Economía

PIPE (Plan of Support to Productivity and Employment) is beneficial for agriculture, but not enough
El Pipe es positivo para el agro, mas no suficiente
Autor: Johana Ramírez Gil
21 de Abril de 2013


Los gremios coinciden en que, aparte de los recursos del Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo, Pipe, para el sector agropecuario es urgente que el Gobierno tome más medidas específicas para el agro y menos trasversales en la economía.


Foto: Cortesía 

 

Con las medidas cambiarias, tributarias, arancelarias, anticontrabando y de competitividad ser verá beneficiada la economía en general, con mayor impacto en infraestructura, vivienda, comercio y agricultura. 

 

 


Más allá de los $800.000 millones que destinará el Gobierno para el sector agropecuario del país, a través del Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo, Pipe, los dirigentes gremiales son enfáticos en solicitar medidas que se ajusten a las necesidades puntuales que atraviesa el sector como las altas  tasas de interés en los créditos para el agro que les impide mayor competitividad. Los recursos del Pipe, dicen, son importantes, más no suficientes.


 Para Rafael Hernández, presidente de Fedearroz; Jenaro Pérez, gerente general de Colanta; Álvaro Peláez, presidente del Comité Nacional Cafetero y Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, el plan de choque mitigará algunas problemáticas del gremio como son el contrabando, la revaluación del peso y la falta de un Censo Nacional Agropecuario.


De acuerdo con lo expuesto por el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, el agro dispondrá de una línea complementaria al crédito disponible para riego, pozos profundos, sistema de secamientro, entre otras utilizaciones. En línea de crédito dispondrá de plazos hasta de 15 años.


Igualmente, 100.000 millones se manejarán por medio del Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario, Finagro, para aspectos fitosanitarios en cultivos de palma aceitera, banano y arroz. Finalmente, se asignarán recursos por $280.000 millones para la financiación del tercer Censo Nacional Agropecuario, luego de 41 años del último. 


Al respecto, Luis Eduardo Gómez, presidente de Finagro, precisó que con el Pipe “se canalizarán recursos para fortalecer el sector lechero amenazado por los TLC, se incentivará la capitalización rural, la renovación de plantaciones y se buscará combatir los problemas fitosanitarios. Es un esfuerzo muy grande con el que esperamos que el campo siga creciendo de la mano de estos apoyos”.


Incluso, el dirigente aseguró que  desde el año pasado hay un fondo de cobertura cambiaria en Finagro que les permite a los exportadores garantizar un ingreso superior que aminora las pérdidas por las tasas cambiarias. “En 2012 se cubrieron 607 millones de dólares, con una tasa de cambio de $1920. En este año, ya se han cubierto 135 millones de dólares para un promedio cambiario de $1930”.


 


El PIB debería crecer


 


Con la inversión de más de 5 billones de pesos, es decir casi un punto del PIB, el Plan de Impulso de la Productividad y el Empleo, Pipe, tiene como objetivo impactar la economía. El director del Departamento de Planeación Nacional, Mauricio Santamaría, aseguró que el PIB podría crecer cerca de un punto porcentual, lo cual nos aseguraría llegar a la meta de este año de estar entre 4,8 % y 5 %. 


Otras de las medidas contempladas en el Pipe son el desmonte de los parafiscales desde el 1° de mayo, la agilización de la devolución del IVA, el mantenimiento por dos años de la política de cero aranceles para materias primas que no se producen en el país y el aumento del pie de fuerza. 


 




Sector agrícola

 


El más crítico de los líderes gremiales consultados fue Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, quien advirtió que muchos de los proyectos anunciados por el Gobierno en el plan de choque  “ya estaban en proceso de ejecución y planificación”, como los recursos para el Censo Nacional Agropecuario, para la vivienda rural y para combatir problemas fitosanitarios. “Que no nos vengan a decir que es algo nuevo”, precisó. 


Combatir el contrabando y los problemas fitosanitarios, establecer una franja de precios para hacerle frente a los tratados de libre comercio, asegurar una tasa de cambio competitiva,  recursos de financiación, disminución en los costos de producción, más infraestructura y seguridad, fueron las siete peticiones que presentó el gremio agrícola al presidente Juan Manuel Santos, previo al anuncio del Pipe.


Al respecto, el presidente de la SAC, consideró que en el plan de choque quedaron excluidas varias de sus solicitudes como el subsidio a los fertilizantes y al sector agrícola con la entrada en vigencia de tratados comerciales.  Sin embargo, precisó que “hay que seguir trabajando con el Gobierno y para que sí se cumplan los anuncios prometidos”. 


 




Sector cafetero

 


“Vemos con muy buenos ojos el plan de choque para el sector, específicamente para el café. Se han destinado recursos para reforzar los proyectos de inversión a través de Finagro”, fue el balance que dio Álvaro Peláez, presidente del Comité Nacional de Cafeteros y representante por Antioquia. 


Así mismo, destacó la importancia del Censo Nacional Agropecuario que se adelantó por última vez hace 41 años, lo que ubica a Colombia “en el deshonroso último lugar de América Latina”. Gracias a la información del censo, según el dirigente,  se podrá tener una radiografía de la realidad de los cafeteros. 


Más allá del presupuesto destinado al Pipe, Álvaro Peláez sugiere que se adelante un modelo de desarrollo para la caficultura que no termine el 31 de diciembre de 2013 o cuando finalice un periodo presidencial. “Necesitamos una política a cinco años que tenga continuidad para el sector caficultor que tiene el 30 % de la población campesina en el país”. 


 




Sector arrocero

Para Rafael Hernández, presidente de Fedarroz, el desarrollo del sector parte de unas tasas de interés blandas porque “difícilmente un agricultor podrá tomar un crédito para renovar su maquinaria y hacer adecuaciones que requiere para mejorar su competitividad frente a los tratados comerciales. En eso debe trabajar el Gobierno”.




Sector lácteo

 


Para Jenaro Pérez, gerente general de Colanta, el Pipe le da “tranquilidad” al sector porque demuestra que el Gobierno está interesado en mejorar las condiciones de ordeño y comercialización de los lecheros, tan golpeados en los últimos meses  por la importación de leche en polvo y el contrabando. 


El dirigente de la Cooperativa Lechera de Antioquia quedó “satisfecho” por los proyectos anunciados en  el Pipe y resaltó que todavía “falta bajar las tasas de interés de los créditos para que los lecheros puedan construir establos, tanques de enfriamiento y equipos de ordeño, porque ahora nos toca importar equipos desde Europa. Si hay préstamos fáciles en la banca, vamos a rebajar los costos de producción de la leche y seremos más competitivos”.