Economía

Europe defines its destiny
Europa define su destino
29 de Junio de 2012


27 representantes de los países que conforman la Unión Europea discuten las medidas a tomar para promover el crecimiento en su continente y frenar el número de países en quiebra.

Foto: AP 

La canciller alemana Angela Merkel niega cualquier posibilidad de emitir deuda compartida. El primer ministro italiano Mario Monti exige por encima de todo hechos concretos para calmar la presión de los mercados.

Andrés Camilo Franco Herrera


Avanza la reunión crucial para definir el futuro de la economía europea. Los presidentes de los países miembros se dieron cita en Bruselas para discutir qué pasará con las diferentes propuestas que han salido en torno a su crisis.


La principal problemática se centra en el considerable número de diferencias, en cuanto a propuestas, que hacen pensar que Europa está más desunida que nunca. Diferentes temas están pendientes de concretar y lo más importante es determinar acciones concretas que busquen soluciones en conjunto.


Posturas


La canciller alemana Angela Merkel se ha tomado en serio su papel de gobernante de la primera economía de Europa. Su postura se ha perfilado en la promoción de la austeridad y en la negativa a la emisión de deuda conjunta como zona,  que se conoce como eurobonos. Merkel ha dicho que esta medida pondría en riesgo las demás economías que aún no entran en crisis y que serviría para reducir la presión a Grecia y España para que reorganicen su estabilidad financiera.


El peso del apoyo alemán a las decisiones es tal que su negativa frente a los eurobonos ha despertado las siguientes opiniones; “creo que debemos dejar de hablar ya de los eurobonos porque, con el ‘no” del Gobierno alemán, con este definitivo ‘no’ de la señora Merkel, los eurobonos son ahora un tema irrelevante”,  dijo el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schultz.


El presidente francés François Hollande no ha fijado una postura realmente clara frente a un tema puntual pero siempre se ha mostrado optimista y se ha sumado a los ministros de Finanzas que insisten en invertir para salir de la crisis. Su silencio, dicen los expertos, se debe al poco tiempo que lleva en cabeza del país galo.


Mariano Rajoy, ejecutivo español, llega para representar a las naciones en quiebra. Aunque su nación ya solicitó el rescate para su sector bancario, sus esfuerzos ahora están encaminados en promover una solución que permita la reducción de su prima de riesgo y de los intereses que tiene que pagar al vender deuda. Rajoy se declara “optimista” aunque empezó esta Cumbre con la negativa. Los ministros de Finanzas del Eurogrupo han decidido darle un no a la insistencia del Gobierno español por permitir una inyección de capital directo a la banca, pues piensan que es más “seguro” hacer responsable al Estado por el pago de sus dineros.


Por último, el primer ministro italiano Mario Monti llegó a la cita con una posición negociadora pero sedienta de solución, pues afirmó que está “dispuesto a negociar todo el fin de semana” para acordar medidas que calmen el comportamiento de los mercados de inmediato.


Los gobernantes europeos continuarán hoy su reunión con la presión de la economía mundial encima que exige acuerdos concretos, crecimiento económico y creación de empleo para ponerle punto final al capítulo llamado crisis.



Temas pendientes


El presidente del Consejo Europeo Herman Van Ronpuy, recordó al inicio de la cumbre las temáticas pendientes que deben quedar resueltas como el pacto por la integración fiscal y bancaria, la creación del superministro de Finanzas europeo que tenga capacidad de injerencia en cada economía miembro de la UE, la definición del impuesto a las transacciones financieras, la propuesta de Mario Monti que le permita a los fondos de rescate comprar bonos de deuda y la definición en euros del segundo plan de rescate para Grecia.