Columnistas

Chávez desconectado
Autor: Guillermo Maya Muñoz
18 de Enero de 2013


La primera vez que se supo de Hugo Chávez fue con el fallido golpe militar en 1992, que él y otros militares, de mediano rango, dieron a Carlos Andrés Pérez, con motivo del alzamiento de la población, conocido como el “Caracazo” de 1989

La primera vez que se supo de Hugo Chávez fue con el fallido golpe militar en 1992, que él y otros militares, de mediano rango, dieron a Carlos Andrés Pérez, con motivo del alzamiento de la población, conocido como el “Caracazo” de 1989, en contra de las medidas neoliberales que CAP estaba implementando en Venezuela, bajo la sombrilla del Consenso de Washington, una guerra de clases contra los pobres y los trabajadores, como lo acaba de atestiguar el derrumbe de la periferia europea, Grecia, España, Portugal, Irlanda e Italia. La rebelión fue sofocada y Chávez fue a dar con sus huesos a la cárcel.


Pero, lo que no pudo conseguir con el golpe armado, Chávez lo logró con la política y en 1998, por primera vez obtiene la Presidencia de la República. Desde entonces, de las 16 batallas políticas electorales, 15 las ha ganado por amplio margen, exceptuando el referendo constitucional de 2007. En abril de 2002, algunos miembros de la oposición, los gremios económicos y algún sector castrense, alentados por los EEUU, dieron un golpe de estado contra Chávez, quien solo estuvo fuera del poder por tres días, al final de los cuales regresó al palacio de Miraflores.


Por otro lado, Chávez le devolvió el favor a George W. Bush, quien sí se alzó con la presidencia de su país al mejor estilo de una república bananera en 2001, con la derrota de la propuesta de la creación del ALCA, Área de libre comercio de las Américas, en Mar del Plata (Argentina), en donde se realizó la IV Cumbre de las Américas, en compañía de Néstor Kirchner y de Lula da Silva, en 2005. Una derrota estruendosa para quienes querían imponer el yugo neoliberal financiero en todo el continente. No es poca cosa derrotar las políticas del establecimiento estadunidense en lo que se creía era su patio trasero.


Chávez ha gobernado a Venezuela desde 1998 hasta 2012, y no ha podido asumir el nuevo periodo presidencial que ganó en las elecciones de octubre pasado. El desarrollo de un cáncer maligno lo ha inhabilitado y lo tiene al borde de la muerte, que sus enemigos quieren y buscan rentabilizar en términos políticos para desbancar al chavismo del gobierno, y rescatar la renta petrolera para entregársela a las multinacionales y a los sectores que están esperando que el chavismo, también asediado por la corrupción, desaparezca con Chávez.


El recurso más importante de Venezuela es el petróleo, que representa el 95% de las exportaciones, el 40% de los ingresos presupuestales y cerca del 12% del PIB, con reservas petroleras por cerca de 250 años. ¿Quién se apropiaba de la renta petrolera antes de Chávez? Las multinacionales petroleras, el gobierno con PDVSA y a través de los contratos y la corrupción la renta terminaba en los sectores rentistas y en la vieja oligarquía del país.


La confrontación política con Chávez gira alrededor de la distribución de la renta petrolera a través del gasto público y del manejo cambiario adecuado que permita la remisión de dólares al extranjero.


¿Qué esperaban los críticos de Chávez? ¿Que Chávez dejara en manos de las multinacionales la renta petrolera y que las divisas durmieran en los baúles del banco central, mientras la pobreza crecía en Venezuela, y los más ricos se daban la gran vida en Miami al lado de la diáspora cubana, y remitían ingentes sumas a los paraísos fiscales?


Pues no. Lo que hizo Chávez, y es lo que explica sus incontables victorias electorales, fue convertir la renta petrolera en gasto social, que en 10 años ha llegado a 772.000 millones de dólares, con mejoras importantes en disminución de la pobreza, educación, salud, alimentación, menos desigualdad en la distribución de los ingresos, etc.


No ha sido Chávez el epítome del idiota latinoamericano, como los Apuleyos y Vargas Llosas, congraciándose con la rancia oligarquía Latinoamérica, desacreditan los “populismos” latinoamericanos, sino los gobiernos, cada vez más en manos de tecnócratas financieros, que como los europeos han llevado sus economías a la ruina y al desempleo con las recetas neoliberales de privatización, recortes fiscales, salariales y pensionales.


Chávez es una figura controvertida, especialmente en Colombia, dada la rivalidad que se estableció entre la derecha colombiana, aliada incondicional del gobierno de G.W. Bush, y el proyecto bolivariano de Chávez, para contener su avance en AL, mientras se acusaba al gobierno de Venezuela, sin que este pudiera dar explicaciones claras, de ser aliado y ocultador de las guerrillas colombianas en su territorio. Sin embargo, lo que debemos apreciar los colombianos es la lección de Chávez a la guerrilla: Si quieren el poder hagan política.