Economía

Aid to banks but through the Government
Ayuda a bancos, pero a través del Gobierno
8 de Julio de 2012


Tan solo una semana después de que el acuerdo en el marco de la cumbre en Bruselas acordara ayuda directa a los bancos españoles, Alemania dice que los estados deben ser garantes de la deuda.

Foto: AP 

Mariano Rajoy (izquierda), presidente de España reunido con Ángela Merkel (derecha), canciller de Alemania.

César Betancourt Restrepo, agencias


La ayuda para salvar a la banca española estaría enredándose. El Gobierno alemán se habría retractado tras duras críticas a la canciller Ángela Merkel, después de haber accedido, junto con los demás líderes de la Unión Europea, a otorgar directamente recursos a las entidades financieras en la Cumbre de la Unión Europea en Bruselas.


La canciller no se ha referido directamente al tema. Aún así Martin Kotthaus, portavoz del ministerio alemán de Finanzas, afirmó que los recursos para el sistema financiero español, “irán al Estado”.


El funcionario defiende su postura, alegando que el temporal Feef y el permanente Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede), pueden prestar únicamente a los Estados, es decir que las entidades privadas no pueden ser acreedoras del rescate, es por tal que los Estados deben ser garantes de la deuda. 


Por su parte, Steffen Seibert, portavoz del Ejecutivo alemán, aseguró que tanto uno como el otro deben seguir “las líneas maestras” estipuladas en Bruselas y que los mecanismos de ayuda financiera de la Unión Europea siguen “intactos”.


Ante estas declaraciones, Mariano Rajoy, presidente de España, advirtió que “Europa debe cumplir los acuerdos a la mayor celeridad posible. Europa ha avanzado cuando sus consensos no se han cuestionado. Estamos en un momento decisivo. Hay que llevar adelante lo acordado. Espero que Europa esté a la altura de las circunstancias, y la voluntad se plasme en decisiones”.


Las medidas que se habrían adoptado en Bruselas, ayudarían a España a lograr sanear el sistema financiero nacional sin sobrecargar las cuentas públicas ya que no se contaría como deuda estatal, ni sus intereses como déficit.