Política

Morales y Santos
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
3 de Octubre de 2012


Hace ya unos diez años el cubrimiento de la información política nos llevó a conocer al médico oncólogo Jorge Morales, precisamente en el momento en que tomaba la decisión de vincular su consultorio con las urnas

Morales y Santos


Hace ya unos diez años el cubrimiento de la información política nos llevó a conocer al médico oncólogo Jorge Morales, precisamente en el momento en que tomaba la decisión de vincular su consultorio con las urnas y con la idea de que los médicos debían prestar un servicio social desde la política activa. Así lo hizo y en estos diez años fue concejal, precandidato a la Alcaldía de Medellín, representante a la Cámara, candidato al Senado y le ayudó a mucha gente hasta que físicamente se mamó de la política electoral por tanta corrupción, desengaños, ingratitudes, por tantos ventajistas y, además, por sus propios errores y por ser muy confiado pese a ser muy avispado. Aunque ya no quiere saber nada del ejercicio político, si le gusta discernir constantemente de esa actividad y está muy pendiente de lo que vive hoy el presidente Santos con su cáncer de próstata.


Tratamiento


En el caso del cáncer del presidente Santos, el médico Jorge Morales dijo que hoy en Colombia existen tecnologías muy competitivas de un nivel mundial y con equipos disponibles en Colombia. Con ellos se pueden practicar radioterapias muy localizadas que curan el cáncer de próstata y evita algún tipo de complicación como las que se pueden presentar en un acto quirúrgico, como fue el que decidieron realizarle hoy al jefe del Estado. En la intervención quirúrgica se corre el riesgo de infecciones, de una hemorragia y efectos posteriores de impotencia e incontinencia del paciente. Sin embargo, consideró que Santos estará atendido por un grupo de especialistas de alta competencia, con un diagnóstico revisado en los Estados Unidos y la Fundación Santa Fe de Bogotá estará toda al servicio del mandatario. Pero recordó que al vicepresidente Angelino Garzón cuando le estaban haciendo una biopsia se le presentaron complicaciones que casi acaban con su vida. Por eso Morales es partidario mejor de practicarle a Santos una radioterapia especializada que se llama radiocirugía con equipos de alta cualificación a nivel internacional que ya están en Colombia.


Colombiano normal


Como Santos es el presidente de Colombia y hay que respetar esa dignidad, Morales precisó que él no tiene que pasar por las angustias de un paciente normal en Colombia con cáncer de próstata y que está afiliado al Sisbén o al POS. A Santos lo operarán como si fuera un paciente particular que puede pagar el costo de ese tratamiento. Morales, un ácido crítico del sistema de Salud en Colombia, por el cual dio grandes batallas dentro del Congreso pero no le pararon bolas, dijo que un paciente del POS con cáncer de próstata o de mama puede pasar más de un año, después de la biopsia y del diagnóstico, esperando el tratamiento. Denunció que hoy son muy poquitas las EPS que se comprometen con el paciente para un tratamiento consecuente y rápido. Puso como ejemplo a Sura y dijo que quién iba a pensar que con el apoyo del Sindicato Empresarial Antioqueño hoy esté sancionada por la Superintendencia de Salud y no puede afiliar usuarios. Y enfatizó que si esto pasa con una empresa del gran capital, qué se puede esperar de las EPS de papel que solo buscan lucrarse y no la salud de los colombianos. Y recalcó que mientras a Santos lo operará hoy un equipo médico especializado, al colombiano de a pie lo operaría un residente de urología, acompañado de un estudiante de medicina, y en un quirófano donde ya se han practicado más de diez procedimientos y seguramente el paciente se tenga que ir para su casa porque no hay cómo hospitalizarlo.


Ojo Dane


Y como el médico y expolítico Jorge Morales se mantiene al tanto de lo que acontece en la vida pública del país, le pidió al director del Dane que revise las leyes colombianas, en las cuales hay un artículo muy claro que dispone que cuando el desempleo en Colombia baje a un dígito, automáticamente el salario mínimo de los aprendices del Sena deja de ser del 70 % y se convierte en un salario mínimo integral del 100 %, Esto, alertó Morales, ayudará a saber si es una realidad que el desempleo está por debajo del 10 % o se trata simplemente de un sofisma de distracción como el Dane tiene acostumbrados a los colombianos.


Fabio Rivera


Aprovechamos antier el arranque de sesiones del Concejo de Medellín para conversar de frente y en directo con el cabildante Fabio Rivera sobre los planes congresionales 2014 de su equipo político, que lidera junto a Jaime Garzón y a Ómar Hoyos, estos dos hoy de burócratas. Lo primero que reteconfirmó es que sí es verdad que ha hablado con los equipos liberales Unidad Liberal y del rector de la U. de M., diálogos que se extenderán hasta el año entrante, cuando se tomarán decisiones. Y lo segundo es que si él aspira al Senado, ellos apoyarán a una opción a la Cámara de otro equipo liberal. Y si es Garzón el que se le mida a la Cámara, ellos respaldarán a un candidato al Senado. Es muy sensato y realista porque no tienen votación para candidatos al Senado y la Cámara del mismo equipo.


Caso diputado


A la espera de lo que ocurra por el lado de la Procuraduría y de la Fiscalía, el caso del diputado a la Asamblea de Antioquia, Jorge Hernández Quiñónez dio un vuelco por ahora en Rentas Departamentales y definitivo en la Contraloría de Antioquia. Pero digamos primero que la protesta contra este corporado del Partido de la U que se anunció con bombos y platillos virtualmente, en la realidad fue de una pobreza total el lunes pasado durante la instalación de las sesiones de la Duma. Solo unas cuatro personas se aparecieron con dos pancartas con mensajes contra Hernández. No hubo ningún gran plantón en su contra. Este diputado es investigado al hallársele en el 2012 en su poder gran cantidad de botellas de licor de la FLA cuando fungía como candidato a la Asamblea y tras renunciar como secretario de Participación Ciudadana en la era del gobernador Ramos. Por una presunta violación al régimen del monopolio de licores, este diputado fue sancionado el año pasado por Rentas a pagar una multa de un millón 606.800 pesos y el licor fue decomisado y luego destruido. Después Hernández solicitó conciliación prejudicial en acción de nulidad y restablecimiento del derecho ante la Procuraduría al considerar que Rentas le había violado el debido proceso y sus garantías procesales. La conciliación se realizó y el funcionario de la Procuraduría se llevó tamaña sorpresa cuando Rentas presentó una resolución que dejaba sin efectos la sanción al citado diputado que ella misma había proferido desde el año pasado. El conciliador suspendió la mediación y ante las nuevas circunstancias ordenó reiniciarla dentro de un mes y medio, que está para cumplirse, y para que allí Rentas explique su actuación sobre el diputado. Ahí van las cosas. El problema es que la destrucción del licor, para algunos, puede considerarse, eso sí, un posible detrimento patrimonial de quien lo ordenó.


Las consultas


Tal como se anticipó, el hecho de realizar consultas internas como si fueran populares, desembocaron el pasado lunes en un mayúsculo fiasco en participación y en gasto millonario innecesario de recursos para el país, además de un alud de críticas contra esas consultas. Aunque ya se conoce que la votación en el país solo llegó a 506.013 sufragios (160.046 del Polo, 61.098 de los verdes y 284.869 de Mira), resultado que jurídicamente aún no es válido, estamos esperando que concluyan los escrutinios departamentales que empezaron ayer y que serán los que certificarán la verdadera y exacta votación.


Previamente desde el propio domingo están trabajando las comisiones escrutadoras distritales, municipales y auxiliares, contando una a una las tarjetas electorales para dar a conocer la votación de cada candidato o de la lista presentada, y trasladarla a las comisiones departamentales, para la consolidación total de la que será una de las más pobres y costosa  participación democrática del país, en la que un voto podría terminar valiendo el horror de 700.000 pesos.