Economía

Rare metals, the gold of the 21st century
Los metales raros, el oro del siglo XXI
4 de Febrero de 2013


Los metales raros Disprosio, Europio, Itrio, Neodimio y Terbio, guardan en su rareza el secreto del futuro tecnológico, así como el éxito de las energías limpias, y mantienen en jaque a las naciones más poderosas del mundo.


Foto: Cortesía 

Además de China y EE.UU., estos elementos se hallan en abundancia en países como Canadá, Brasil, Kenia, Sudáfrica, Australia o Vietnam. 


EFE


El acceso a estos elementos químicos es una prioridad para la estrategia energética de Estados Unidos, que ve cómo China controla el 95 % de la producción de los llamados metales raros o tierras raras que han pasado de ser actores secundarios y olvidados en la tabla periódica a grandes protagonistas.


Los imanes de los modernos altavoces y discos duros de ordenador, los teléfonos móviles inteligentes, las turbinas eólicas, las bombillas de bajo consumo, los paneles solares o las baterías de los coches eléctricos e híbridos alimentan su eficiencia a base de estos componentes cuyo suministro no está garantizado.


Ante esta perspectiva, el Departamento de Energía de EE.UU. movilizó a científicos y expertos tanto de universidades como de empresas para buscar soluciones. Un equipo de trabajo que tendrá su cuartel general en el nuevo Instituto de Materiales Críticos, CMI.


La compañía Ames Laboratory en Iowa y su director Alex King están al frente del proyecto que recibirá 120 millones de dólares de financiación en los próximos cinco años.


“La clase media está creciendo globalmente y una de sus características es que quieren cosas, ya sean teléfonos, coches, etc, y eso va a crear una enorme demanda y esa demanda implica una demanda de materiales raros”, explicó King.


El objetivo principal del CMI a corto plazo será detectar los posibles yacimientos de estos metales en EE.UU., “sin importar cuál sea el costo de su extracción para dotar al país de mayores reservas de esos elementos, así como trabajar con las empresas mineras ya existentes para asegurar que sean viables”, dijo King. 


Asimismo, el director del CMI puso como ejemplo la situación de la mina Mountain Pass, en California, que durante décadas fue el mayor suministrador mundial de metales raros y que tuvo que cerrar en 2002 por problemas medioambientales.


Sin embargo, la explotación volvió en 2010 aunque enfrenta una situación de mercado compleja frente al control de precios que ejerce China. El gigante asiático obtiene los metales de forma más barata debido a sus relajadas políticas ecológicas y de seguridad laboral, así como el menor costo salarial, al tiempo que restringe el volumen de sus exportaciones con lo que controla el precio de mercado.


Esa práctica ha sido denunciada por la Unión Europea, EE.UU. y Japón ante la Organización Mundial de Comercio, OMC, mientras que China se defiende asegurando que su intención es frenar la producción excesiva en el país que tiene consecuencias para el medio ambiente.




Tensiones geopolíticas


David Sandalow, representante de Política y Asuntos Internacionales del Departamento de Energía de EE.UU. dijo que “ha habido tensiones geopolíticas durante los últimos años debido a estos asuntos y los riesgos son reales”. Sandalow aclaró que la particularidad de metales raros no es tanto su escasez, ya que “abundan más que el oro en la Tierra”, si no la complejidad de su extracción, que implica químicos, gasto energético y puede resultar muy contaminante.