Política

La seguridad es el camino a la paz: Uribe
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
19 de Octubre de 2012


Las elucubraciones uribistas sobre este asunto fueron formuladas en la presentación ayer en Medellín de su libro de memorias, que se llevó a cabo en el Museo de Antioquia.

Foto: Angela Patricia Zapata 

Tres miembros del sanedrín uribista: Alberto Rendón, Mario Hernández y Andrés Uriel Gallego leyendo.


Al mismo tiempo que ayer en Oslo se intentaba concertar vías de paz con las Farc, en Medellín el expresidente Álvaro Uribe Vélez exteriorizaba sus preocupaciones sobre este proceso y reiteraba que el mejor camino para la paz es la seguridad.


Pero también resumió su desasosiego al afirmar que en la paz no debe haber impunidad.


Con estas dos sentencias trazó su posición sobre el nuevo intento de conversaciones con la guerrilla de las Farc que adelanta el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos.


Las elucubraciones uribistas sobre este asunto fueron formuladas en la presentación ayer en Medellín de su libro de memorias, que se llevó a cabo en el Museo de Antioquia.


Esta velada consistió en una charla con el periodista Alberto Velásquez Martínez y luego con la firma y dedicatoria del libro a las personas que lo han adquirido y que ayer se hicieron presentes al lanzamiento en medio de estrictas medidas de seguridad por parte de efectivos policiales.


El escenario del Museo de Antioquia escogido para esa presentación editorial fue el antiguo y hermoso recinto del Concejo de Medellín, donde Uribe Vélez despegó, a principios de los años ochenta, su carrera política, que luego lo llevó a ser senador, gobernador de Antioquia y presidente de Colombia.


Precisamente el exmandatario recordó y recalcó que a lo largo del ejercicio de esas posiciones populares ha mantenido tres principios que han orientado su trabajo político: 1. la seguridad, 2. La confianza inversionista y 3. Las políticas sociales.


El tema de la seguridad dominó el acto de presentación del impreso de Uribe, pues su contertulio lo propuso por ser el tema de moda nacional y porque Uribe relata en el libro el episodio en que hubo la posibilidad de un acercamiento con las Farc que le propuso el Nobel, Gabriel García Márquez, muy al final de su gestión como gobernador de Antioquia (1995-1997), en busca de un pacto de paz.


Inclusive se registraron diálogos en Panamá, que no cristalizaron porque, según Uribe, lo único que buscaba esa organización era fortalecer su accionar criminal y conseguir el poder por las armas, y no la paz.


Al precisar su postura sobre las negociaciones con esa guerrilla, el político señaló que los integrantes de las Farc bajaron durante sus ocho años de gobierno de treinta mil a seis mil ochocientos, pero mostró su preocupación porque han vuelto aumentar las cifras en los dos años de Santos a unos nueve mil insurrectos, lo que dificulta un proceso de conversaciones.


Alertó que se han desarticulado los logros alcanzados en seguridad, en que no se puede firmar la paz para que haya impunidad y en la necesidad de que los guerrilleros en un eventual desarme tengan oportunidades de subsistencia para evitar que cojan las vías del terrorismo o la delincuencia.


En el introito de la presentación del libro “No hay causa perdida”, el periodista Velásquez Martínez dijo que este tipo de publicaciones responde a una tradición colombiana y universal de los expresidentes de escribir sus memorias. Rememoró los casos de Rafael Reyes, Alfonso López, Carlos y Alberto Lleras, Misael Pastrana y el de Belisario Betancur cuyo libro lo terminaron sus amigos.


Y en otras latitudes los casos de Charles de Gaulle, Francois Mitterrand, Winston Churchill y Bill Clinton.


Velásquez anotó que la publicación recoge los ocho años de gobierno de Uribe y está matizado con episodios familiares que indican la importancia que tuvieron y tienen para el expresidente sus padres, sus tías, hermanos, su esposa e hijos.


Uribe respondió que en verdad el parto de su libro se debe más al entusiasmo de unos buenos amigos que lo provocaron a escribir unos episodios de su vida en la política, mezclados con vivencias familiares.


Dijo que no tuvieron espacio muchas otras historias, pero ya era suficiente con lo recargado que quedó el libro para no fatigar a los lectores.


Y ratificó que la pretensión del impreso es concretar una idea que se trazó con el exdirector nacional del Sena, Darío Montoya, de destinar los recursos que se obtengan con su venta a comenzar a darle vida al proyecto de crear una universidad que imparta formación y conocimientos en tecnología, en ingenierías, en humanidades y en pensamiento político.


El libro vale 49.900 pesos. 


Se cambió


Mis gargantas profundas por el Congreso confirmaron que tras muchos años de pertenecer a las comisiones constitucionales de asuntos económicos del Legislativo colombiano, el hoy senador antioqueño Gabriel Zapata Correa se cambió de comisión y se tomó otros aires y le meterá el diente a otras temáticas. Con razón ha llamado la atención sus últimas columnas de opinión, en las cuales ya comenzó a abordar asuntos muy sociales, toda vez que ya se trasteó para la Comisión Séptima. Lo que no sabemos es con cuál congresista cambió y habrá que consultarle a la gran amiga y colega Adrianita Obando qué pasó. Ahora a ella no la buscarán para que don Gabo hable de la reforma tributaria, sino de asuntos laborales, seguridad social, salud, sindicalismo, deportes, la mujer, la familia y otros más que son propios de su nueva célula legislativa. Saludes a Adrianita, quien estaba muy linda en el homenaje a Juan Diego Gómez.


No fueron


Al tributo nocturno del miércoles pasado en el Inter al congresista Juan Diego Gómez no asistieron Fabio Valencia, Juan Gómez, Carlos Mario Montoya ni Nicolás A. Echeverri. Pero el Salón Citará se llenó, concurrió y estuvo en la mesa central la legisladora colanta Marta Ramírez acompañada en esa tarima por Luis Pérez. En su discurso Gómez no dijo nada raro que arme zafarrancho azul, todo fue muy tranquilo. Empresarios se vieron muy pocos. Pero tenemos declaraciones suyas donde confirma aires de renovación en el liderazgo conservador antioqueño, que su equipo es una tendencia junto a la que lideran los Montoya en el antiguo equipo que ha dirigido Fabio Valencia. Pero en lo que sí es enfático es en el despelote que reina en Colpensiones, pues dice que ni Pensiones del Seguro ha muerto ni Colpensiones funciona. Es tan grave el desorden que yo con las pruebas en la mano, por todas las historias laborales que poseo, tengo que tener cerca de mil quinientas semanas cotizadas y no aparecen ni la mitad. Eso es gravísimo. Con decir que empleados de la sede de Monterrey, que hoy están parados sin hacer nada, hablan de un nido de corrupción con las sagradas cotizaciones de la gente. Las historias estremecen y nos preocupa por nuestro futuro pensional ganado con todas las de la ley. Las demandas serán tenaces.


El bueno


Al ingreso al Salón Citará del Inter se encontraron y saludaron el excongresista Manuel Ramiro Velásquez y el dirigente Daniel Villegas. Manolo lo saludó así: ”hola el Villegas bueno” y Daniel respondió: “el mejor”. Daniel es sobrino de don Álvaro Villegas. Muy diciente este saludo.


De asesor


El gran catedrático del derecho en Unaula y hombre de puras ideas liberales, Rodolfo Correa, le contó a sus alumnos que lo designaron asesor del ministro de Trabajo, Rafael Pardo. Muy merecido. Yo tengo garganticas profundas entre el estudiantado de Unaula. Jiji.


Del Internet


Lean este graffiti: “Que fácil es complicar lo insignificante y qué insignificante es lo complicado cuando lo simplificas”. Buen mensaje para muchos políticos o no Marqués.


Un chiste


La sanción al presidente del DIM dizque por atentar contra “la buena imagen del fútbol profesional colombiano”. El fútbol profesional colombiano tiene buena imagen, jijijijijiji. Hay unos dirigentes en Colombia que solo provocan: jojojojojojo. Mil veces me quedo con los políticos que con los dueños del balón. Que el fútbol profesional tiene buena imagen, yo no sabía. El mejor apunte de este año.


20 años


El presidente del Concejo de Medellín y su sobrino, Bernardo Alejandro Guerra, recordó que el próximo lunes se cumplirán 20 años del fallecimiento de la abogada Nelly Guerra Serna, razón por la cual se realizan varias actividades para conmemorar este fatídico hecho que enlutó la comunidad antioqueña en 1992. En la sede del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, regional Antioquia-Chocó, a las 11:30 de la mañana se oficiará la Santa Misa, concelebrada por el sacerdote Carlos Montalvo, quien conoció a la abogada y acompañó la trayectoria profesional de esta hija de Peque, municipio donde el clérigo fue párroco. Después el destino los unió en sus quehaceres, como directora del Icbf, edificio actual, el cual, precisamente, le correspondió su construcción. Allí, en el auditorio del Icbf y en compañía de su esposo, el abogado Víctor Guerra; de su hijo Víctor Francisco, su nieta Sara y en la lejanía, desde España, su hija Lina Marcela y sus nietas Mafalda y Olivia, además de sus hermanos Otilia, Josefina, Rosalba, Teresita y Bernardo Guerra Serna, estarán conmemorando dicha fecha. Desde la eternidad estarán también acompañando esta conmemoración sus padres Francisco y Rosaura, así como sus hermanos Francisco y Aura. Han confirmado su asistencia al acto litúrgico de conmemoración y agradecimiento a la abogada Nelly Guerra Serna, igualmente las personas con quienes compartió sus estudios universitarios de Derecho en la UPB y en los cargos de directora del Icbf, regional Antioquia, y en la Notaría Quinta, donde falleció, víctima de la violencia de los años 90. A la conmemoración se unió Andrés Felipe Guerra Hoyos, diputado de Antioquia.