Columnistas

Prendas a menos de un dólar
Autor: Gabriel Zapata Correa
7 de Septiembre de 2012


Históricamente la industria nacional ha tenido que luchar contra uno de los males enquistados en el comercio internacional, la competencia desleal y las importaciones subfacturadas.

Históricamente la industria nacional ha tenido que luchar contra uno de los males enquistados en el comercio internacional, la competencia desleal y las importaciones subfacturadas. El sector productivo, básicamente de confeccionistas, textileros y fabricantes de calzado señalan con cifras contundentes como el dumping  amenaza la producción nacional. En la última feria internacional Footwear and Leather Show, la Asociación Colombiana de Industriales de calzado, el cuero y sus manufacturas denunció que las importaciones legales e ilegales que se hacen por ejemplo desde Asia, están desplazando en alrededor del 30% la producción local y que el volumen de calzado que ingresa al país por menos de un dólar/par, corresponde al 23% del total de importaciones, lo cual atenta contra la existencia de los productores de manufacturas de cuero y calzado en el país.


Pero si la lucha de la industria nacional por contrarrestar la competencia desleal ha sido árida, ¿qué podríamos decir si muchas de las importaciones se encuentran hoy sin precios de referencia?. La Dirección de Impuestos y Aduanas mediante decreto 111 del 21 de enero de 2010, dejó sin efecto los precios de referencia estimados e indicativos, definidos y regulados en el decreto 2685 de 1999, y en consecuencia se derogaron resoluciones que fijaban dichos precios para la importación de productos, favoreciendo las prácticas desleales del comercio.


Los ejemplos de importaciones hechas desde China, Estados Unidos, Panamá y Hong Kong están a la orden del día e ilustran la gravedad de la situación en detrimento de los productores nacionales. Un importador puede traer de Panamá y dependiendo del número de unidades, un jean que cuesta menos de un dólar; un par de tenis traído desde la China igualmente registra un precio irrisorio de US$ 0.73; el valor unitario de un sostén importado desde Estados Unidos puede costarle a un comerciante US$1.92, y una camiseta ‘made in Hong Kong’, perfectamente ingresa al país a un costo de tres dólares.


Este panorama exige de inmediato, de parte del gobierno y de las autoridades aduaneras, nuevas disposiciones para cerrarle el paso al dumping o comercio de productos a un menor precio que el de la producción nacional, pues esta competencia desleal está arrasando con decenas de empresas en el país y de paso con miles de empleos, impidiendo de esta manera el crecimiento de la industria colombiana. Llegó la hora de exigir mayor eficacia a las autoridades aduaneras para que no sólo se establezcan precios de referencia en la importación de productos, sino que se implementen nuevos mecanismos de fiscalización de todos los productos que ingresan al país.


A la fecha y dada la gravedad del tema, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo se comprometió en identificar este detrimento para frenar e impedir un comercio no transparente que detiene el crecimiento de la producción industrial colombiana golpeando el ejercicio interno y poniéndole barreras a las exportaciones. Es inaplazable y tiene carácter de urgencia, la regulación del precio de la mercancía que ingresa al país con el precio real de la producción (materia prima), prohibiendo que se importe dicha mercancía por debajo de ese precio. En resumen, la adopción de medidas antidumping.


Vale la pena señalar que El “dumping”, entendido como cualquier tipo de fijación de precios predatorios, amenaza de igual manera las industrias nacionales de los países inmersos en el comercio internacional que no cuentan con mecanismos de protección o salvaguardias, y por ello las alarmas están encendidas, frente a la Organización Mundial de Comercio (OMC).