Columnistas

Apuesta pragm醫ica, no ideol骻ica
Autor: Juan Manuel Gal醤
14 de Enero de 2013


El p醨amo de Santurb醤 es excepcional. De un lado cuenta con recursos que abastecen de agua a 48 municipios colombianos y a una poblaci髇 total de 2.3 millones de personas y de otro, posee uno de los yacimientos de oro m醩 importantes en el pa韘.

El páramo de Santurbán es excepcional. De un lado cuenta con recursos que abastecen de agua a 48 municipios colombianos y a una población total de 2.3 millones de personas y de otro, posee uno de los yacimientos de oro más importantes en el país.


Recientemente, el Páramo de Santurbán fue declarado Parque Natural Regional. Así, se resuelve parcialmente el intenso debate que, por una parte, exponía argumentos en favor de la explotación del oro como fuente de desarrollo de la civilización; y por otra, cuestionamientos dirigidos a la protección del ecosistema como elemento de la supervivencia de los seres vivos. No perdamos de vista que aquí hablamos del agua no solo por capricho ambientalista sino porque se trata de un recurso estratégico que a corto plazo será mucho más valioso que el oro. El reconocimiento hecho por el Ministerio de Ambiente y la Corporación para la Defensa de la Mesa de Bucaramanga (Cdmb),  de que este páramo es un parque natural deja clara su fragilidad y vulnerabilidad como ecosistema,  por lo que ahora,  las miradas deberán concentrarse en la gestión de la Gobernación de Santander que junto con la Cdmb estarán en la obligación de velar por su cuidado y conservación.


Efectivamente aunque se logró definir como área protegida 12.300 hectáreas de Santurbán, quedaron vigentes más de 30 títulos mineros de multinacionales que buscan oro en trabajos de exploración. Por esto, es necesario el respaldo decidido de la Gobernación y Cdmb para garantizar el suministro de agua de alta calidad y la preservación de la fauna y flora. Necesitamos, por parte de las autoridades, decisiones firmes que sin miedo ni afán garanticen no solamente el suministro de agua a Bucaramanga sino sobre todo, definan qué tipo de minería quiere este país; pues de nada nos sirve el desarrollo económico y social si no lo pueden disfrutar las comunidades más pobres.  En fin, es hora de pensar en la locomotora hídrica y ambiental.