Economía

“Ant theft” leaves $ 30 million in losses
‘Robo hormiga’ deja US$30 millones en pérdidas
Autor: Johana Ramírez Gil
26 de Marzo de 2013


Los jueves, viernes y sábados, entre las 4:00 p.m. y las 8:00 p.m., son los días y las horas en las que más ‘robos hormiga’ se presentan en Medellín. Los delincuentes aprovechan que hay mayor afluencia de compradores.



Ingresan a los almacenes de cadena con ropa ancha, como chaquetas, para esconder la mercancía y salir del establecimiento. Algunos van acompañados para que el cómplice distraiga a vigilantes y trabajadores mientras se ejecuta el hurto.

 


En plena Semana Santa los amigos de lo ajeno aprovechan para hurtar de almacenes de cadena  productos como bloqueadores y vestidos de baño que luego son vendidos en el mercado negro. En la antesala del Día de la Madre, la ropa de  dama es la más apetecida, dinámica que se repite para el Día del Padre, mientras que en diciembre, los juguetes para niños son los más robados. 


El ‘robo hormiga’ es definido en el sector como cualquier tipo de robo de empresa, que ocurre en pequeñas cantidades pero de manera frecuente y que al final de año arroja pérdidas millonarias. Los hurtos son protagonizados por clientes, empleados o proveedores. 


Las  mujeres entre los 19 y 24 años  protagonizan el 70 % de estos ‘robos hormigas’, que el año anterior arrojaron pérdidas por 30 millones de dólares en Medellín, el 30 % restante de los hurtos son de  hombres con edades que oscilan entre los 23 y 29 años, según cifras de Alto, organización que asesora empresarios en estrategias para disminuir el hurto. 


Precisamente, de acuerdo con un estudio de esta compañía, en Colombia se estima que las pérdidas en comercio y centros comerciales por el ‘robo hormiga’ ascienden a 150 millones de dólares anualmente, de los cuales, 30 millones de dólares se registran en Medellín, siendo la segunda ciudad más afectada por este delito luego de Bogotá. Así mismo, de las 14.000 capturas efectuadas en Colombia, según Alto el 20 % se presentaron en la capital antioqueña, con 3.000 personas sorprendidas en flagrancia. 


Sin embargo, a pesar de las cifras, Jesús María Velásquez, presidente de Asoguayaquil, aseguró  que en los centros comerciales de El Hueco y Guayaquil “no se reportan pérdidas tan significativas porque los más de 30 afiliados tienen muy buenos sistemas de comunicación, monitoreo y vídeos, así que se les hace más difícil ser víctimas del ‘robo hormiga’, eso afecta mucho más a los grandes almacenes de cadena”. 


Al respecto, el Décimo Censo Nacional de Mermas y Prevención de Pérdidas-Mercado Detallista de 2012, que analizó los balances financieros de los almacenes de cadena del país, concluyó que el 19 % de las mermas son por robo externo y el 15 % por robo interno. El estudio adelantado por la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco)   estableció la metodología en cada uno de los casos.


En el robo externo, la mercancía es camuflada en ropa y maletines, los alimentos son consumidos en la tienda y hay devoluciones de mercancía fraudulenta. Mientras que en el robo interno, la mercancía sale del establecimiento sin ser facturado y  hay complicidad del personal de seguridad en un 13 %. 


Para combatir este flagelo que golpea a centros comerciales, empresas y especialmente a supermercados y almacenes de cadena, Luis Anaya, gerente General de Alto, sugiere que “se mantenga una política de tolerancia cero al ‘robo hormiga’, es decir, que denuncie a cualquier persona que sea sorprendida robando, sin importar la cuantía del hurto”.


De acuerdo con las cifras de la entidad, cuando un ladrón que opera bajo la modalidad del ‘robo hormiga’ es capturado, denunciado y judicializado, no vuelve a robar en el 95 % de los casos, en pocas palabras, solo el 5 % sigue delinquiendo, lo que representa una reducción del 40 % en pérdidas porque se logra disuadir al infractor. 


Anaya también recomienda a los empresarios mantener políticas claras para la contratación de personal, con exámenes de admisión, pruebas psicológicas y filtros que eviten vincular a trabajadores que luego se conviertan en ladrones que operan bajo el ‘robo hormiga’. 


No dé ‘papaya’ 


Desde que usted ingresa a un supermercado o almacén de cadena es grabado por cámaras de seguridad que muchas veces no ven pero que son monitoreadas por personal capacitado. Hay vigilantes que vestidos como clientes analizan sus movimientos y comportamientos y  los productos están protegidos por ganchos y láminas de seguridad. Robar es un delito, así sea en pequeños montos, no dé ‘papaya’.


Cuando hay indicios claros de que alguien hurtó en un establecimiento bajo la modalidad de ‘robo hormiga’, el gerente General de Alto  relata que el sospechoso es llevado por el personal de seguridad a una sala de espera donde le exigen la factura del producto que supuestamente robó. De comprobarse el delito, Luis Anaya advierte que es “ilegal obligar al individuo a pagar dos veces el valor de la mercancía para no ser denunciado”.


Lo que viene después,  es  llamar a las autoridades para que detengan al sospechoso y luego un representante del establecimiento, interpone el denuncio en una Unidad de Reacción Inmediata (URI) para que “los casos sean investigados y se mantenga la política de tolerancia cero”.


Finalmente, Luis Anaya explica que hay agravantes que conducen a la cárcel a una persona. Como es el caso de quien se roba una chocolatina de $200 y tiene antecedentes penales por otros delitos, es reincidente en ‘robo hormiga’ o deterioró la mercancía.