Editorial

Universidad en Antioquia
8 de Abril de 2013


El nuevo reto es impulsar la creaci髇 de nuevas sedes regionales que tengan capacidad de ser 醨boles frondosos que den cobijo al desarrollo integral y equitativo del departamento.

 


El martes tendrá lugar en El Carmen de Viboral la inauguración de la sede de la Universidad de Antioquia para el Oriente, iniciativa que hace parte de las que pueden realizar el sueño de la más progresista dirigencia antioqueña de la segunda mitad del siglo XX y los primeros años del XXI, que aspiraba a impulsar la desconcentración del Valle de Aburrá y la descentralización de las instituciones departamentales. La constitución de las sociedades de servicios púbicos en Urabá y el Oriente antioqueño, inicialmente, y la construcción de las sedes de la Universidad de Antioquia en esas subregiones, son los primeros y muy significativos pasos para generar en ellas capacidad para ofrecer a los habitantes servicios y oportunidades que garanticen su permanencia en las regiones, con un desarrollo personal y social en condiciones dignas.


Antes, desde mediados del siglo XIX, los antioqueños del departamento hacían grandes esfuerzos por enviar a sus hijos a la Universidad de Antioquia. Ello contribuyó a la consolidación del Alma Mater como fuente de identidad cultural y desarrollo científico y económico de Antioquia. El crecimiento de la Universidad en su sede Medellín se hizo, sin embargo, a costa del desarrollo integral de Antioquia, pues los hijos de las ocho subregiones que estudiaron en la sede central no encontraban razones para retornar a lugares donde no existían oportunidades que sí les ofrecía el Valle de Aburrá, cuya población ha crecido en proporciones geométricas debido a su mejor oferta de bienestar y al éxodo de miles de personas durante las violencias que han agobiado a nuestro campo.


Desde los años noventa, la Universidad de Antioquia dio sus primeros pasos en el proceso de regionalización, ofreciendo diversos programas en edificios prestados en los municipios, no todos adecuados para la actividad académica. En la década pasada, y gracias a la decisión de los gobernadores Guillermo Gaviria, Eugenio Prieto, Aníbal Gaviria y Luis Alfredo Ramos, que encontró eco en el rector Alberto Uribe, se impulsó el fortalecimiento de la regionalización, que pasó de ser un programa secundario, a transformarse en una de las columnas del desarrollo institucional. En esta etapa se fortalecieron las seccionales de la Universidad en las subregiones Urabá, Bajo, Cauca, Suroeste y Oriente. Este impulso ha alentado el crecimiento de programas de educación superior ofrecidos por otras instituciones, muchas de ellas privadas.


Los 2.242 estudiantes que ingresarán en 2013-2 son 55 % más que los alumnos del período con mayores ingresos, el 2012, en los programas que la Universidad ofrece en las subregiones. El incremento se debe a la nueva sede del Oriente, que llegará  a albergar a 3.000 estudiantes en 2016, con un crecimiento promedio anual de 300 estudiantes que van a encontrar programas pertinentes para las expectativas económicas de esa zona de Antioquia y para las condiciones de los alumnos.


La decisión de fortalecimiento de esa regionalización llega también con los avances en el desarrollo de las tres seccionales de la sede de Urabá; la de Turbo, que tiene especialización en Ciencias del Mar; la del Darién, orientada a agroecológicos y ambientales -que serán fundamentales para proteger el sufrido Tapón del Darién-, y la de Apartadó, ciudadela proyectada para entrar en servicio en el primer semestre de 2015. Con estos tres centros de educación e investigación en áreas novedosas y necesarias para Antioquia, con los 3.700 alumnos que debe recibir al terminar en 2016 y con el apoyo del sector privado liderado por Augura, la Universidad se articula en la consolidación de Urabá como la tierra prometida de los antioqueños.


Con la inauguración de su sede Oriente y el impulso que se está dando en Urabá, estas dos subregiones tienen el privilegio de protagonizar el primer proceso de descentralización de la Universidad de Antioquia y ya han iniciado proyectos de desarrollo económico y social, que se verán fortalecidos por la institución académica. El nuevo reto es impulsar la creación de nuevas sedes regionales que tengan capacidad de ser árboles frondosos que den cobijo al desarrollo integral y equitativo del departamento.