Economía

Government alerts about quality of loan portfolio
Gobierno alerta por calidad en la cartera
Autor: John Jairo Murillo Giraldo
12 de Junio de 2012


El presidente Juan Manuel Santos se sumó a los comentarios de preocupación de otros altos funcionarios del Gobierno y a los mensajes de alerta que ha enviado la junta del Banco de la República sobre el crecimiento del crédito en el país.

Foto: Cortesía 

Al intervenir en la Convención Bancaria 2012 en Cartagena, el presidente Juan Manuel Santos destacó la importancia del crecimiento de la inversión, que se da no solo por causa de los hidrocarburos y la minería.

Desde el Gobierno Nacional ha surgido la “preocupación” por la escalada histórica en los indicadores bancarios. Desde 2010, todos los créditos han aumentado, en especial el de consumo, por lo cual se han disparado las alarmas ante el incremento de la morosidad en las carteras. 


“Hemos expresado preocupaciones en cuanto a la cartera, y no por el crecimiento de esta en sí misma, porque no es malo crecer, sino porque, en algunos casos concretos, el crecimiento de la cartera vencida alcanza niveles inquietantes. Eso hay que reconocerlo”, explicó el presidente Juan Manuel Santos.


“Hay que prevenir y llamar a la prudencia”, enfatizó el jefe de Estado.
El mandatario también resaltó que las disposiciones tomadas por la Superintendencia Financiera de Colombia de “incrementar los requerimientos de provisiones para aquellas entidades cuya cartera de consumo vencida presenten mayores deterioros va, precisamente, en esa dirección”.


En los últimos meses, mientras la llamada cartera bruta crece al 24,8%, la cartera vencida crece al 26%, “en el pasado venía decreciendo, entonces este es el momento donde usted dice ‘es mejor prevenir que lamentar’”, señaló la viceministra de Hacienda, Ana Fernanda Maiguashca, hace algunos días, cuando se anunciaron las medidas para el “sano crecimiento de la cartera“ desde el Gobierno central.


Según datos de la Superintendencia Financiera,  “el crédito de consumo sigue creciendo y un importante número de establecimientos de crédito destina más del 50% de su cartera total a la modalidad de consumo”.


Más aún, “el mayor número de tarjetas y la realización de campañas masivas de incremento de cupos entre deudores antiguos, se han visto reflejados en un aumento de $12,77 billones en el cupo aprobado (pasó de $28,77 billones a $41.54 billones) durante los últimos dos años”.


Sin embargo, en un estudio de Asobancaria respecto al tema argumenta que existen diversas razones por las cuales el “incremento de la cartera vencida no es necesariamente preocupante”.


“En primer lugar, es normal que la cartera vencida aumente cuando se incrementa la total; en segundo lugar, los niveles de la cartera vencida no están aun en magnitudes preocupantes y el indicador de calidad sigue siendo muy bueno; y en tercer lugar,  se cuenta con amplias provisiones para la cartera mala”, agrega.


Al respecto, la presidente de Asobancaria, María Mercedes Cuéllar, expresó que los indicadores de cubrimiento o cobertura, que miden las provisiones como proporción de la cartera vencida, “son de más del 160% para la cartera total y de 130% para la cartera de consumo en la misma fecha”.


Efectos de las provisiones


La respuesta de la Superintendencia Financiera al deterioro de la calidad de la cartera  ha sido la de establecer una provisión  adicional, es decir, la autoridad reguladora le ha exigido a los bancos cuya cartera morosa se ha incrementado, que aumente la cantidad de dinero en reserva, con el fin de afrontar posibles pérdidas.  


Esta medida opera sobre los incrementos de la cartera de las entidades que tienen aumentos de la cartera vencida. Así, se espera que las entidades revisen sus procesos de otorgamiento de crédito y controlen su apetito de riesgo. Como efecto indirecto, se podría mitigar la expansión del crédito.


Con todo, el documento técnico de Asobancaria señala que “todas las medidas para controlar el crecimiento del crédito terminan por incrementar su costo”.


“Las más recientes no parecen particularmente onerosas en términos del nuevo monto de provisiones que se debe constituir, puesto que solo operan sobre los incrementos de la cartera cuando el crecimiento de la cartera  vencida es positivo. Sin embargo, tienen un costo operativo importante y abren la  puerta para que haya una graduación de las provisiones más severa si la cartera vencida se sigue deteriorando”, concluye.


Puntos en común


El presidente Juan Manuel Santos coincidió con la presidente de Asobancaria, María Mercedes Cuéllar, en la “preocupación” para el sector bancario del país de “algunos proyectos de ley que cursan en el Congreso, que obligan a las entidades a otorgar crédito focalizado o que obligan a que ciertos servicios se presten sin costo”, manifestó Santos.


“Lo cierto es que, si se mantienen estas disposiciones, podrían a la larga obtenerse unos efectos perversos, es decir, contrarios a lo deseado”, explicó el mandatario.


“Por ejemplo: obligar a entidades que no tienen ninguna experiencia a ofrecer cierto tipo de crédito, como el microcrédito, puede a la larga terminar dañando el mercado de las entidades especializadas que han hecho un gran esfuerzo en este sector”, afirmó Santos.


Por su parte, la presidente de Asobancaria señaló que de “aceptarse estas iniciativas se estaría configurando un escenario adverso para el desarrollo de la banca, que impediría que Colombia supere los bajos niveles de profundización financiera que presenta”.




Contexto internacional


Para el superintendente Financiero, Gerardo Hernández, el sistema bancario colombiano debe estar preparado para la situación financiera internacional. Según el regulador financiero, "el desenvolvimiento de la crisis de Grecia y España tendrá efectos muy importantes sobre la zona Euro y los mercados financieros. Preocupa el deterioro del sistema financiero y su contagio a otros mercados. (‘trote’ de retiro de depósitos en Grecia)".


Asimismo, con la caída de la rentabilidad del sistema financiero europeo por el bajo crecimiento de la economía y pérdidas ocasionadas en la cartera e inversiones, es posible el impacto de los flujos de capital y de los precios de productos básicos en los países emergentes.


"Es conocido que en sistemas financieros en desarrollo, una situación persistente de influjos de capital pueden llevar a un crecimiento insostenible en el sector de bienes no exportables (no transables), ‘burbujas’ en el precio de activos; aumento en las deudas de los hogares y las firmas, y riesgo de una parada súbita", concluyó el superintendente.