Editorial

La Unesco honra a la BBP
23 de Noviembre de 2012


Unesco está reconociendo que en Medellín tenemos uno de los cuatro archivos fotográficos de carácter histórico más importantes del continente.

En 1952, el poeta mejicano Jaime Torres Bodet, director de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, consiguió que la asamblea general del organismo, reunida en Brasil, le aprobara un proyecto piloto de bibliotecas públicas, con el loable propósito de promover la lectura, la educación y la alfabetización en el mundo en desarrollo. Como los recursos eran limitados, el plan inicial fue fundar una en cada región y Medellín fue escogida como sede de la Biblioteca Pública Piloto para Latinoamérica.


Aquella escogencia no fue obra del azar sino producto de la gestión diplomática del entonces embajador de Colombia en París y delegado permanente ante la Unesco, José Manuel Mora Vásquez, apoyado en la tarea por José Ramírez Johns, miembro de la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín y padre de la gran artista antioqueña Dora Ramírez.


Esa historia la cuenta con regocijo la comunicadora social Gloria Inés Palomino Londoño, su directora desde hace 25 años, tiempo durante el cual la institución ha sorteado graves crisis pero también ha conseguido avanzar en forma extraordinaria, tanto que sus directivas han recibido por ello numerosos reconocimientos.


Desde sus orígenes, pues, “La Piloto” – como la llaman cariñosamente sus millones de usuarios de Medellín y Antioquia – mantiene un estrecho lazo con la Unesco, y qué mejor regalo en su sexagésimo aniversario que su fundadora la exalte, incorporando una de sus invaluables colecciones al Registro Regional de Memoria del Mundo. Por primera vez, una biblioteca pública en América recibe tal distinción, gracias al invaluable archivo fotográfico que posee y que viene enriqueciendo de año en año desde 1980.


El Programa Memoria del Mundo, de la Unesco, está inspirado en la idea de que “el patrimonio documental mundial pertenece a todos, debe ser plenamente preservado y protegido para todos y, con el debido respeto de los hábitos y prácticas culturales, debe ser accesible para todos de manera permanente y sin obstáculos”. A ese patrimonio mundial se suma ahora, entonces, el Archivo Fotográfico de la Piloto, compuesto por 1.700.000 imágenes en distintos formatos. 


Entre ese valiosísimo legado – que está, como todas sus colecciones, al servicio de los lectores, investigadores y cultores de la fotografía – se encuentran 7.000 placas del fotógrafo antioqueño, Benjamín de la Calle y 220.000 negativos de Melitón Rodríguez. En 1998 la colección se enriqueció con la adquisición del archivo de Gabriel Carvajal, maestro de la fotografía en Antioquia desde los años 40, compuesto por 400.000 fotogramas entre negativos y diapositivas. Ese mismo año, la Piloto recibió en comodato los archivos de la Fundación Antioqueña de Estudios Sociales, FAES, entre los que están las imágenes de la ciudad, captadas por la cámara de Francisco Mejía entre los años 30 y 50 del siglo pasado, y el archivo de Rafael Mesa, fotógrafo de principios del siglo XX.


Aparte de las fotografías, el Archivo también contiene una amplia colección de libros sobre fotógrafos y técnicas fotográficas, series de anuarios, catálogos y revistas especializadas. Unesco está reconociendo que en Medellín tenemos uno de los cuatro archivos fotográficos de carácter histórico más importantes del continente y el mayor de negativos en América Latina. Eso significa que este patrimonio se podrá seguir fortaleciendo, gracias al apoyo institucional de la Unesco. Enhorabuena y nuestras más cálidas felicitaciones para la directora y todo su equipo de colaboradores.