Mundo deportivo

“Children, the present of the world”
“Los niños, el presente del mundo”
Autor: Jheyner Durango Hurtado
14 de Octubre de 2012


Yoreli Rincón juega actualmente con el equipo XV De Piracicaba en el Campeonato Paulista Femenino de Brasil. La deportista, que ha marcado cerca de 30 goles en su carrera deportiva, es una de las dos colombianas que juega a nivel profesional.

Foto: Angela Patricia Zapata 

Tras su fugaz paso por Medellín, Yoreli (Herbalife) tuvo la oportunidad de compartir experiencias con jugadoras que esperan hacer historia como ella, como Laura Aguirre (izquierda), Estefanía Botero y Dayana Castillo (derecha), quienes vienen de representar a Colombia en el Mundial Femenino Sub 17 en Azerbaiyán.

Si hiciéramos un comparativo entre el fútbol  femenino y masculino colombiano, podría decirse que Yoreli Rincón es el equivalente a Radamel Falcao García, el mejor jugador nacional del momento.


Sus goles, talento, y el hecho que brille en una de las mejores ligas femeninas del mundo, la brasileña, hacen de esta mujer la mejor exponente del balompié de nuestro país.


En diálogo con EL MUNDO, esta volante ofensiva que ha representado al país en certámenes tan prestigiosos como el Mundial de Fútbol de Mayores, Juegos Panamericanos y Olímpicos, nos contó sus experiencias y pensamientos como persona y deportista.


-¿Cree que la mujer pierde feminidad al jugar fútbol?


“Diría que dentro de la cancha se pierde todo, porque hay que jugar con orgullo y agresividad para defender lo que se quiere, como es el nombre de un país. Pero fuera de un campo deportivo seguimos siendo nobles y delicadas. Jugar fútbol no nos quita nada, ante nos hace ser más berracas”.


-¿Ha jugado contra hombres?


“De hecho comencé a jugar, cuando tenía ocho años, contra ellos, a quienes les aprendí lo que soy hoy en día. El recibir patadas de hombres, ganarles en velocidad y saberlos enganchar fue algo magnífico, ya que cuando hice el cambio para jugar con mujeres yo fui la más favorecida. Sentí que hacía la diferencia”.


-¿A quién le gusta ayudar?


“A los niños, porque ellos no son, como dicen, el futuro sino el presente del mundo. Por eso estoy con Herbalife, porque es una empresa que piensa en su beneficio. Cuando yo era niña jamás recibí un apoyo, entonces desde mi aprendizaje y experiencia, y de la mano de mi academia de fútbol en Bucaramanga, quiero inyectarles mis conocimientos para que sean personas buenas para esta sociedad”.


-¿Por qué este deporte y no otro?


“Por la exigencia”.


-¿A quién admira en el fútbol tanto masculino como femenino?


“Al portugués Cristiano Rolando y a la brasileña Marta.


-¿Cuántas veces golpea el balón sin dejarlo caer?


“Me acuerdo que cuando tenía ocho años me hacía 700, pero mi marca ahora la tengo en 1.200”.


-¿Qué la saca de casillas?


“La falsedad”.


-¿Hincha de qué equipo?


“América de Cali”.


-¿Qué enseñanza le dejó el hacer parte de la Selección Colombia que compitió por primera vez en unos Juegos Olímpicos?


“Muchísimo, crecí demasiado como persona, deportista, amiga e hija. Los Juegos de Londres no fueron mi graduación, al contrario, fueron apenas el jardín, el primer examen para saber en qué fallé y cómo debo prepararme para nuevos desafíos. Si no jugué lo que esperaba es porque hay que ser conscientes que como yo, mis demás compañeras también se prepararon responsablemente para ser tenidas en cuenta por el técnico, quien es el que al final decide quién entra o sale. Claro que los 45 minutos que jugué fueron muy buenos porque sentí que lo hice bien”.


-¿En quién piensa cuando anota un gol?


“En mi hermano Daniel, ya que él se ve reflejado en mí, pues yo soy el sueño frustrado de él. Él nunca tuvo el apoyo que necesitaba para salir adelante en el fútbol, pero él sí fue mi apoyo, como el resto de mi familia. Daniel me decía siempre: ‘Tienes que jugar, sino haces esta jugada no puedes salir de la casa, tienes que hacer la 31, en fin, siempre estuvo muy pendiente de mí”.


-¿Qué le aconseja a las mujeres que practican este deporte?


“Que el jugar fútbol no las hace diferentes a las demás”.


-¿Cómo llega al fútbol brasileño?


“Por todos los eventos internacionales que he jugado, como siete Suramericanos, tres Mundiales (Sub 17, Sub 20 y Mayores), un Panamericano y los Olímpicos. Iba ir antes al fútbol de Estados Unidos, pero como la liga de allá se acabó me contrataron en Brasil”.


-¿Le gustaría tener un novio futbolista?


“No, para nada, pero tampoco quisiera estar con un hombre que no hace ninguna clase de deporte”.


-¿Cuál es su verdadero amor?


“El fútbol”.



El motivo de su visita

Yoreli Rincón estuvo en Medellín gracias a Herbalife, multinacional presente en más de 85 países y que es la marca más activa en torno al deporte sin tener que ver con el sector. Es decir, Adidas tiene ropa deportiva, Gatorade es un hidratante para deportistas, y Herbalife trabaja por la nutrición global y tiene como estrategia impactar por medio de grandes ídolos deportivos.


En Latinoamérica esta empresa tiene cerca de cinco equipos profesionales y a nivel mundial patrocina a más de 100 deportistas de diferentes deportes, uno de ellos es Lionel Messi.


En Colombia hace presencia a través de su plan +Deporte+Futuro que tiene como fin apoyar los procesos de formación en las divisiones menores del fútbol en Bogotá, Medellín, Bucaramanga y próximamente en Barranquilla.


Específicamente en Antioquia la marca patrocina a 2.633 niñas y niños adscritos a cerca de 100 equipos de 53 clubes y escuelas de formación.


El patrocinio inicia con la entrega de uniformes confeccionados de alta calidad. Para Herbalife es importante que los niños y niñas sientan la diferencia de lo que tenían y lo que reciben con el fin de generarles el mejor ambiente posible por medio del deporte y así garantizar que se mantengan dentro de la actividad física el mayor tiempo posible.


La otra punta de lanza de la empresa la compone el Team Herbalife, del que hace parte David Ospina, Mario Alberto Yepes, Yoreli Rincón y Óscar Córdoba, quienes son parte de una campaña publicitaria, pero que su función principal es acercarse a los niños y niñas por medio de actividades para que estos tengan la posibilidad de escuchar y ver a sus ídolos y quienes permanentemente llevan mensajes de fortalecimiento en valores.