Mundo deportivo

Murray found relief
Murray halló el alivio
13 de Septiembre de 2012


Después de ganar el metal de oro en el torneo de tenis de los Olímpicos de Londres, Andy Murray siguió encendido al adjudicarse su primer Gran Slam, el Abierto de Estados Unidos.

Foto: AP 

Tras contar la racha de derrotas, Murray confesó: "Espero que esto sirva de inspiración para que los niños jueguen al tenis y que también acabe con esa noción de que los tenistas británicos flaquean, no ganan o que no es un buen deporte", afirmó.

AP


Andy Murray no estaba para las eufóricas celebraciones que se ven en los Grand Slams, esas de jugadores que se derrumban llorando en la cancha o brincan sobre las tribunas para abrazarse con un ser querido.


Murray se quitó un enorme peso de encima, amén de haber quedado fundido físicamente tras un partido al límite frente a Novak Djokovic el pasado lunes en la noche.


La losa que cargaba era una larga espera, 76 años sin que un tenista varón británico ganase un título de Grand Slam. También los cuatro intentos fallidos previos en finales, que al amontonarse generaban una insoportable olla de presión.


Fue simple lo de Murray al conquistar el Abierto de Estados Unidos: soltó su raqueta, se cubrió la boca con las manos y al sentarse en su silla al costado se quitó las zapatillas mientras reflexionaba al fijar su mirada hacia el cielo.


“Es un momento en el que no estás triste”, contó Murray. “Estás increíblemente contento. Estaba algo incrédulo porque había estado tantas veces en esa circunstancias y sin poder ganar, lo cual te hace pensar si alguna vez se haría realidad”.


Este escocés ya puede respirar tranquilo. Tras tantas vueltas, Murray se graduó como campeón de Grand Slam con una dramática y emotiva victoria 7-6 (10), 7-5, 2-6, 3-6, 6-2 sobre Novak Djokovic, el serbio que defendía el título y rival suyo desde que tenían 11 años.


Todo este tiempo se hablaba de un grupo de cuatro grandes en el tenis masculino, conformado por Roger Federer, Rafael Nadal, Djokovic y Murray.


Pero la falta del cetro en una de las cuatro grandes citas mantenía a Murray en una categoría inferior.


Murray surgió a la par de Nadal y Djokovic, pero lo duro para el británico significaba ver que esos colegas de generación coleccionaran títulos de Grand Slam al por mayor. El español Nadal con once y el serbio Djokovic con cinco. Ahora Murray tiene la absoluta propiedad de entrar al club de los cuatro mosqueteros del tenis mundial.



Para recordar

1. Dejen de burlarse, los británicos pueden ganar en el tenis.
Desde que Fred Perry ganó Wimbledon y el Campeonato de Estados Unidos (precursor del US Open) en 1936, los varones británicos se convirtieron en hazmerreír por sus reiterados fracasos.


La peor de las pesadillas estuvo cerca la noche del pasado lunes, cuando Djokovic logró remontar un 0-2 en contra y forzar un quinto set. La expectativa era que Murray se derrumbaría ante el momento. Por el contrario, se creció y cerró la puerta con temple.


2. ¿Es británico o escocés?
Aunque parezca absurdo esta es una realidad que Murray ha tenido que lidiar desde siempre, objeto de ironía. Se dice que cuando gana es británico y cuando pierde es escocés.


Murray ha demostrado que no tiene complejos con sus orígenes. Se siente orgullosamente escocés, pero habla de “tenis británico”.


3. No se equivocó al contratar a Ivan Lendl como entrenador.
Desde el inicio de la era abierta en 1968, solamente dos hombres habían perdido en sus cuatro primeras finales de Grand Slam. Murray perdió tres veces ante Federer y en una ante Djokovic. El otro con un 0-4 fue Lendl.


El fichaje de Lendl, concretado en enero pasado, provocó sus dudas. El checo nacionalizado estadounidense no tenía experiencia como entrenador y más que nada se había concentrado en seguir las carreras en el golf de tres de sus cinco hijas.
Ahora resta por ver si Murray sigue la trayectoria de Lendl, quien irrumpió en la columna ganadora al ganar el Roland Garros de 1984 y terminó conquistando ocho más.


4. Este ha sido el año más equitativo en el circuito desde 2003.
Por primera vez en casi una década, cuatro jugadores distintos han ganado un Slam. Djokovic empezó el año en Australia, Nadal prosiguió en la arcilla de Roland Garros y luego Federer en el césped de Wimbledon. Murray dice que el US Open es su torneo favorito, así que esencialmente los cuatro grandes tuvieron sus satisfacciones en sus jardineros predilectos.