardia del vecino país llegaron al lugar con atropellos contra los habitantes de la zona, en su mayoría indígenas dedicados a la minería artesanal".


Advirtió que no es la primera vez que hombres del Ejército del país vecino incursionan en territorio colombiano.


Jaua indicó que sobre esa situación "hay dos versiones" y que la Fuerza Armada venezolana "expone que hay una situación de minería ilegal del lado de la frontera venezolana y se actuó de acuerdo a los procedimientos establecidos".


El jefe de la diplomacia de Caracas se refirió, además, a unas detenciones, sin precisar mayores detalles.


"Se colocó a los detenidos a la orden de la Fiscalía General de la República, pero es un tema que la canciller (colombiana, María Ángela Holguín) y yo estamos tratando por vía diplomática", apuntó.


El corregimiento de Cacahual es una zona extensa donde la población se queja de la falta de protección, por lo que los indígenas de Inírida, capital del Guainía, han empezado a armarse con palos y machetes, "cansados de tantos atropellos", según explicó Otálora.