Columnistas

249 años de masacres
Autor: Lázaro Tobón Vallejo
20 de Diciembre de 2012


Esta vez fue la comunidad académica de la escuela Sandy Hook, en el poblado de Newton, Connecticut, la receptora de las balas indiscriminadas de un desadaptado, que se llevó por delante a 27 personas, entre ellos 18 menores.

Esta vez fue la comunidad académica de la escuela Sandy Hook, en el poblado de Newton, Connecticut, la receptora de las balas indiscriminadas de un desadaptado, que se llevó por delante a 27 personas, entre ellos 18 menores. Se completa así un ciclo de 8 masacres en este año en los terrenos del Tío Sam, para sumar un record de 55 muertos y 18 heridos sin ton ni son.


Pero el asunto de las masacres académicas no es nuevo en Estados Unidos. La historia dice que en 1763 los indígenas de la tribu Ottawa atacaron una escuela en Pensilvania, asesinaron al profesor y 10 niños y les cortaron las cabelleras, otro infante quedó herido. Este acto estuvo dentro de las acciones de la Rebelión de Pontiac.


El diario peruano El Comercio consultó a expertos acerca de las motivaciones para que allí se consuman estas masacres. Estos concluyeron que una de las primeras causas es el modelo educativo, centrado en el individualismo, la discriminación y basado en la popularidad, advierte el antropólogo Carlos Aramburú.


Y es que en las películas hollywoodenses que tratan los temas de los adolescentes es claramente palpable lo dicho por Aramburú. En ellas, el estudiante piloso (nerd) es discriminado porque no es el más popular, en cambio, el galán, quién ostenta el cuerpo atlético, el mejor carro, es rodeado y acosado por las integrantes del sexo contrario, e igualmente sucede con las estudiantes.


Cuestionar si la libertad de la adquisición de las armas de fuego es la causa de las masacres es como decir que el sofá es el culpable de la infidelidad.


El problema es más de fondo, una sociedad en donde reina el “tiempo es oro”, y todo se mueve alrededor del dinero, con baja espiritualidad y alto apego a lo material y el consumismo. Aunado a que los chicos tienen alta carencia afectiva y los índices de violencia intrafamiliar son bastante alarmantes, según algunos datos del Departamento de Justicia, que pueden ser consultados en http://bjs.ojp.usdoj.gov/content/pub/pdf/fvs02.pdf son:


• 78% de las víctimas de violencia intrafamiliar son mujeres.
• 40% de las víctimas de violencia intrafamiliar fueron heridas durante la agresión.
• 3.5 millones de víctimas de violencia intrafamiliar entre 1998 y 2002. (in crescendo)
• 49% de los incidentes fueron contra el cónyuge, 11% contra los hijos por parte del padre o madre y 41% contra otros miembros de la familia, generalmente son los abuelos los violentados.
• Tres cuartas partes de las víctimas son mujeres y tres cuartas partes de los agresores son hombres.
• 6% de los hijos o hijas fueron asesinados por uno de sus padres y 7% por otro miembro familiar.


Mientras los norteamericanos están mirando la paja en el ojo ajeno, no observan la gran viga que tienen en los propios. Ellos deben realizar reflexiones profundas acerca de su modelo de sociedad. Preciarse de que tienen la Constitución más antigua y liberal del planeta solo les ha servido para tener una sociedad desintegrada, carente de valores y de cohesión social.


¿Necesitarán otras 25 décadas y centenares de muertos inocentes para reaccionar ante su modelo de sociedad?


“Gringolandia” no es la panacea, así Mickey Mouse sea uno de sus principales atractivos. Hay sociedades menos desarrolladas, pero si más seguras y sanas en su colectividad.