Columnistas

Antioquia, la más traicionada
Autor: Tomás Castrillón Oberndorfer
27 de Junio de 2012


Con relación a las obras viales de infraestructura, es evidente, de lo cual pueden dar fe los viajeros terrestres, que cuando se llega a Antioquia parece que se entra a otro mundo.

Con relación a las obras viales de infraestructura, es evidente, de lo cual pueden dar fe los viajeros terrestres, que cuando se llega a Antioquia parece que se entra a otro mundo. Esta circunstancia aciaga, es una realidad a pesar de que en diversas ocasiones se han tenido Ministros del ramo antioqueños. La última decisión sobre las Autopistas de la Montaña ha originado el que muchos “paisanos” piensen igual al  título de  este escrito.


Ciertamente no es gratuita la inquietud. Pero lo más grave son las circunstancias actuales en donde los mandatarios locales están propiciando las decisiones adversas para Antioquia. Aparentemente se ha presentado un contubernio entre el Gobierno Nacional y el Gobierno local, quienes, desde un principio, organizaron una añagaza de acuerdo a afirmaciones del Mintransporte cuando  recientemente dijo: “La Gobernación de Antioquia, la Alcaldía de Medellín y el gobierno nacional, acordamos que el mecanismo para dilucidar dudas”, sobre el concepto de la Procuraduría era adelantar la consulta al Consejo de Estado. A eso agréguese la propuesta de ejecutar la obra en una sola calzada y por tramos. A pesar de que el concepto no es mandatorio, se tomaron decisiones que solo buscan “ponerle palos en la rueda” al proyecto.


Para tratar de mitigar el natural desconcierto, el Primer Mandatario ,con su especialidad de inventar agencias y cargos, “sorprendió” al ex gerente de Empresas Públicas encargándole la ardua misión de reemplazar a ISA, por ser “el que más sabe” de esos proyectos. La transparencia y los concursos de méritos quedaron por fuera.  Existen muchas indefiniciones respecto a las funciones del nuevo supra-gerente, pero sí hay que manifestar que el “fajardismo” nuevamente hace gala de un desaforado “clientelismo”, mal  al cual dizque eran inmunes. Es que la trayectoria del nuevo funcionario puede resumirse en que luego de finalizar su desafortunada intervención en el sector privado,  ha sido llevado en andas por el “fajardismo”.


El nuevo “sorprendido” funcionario, ha emitido unas declaraciones que son muy preocupantes:


En primera instancia, ha manifestado que no es lo mismo calzada simple que doble calzada, en lo cual tiene toda la razón porque no es lo mismo dos que uno, también que la segunda calzada se haría cuando haya demanda, lo que constituye una miopía criminal; es el “por ahora no se necesita”, pero la demanda “está ahí” y no la quieren ver, y ¿cómo estará dentro de 5 o 6 años? Finalmente afirmó, según un titular de un diario local: “Estamos cogidos”, en lo cual tiene mucha razón porque el TLC, al decir de Marañas: “Nos cogió con los pantalones en la mano”.


Sobre nuevas salidas a los mares (Cupica y Turbo),  afirmó un parlamentario que las negociaciones han sido muy difíciles por la posición de departamentos del norte que defienden sus puertos, y del Valle que defiende a Buenaventura. Para no profundizar mucho basta preguntar: ¿Cuánto contribuyen el Atlántico y Barranquilla para sostener el puerto? Y ¿cuánto contribuyen Buenaventura y el Valle para sostener el del Pacífico? Y a Medellín y Antioquia les piden que contribuyan a la ejecución de vías nacionales. (Esta inquietud, que comparto, me la planteó mi querido hermano el doctor Elkin).