Columnistas

El papado romano
Autor: Hern醤 C醨denas Lince
19 de Marzo de 2013


Curiosamente me han sorprendido las llamadas que me han hecho lectores de mis art韈ulos que amablemente me publica el peri骴ico EL MUNDO. Entre ellas me preguntan por mis opiniones personales sobre el nuevo Papa de la Iglesia Cat髄ica.


Curiosamente me han sorprendido las llamadas que me han hecho lectores de mis artículos que amablemente me publica el periódico EL MUNDO. Entre ellas me preguntan por mis opiniones personales sobre el nuevo Papa de la Iglesia Católica. Al respecto quiero exponer ideas sobre lo que medito continuamente, pues recorriendo la historia de los últimos dos mil años encuentro maravillosos y grandes aportes, al mismo tiempo que fallas y errores en la historia del Cristianismo.


En cuanto a los aspectos positivos hay que resaltar el camino a la paz, las ayudas a los pobres y la convivencia, al mismo tiempo que personalmente veo enormes defectos y errores que la Iglesia ha cometido, destacando entre ellos los siguientes: ¿Cómo es que la Iglesia ha rechazado a las mujeres, marginándolas?  En el actual año 2012 no hay una sola mujer en los altos escalafones que la lleve a ser Papa, cardenal o simple sacerdote. Tal cosa es un error espantoso. Las mujeres y los hombres tenemos los mismos e iguales derechos, por lo que es urgente que toda la humanidad y especialmente sus iglesias reconozcan la igualdad de géneros.


Personalmente pienso que es también un error imperdonable que los jefes de la Iglesia sigan usando ridículos vestidos y sombreros de hace varios siglos; tal espantosa costumbre hace pensar que los dirigentes de la Iglesia son anticuados y desconocen la realidad actual que está llena de enormes progresos en lo científico así como oportunos cambios en la comunicación, como es el caso del teléfono, los celulares, el Internet, los computadores y la televisión.


Me parecen simpáticas y curiosas las fumarolas negra y blanca por una chimenea en el Vaticano para comunicar si se había elegido jefe de la Iglesia, al mismo tiempo que se veían las imágenes de un pájaro que se posó en la chimenea segundos antes de la decisión del colegio cardenalicio.


Pienso con tristeza en viejos y graves errores como el de la Inquisición, cuando cientos de personas fueron torturadas y quemadas vivas, lo que era totalmente contrario a ideas y principios básicos del Cristianismo, así como en el día de hoy es bien criticable que tantos clérigos hayan incurrido en delitos de pederastia.


Sería maravilloso que el papa Francisco abriera caminos para que las mujeres ocupen altas jerarquías incluyendo el mismo trono papal, al mismo tiempo que se podrían actualizar las formas de vestirse los altos dirigentes de la Iglesia.


En viejos tiempos el Cristianismo europeo se fraccionó, entre otras razones porque los directivos del Vaticano inventaron un buen “negocio” para garantizar la entrada al cielo si se recibían cuantiosos aportes económicos, lo que fue una de las causas para la rebelión luterana.


Cuando los colonizadores españoles llegaron a América y encontraron a nuestros indígenas, los sacerdotes que acompañaban a los ibéricos estaban obligados a hablarles a los nativos en latín y a continuación podían ser aniquilados. Todas estas anteriores historias nos llevan a desear que el nuevo pontífice de Roma inicie una serie de profundos cambios y modificaciones que requiere la Iglesia Católica para cumplir con sus verdaderos objetivos.