Economía

Commission against illegality in animal slaughter has been created
Creada Comisión contra ilegalidad en el sacrificio de animales
Autor: César Augusto Betancourt Restrepo
30 de Septiembre de 2012


Con la creación de una Comisión, el Ministerio de Agricultura busca detener la ilegalidad en el sacrificio de animales y obtener condiciones higiénicas y sanitarias para beneficio del consumidor final

Foto: Archivo El Mundo 

El sacrificio ilegal es un aspecto que afecta la producción de carne de pollo de calidad en el país. Generalmente se realiza en establecimientos "clandestinos" y no cuenta con ningún tipo de vigilancia por parte de las Autoridades Sanitarias, señaló Adriana María Navarro, directora del Programa Pollo.

Animales para el consumo humano sin registro, establecimientos que no cumplen estándares de calidad para el sacrificio de los mismos al igual que para su comercialización, y la falta de medidas fitosanitarias, son un problema de salud pública. Es por ese motivo que se creó la Comisión Nacional Intersectorial para la Coordinación y Orientación Superior del Beneficio de Animales Destinados para el Consumo Humano.


Dicha comisión fue instaurada recientemente mediante el Decreto 1362 del 25 de julio de 2012, expedido por el Ministerio de Agricultura, con el fin de tomar medidas frente a la ilegalidad de prácticas en el sacrificio de animales destinados para el consumo humano que incumplen con las condiciones higiénico-sanitarias establecidas por la normatividad colombiana.


Las malas prácticas en este renglón de la economía son una problemática no solo en materia de salubridad sino comercial, tomando en cuenta que, por ejemplo, el negocio de la carne bovina en Colombia está estimado en 11 billones de pesos, explicó José Félix Lafaurie, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegan.


Esta cifra hace que el negocio de la carne sea muy atractivo, “especialmente para quienes de forma ilegal evaden cualquier costo adicional bien sea parafiscal, contributivo o los mínimos sanitarios y de inocuidad que requiere cualquier producto alimenticio de origen animal”, indicó Lafaurie.


De igual forma, sostuvo que “casi el 70 % de la oferta de carne se comercializa a través de un canal informal, desde el punto de vista sanitario y tributario”, lo que hace que la problemática no recaiga solamente en la ilegalidad del sacrificio de los animales.


Cifras negativas


En materia de cifras negativas, el presidente de Fedegan aseguró que “no son de poca monta y la situación se debe analizar desde diferentes ópticas”.


“En primera medida el no pago de la contribución parafiscal por concepto de la Cuota de Fomento Ganadero ya es bastante considerable. En valor presente estos recursos suman 153.000 millones de pesos entre 1990 y junio de 2012 (6.700 millones promedio año), teniendo en cuenta que por cada animal no sacrificado legalmente se deja de recibir 0,75 % de un salario mínimo diario vigente”, expuso el dirigente gremial.


Lafaurie advirtió igualmente que desde la problemática del sacrificio ilegal se derivan otros problemas.


“En el mismo lapso el valor de la producción correspondiente a  esos animales sacrificados ilegalmente alcanzó 12,5 billones de pesos, tan solo en 2011 esta cifra superó los 300.000 millones de pesos; terminando la producción en mercados sin ningún tipo de control sanitario y mucho menos fiscal, por lo que no es solo el sector ganadero el que pierde sino el país en general”.


Por su parte, Adriana María Navarro, directora del Programa Pollo de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia, Fenavi, señaló que no se puede estimar un volumen  preciso de sacrificio ilegal ya que los mataderos clandestinos no están censados ni son vigilados ni tienen control por parte de las autoridades.


Zonas afectadas


Navarro indicó que esta problemática se presenta en todo el país y no solo se refiere al sacrificio de aves sino al transporte y comercialización de las mismas en zonas como Cundinamarca, Bogotá, Barranquilla, Boyacá, Cúcuta y otras ciudades y zonas de Colombia.


Aunque José Félix Lafaurie precisó igualmente que el problema se da en todo el territorio colombiano, agregó que “en la medida en que se está más cerca a los grandes centros de consumo o a las zonas de frontera esta situación se hace más crítica, dada la mayor demanda de los mercados en estas ciudades y la carne de contrabando que se puede colocar en países vecinos”.


Comisión


La creación de la Comisión es “favorable siempre y cuando se adopten medidas que arrojen resultados de forma contundente y favorable para la cadena de valor”, señaló el dirigente ganadero.


“Aquí existe una normatividad que esta Comisión tiene como tarea principal hacer cumplir, de allí la importancia que más allá de la propia Comisión exista una institucionalidad fuerte que garantice la ejecución de los principios tanto del Decreto 1362 y de la normatividad relacionada“, agregó Lafaurie.


Por su parte, Adriana Navarro señaló que la Comisión se esperaba tener desde hace más de tres años y por trámites de firmas de ministros y demás se tomó más tiempo del esperado.


“La Comisión lo que busca es organizar a las autoridades frente a la problemática de la informalidad de tal forma que se tengan dolientes en cada una de las regiones, haya reuniones, denuncias y operativos efectivos” concluyó Navarro.


La Comisión está formada por los ministros de Agricultura, de Defensa Nacional, de Salud y Protección Social, de Comercio, Industria y Turismo, de Ambiente y Desarrollo, de Transporte, el director General del Departamento Nacional de Planeación, el superintendente de Industria y Comercio, el director General del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos,(Invima), y el gerente General del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA. 



Riesgos para la comunidad


Los riesgos del sacrificio ilegal o clandestino empiezan con el perjuicio directo a la salud pública: la falta de cadena de frío ocasiona daños en la calidad de los productos, además la alta probabilidad que esta se contamine al estar expuesta a condiciones de insalubridad durante el sacrificio de los animales, en el transporte de la carne o en su comercialización; son situaciones que claramente afectan la salud de quien la consuma.


También existe un riesgo "para el bolsillo" señaló José Felix Lafaurie, presidente de Fedegan, pues mucha de esta carne que no cumple ningún estándar de calidad, se "camufla" en otras carnes y se hace pasar como producto de mejores atributos por el que se cobra un mayor precio, engañando al consumidor.


Finalmente, Lafaurie dijo que "además se incentiva la informalidad tributaria que al fin y al cabo termina impactando en toda la sociedad".