Economía

Grecia pidió una prórroga para pagar su deuda con la Zona Euro
22 de Agosto de 2012


El primer ministro griego, Antonis Samaras, espera reunirse con sus acreedores para solicitarles esta prórroga, aunque aclaró que su país no está solicitando más dinero.

 


Grecia necesita más tiempo para adoptar las duras reformas financieras y reducciones del gasto público pactadas con sus acreedores, dijo el primer ministro Antonis Samaras al comenzar una serie de encuentros del más alto nivel para analizar la crisis griega.


Jean-Claude Juncker, director del Eurogrupo , viajó hoy a Atenas para dialogar con Samaras y su ministro del Tesoro, Yannis Stournaras. Luego el primer ministro griego acudirá a Berlín para hablar con la canciller Angela Merkel y a París para ser recibido por el presidente Francois Hollande.


Samaras aseguró que  aunque Grecia necesita más tiempo, ello no significa que tenga que recibir necesariamente más dinero.


Atenas ha dependido de dos rescates internacionales en menos de dos años para evitar la bancarrota, gracias a la asistencia de sus socios de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional.


A cambio debió adoptar rígidas y penosas medidas de austeridad, entre ellas la reducción de salarios y pensiones, además de elevar una multitud de impuestos. Sin embargo, Atenas se ha demorado en la adopción y efectividad a la hora de ejecutar las reformas, lo cual ha molestado a sus acreedores, especialmente Alemania, el país que más dinero ha aportado para el rescate griego.


Los tres inspectores del sector acreedor que supervisan el programa de rescate a Grecia, la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI, llegarán a Atenas el próximo mes para examinar los logros obtenidos. Está en juego un enorme préstamo de 31.500 millones de euros, sin el cual Grecia tendrá que declararse en bancarrota y posiblemente abandonar el euro.


La frágil coalición tripartita de Samaras, que subió al poder en junio tras dos elecciones inconclusas, encara la ira de sus conciudadanos por las medidas de austeridad y la promesa que les hizo de renegociar parte de ellas. Pero la paciencia de los acreedores ha llegado a su límite, y muchos de ellos sostienen que Grecia no recibirá más concesiones.


El primer ministro insistió que lo que el país necesita es más tiempo, no más dinero.


"Hablaré con toda claridad: no estamos pidiendo dinero extra", dijo Samaras a Bild. "Cumplimos nuestros compromisos y la adopción de todos los requisitos. Pero debemos fomentar el crecimiento, porque ello reduce las lagunas financieras. Lo único que queremos es un poco de aire para respirar con el fin de encaminar la economía y mejorar los ingresos del estado", agregó.


Grecia debe más de 300.000 millones de euros y su economía lleva sumida cinco años en recesión con un desempleo superior al 23%. La renegociación de la deuda griega supuso a principios de año un recorte del 75% en el valor de los bonos soberanos en poder de sus acreedores y dio a Atenas más tiempo para pagarlos.


El vicecanciller alemán y ministro de Economía, Philipp Roesler, dijo hace poco que la idea de que Grecia tenga que abandonar el euro "ha dejado de ser horrorosa".