Columnistas

Una campa馻 pugnaz
Autor: Rafael Bravo
20 de Julio de 2012


La escalada de ataques entre el presidente Obama y el candidato Romney se ha intensificado en la presente semana lo que se anticipa como una de las campa馻s presidenciales m醩 negativas en la historia pol韙ica de los Estados Unidos.

La escalada de ataques entre el presidente Obama y el candidato Romney se ha intensificado en la presente semana lo que se anticipa como una de las campañas presidenciales más negativas en la historia política de los Estados Unidos. No importa que las verdades a medias se conviertan en grandes mentiras si se trata de llegar a la Casa Blanca. Por un lado, en las toldas demócratas se quiere pintar a su rival como el mejor exponente del uno por ciento, representante de la elite y poco conectado con las angustias y dificultades de los votantes.


El paso de Romney como principal accionista de la compañía de inversiones Bain Capital es el hueso al que se aferran sus contradictores, intentando demostrar que el candidato republicano pudo acumular una cuantiosa fortuna a costa de miles de empleos que terminaron en otros países, mediante el conocido sistema del “outsourcing”. Es una estrategia que busca impedir que la elección sea una especie de referendo a la gestión del presidente para hacerla ver como una opción entre él y el aspirante conservador.


Por otra parte, la renuencia de Romney a divulgar su declaración de impuestos por un período superior a los 2 años, ha sido aprovechada para crear un manto de duda sobre la transparencia que tradicionalmente se exige cuando se aspira a la Presidencia. No son pocas las voces de protesta de un amplio sector republicano que se han sumado a esta solicitud. La arremetida del equipo Obama parece rendir sus frutos evitando que la discusión se centre en el tema económico que ocupa la principal preocupación de los norteamericanos.


La respuesta del bando que acompaña a Romney se fundamenta en la falta de resultados durante los casi 4 años de mandato de Obama y el incremento de la deuda pública que ya supera los 16 billones dólares. La falta de experiencia del presidente en el sector privado y su intención de elevar los impuestos a los creadores de riqueza son el talón de Aquiles de la actual administración según los republicanos.


Mitt Romney contrasta la visión demócrata haciendo énfasis en la libertad económica, unos niveles de impuestos más bajos y un aparato estatal de menor tamaño. De llegar a la Presidencia, ha prometido acabar la Ley de Salud que recientemente fue declarada constitucional por la Corte Suprema. “Las políticas implantadas son un fracaso pues se acude al gobierno para encontrar soluciones mientras se trata al sector privado como a un adversario”, en lo que se interpreta como la antítesis al programa del partido demócrata.


Las agresiones personales contra Obama provienen de los grupos radicales afines al partido republicano, quienes no cejan en su empeño de acusarlo de radical, socialista y antiamericano. Para casi una tercera parte de los afines a la extrema derecha, aún es insuficiente la evidencia del acta que demuestra el nacimiento del presidente en el estado de Hawái. Deplorable que por primera vez los norteamericanos no vean con optimismo un cambio en el futuro del país, pues a los problemas domésticos habría que agregar la incertidumbre generada en la zona del euro y la desaceleración de la economía china.