Columnistas

“¿Seré yo acaso, Maestro?”
Autor: Rodrigo Pareja
29 de Mayo de 2012


Con la excepción que todos conocemos, hasta el día de hoy ningún colombiano que hubiera ejercido la Presidencia de la República se sentía irreemplazable y predestinado a continuar ejerciendo el poder por encima de su sucesor

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Con la excepción que todos conocemos,  hasta el día de hoy ningún colombiano que hubiera ejercido la Presidencia de la República se sentía irreemplazable y predestinado a continuar ejerciendo el poder por encima de su sucesor, y todo indica que esa era la constante en cualquier nación latinoamericana.


Colombia, que a veces da la sensación de ser el extraño mundo de Subuso,  donde además pasa de todo y no pasa nada, es el escenario propicio para  la increíble situación de tener dos presidentes, uno titular elegido por nueve millones de ciudadanos y otro virtual que pretende gobernar mediante frases mediáticas.


Así estas últimas en la mayoría de las veces estén como suele decirse “cargadas de tigre”, y más que una crítica sensata y bien orientada, pronunciada con el mejor deseo de aconsejar  y orientar, contengan una buena dosis de tósigo y de nostalgia por el poder.


Aunque la famosa frase bíblica pronunciada por el Iscariote en vísperas de su traición a Jesús no ha sido pronunciada hasta ahora en forma directa, podría colegirse que otros notables áulicos en forma indirecta  y sibilina han sido los encargados de traerla a cuento.


Qué otra cosa puede pensarse de lo que manifestó el ex ministro Fernando Londoño después del atentado del martes 15 de mayo en Bogotá, cuando, todavía convaleciente y con cara de mártir, apareció en la televisión para condenar el hecho y proponer una convocatoria nacional contra el terrorismo. 


“Se necesita a alguien con liderazgo y no estoy proponiendo un golpe de Estado. El líder obvio es el Presidente, pero cuando este falla surgen otros líderes que son seguidos por el pueblo. Ese liderazgo tiene que aparecer o estamos perdidos”, dijo en un tono casi apocalíptico.


Aquí es donde encaja perfectamente en abstracto la pregunta del apóstol traidor, y podría hasta entenderse que esta vez haya sido pronunciada en plural y no en singular, dada la cercanía y empatía entre el “líder” y quien lo promueve.


También dijo Londoño Hoyos en sus desafortunadas declaraciones de ese día, que el presidente Juan Manuel Santos “tiene que reconocer que esto se le salió de las manos”, para agregar a renglón seguido que si no es capaz de hacer una convocatoria nacional contra el terrorismo “habría que encontrar otro líder”.


Convocatoria que el primer mandatario de la nación hizo  y que recibió de inmediato el respaldo de todos los estamentos y personajes sensatos, eso sí, con las conocidas y reiteradas excepciones de aquellos que se consideran elegidos por la Divina Providencia.


En momentos en que la patria - palabra tan devaluada en ciertos labios – merece y reclama el respaldo y el afecto de todos sus hijos, en este extraño mundo de Subuso algunos de los más prominentes optan por hacer todo lo contrario y con su actitud acrecientan el caos y la desazón que es lo que  pretende el terrorismo con sus infames acciones.


Habría que preguntarle al pregonero y buscador de los nuevos liderazgos,  hasta dónde los colombianos quieren que se repita la persecución y el ataque a la Corte Suprema; la adjudicación  de notarías a cambio de reelecciones; el nombramiento de asesinos en el Das o en las embajadas; el seguimiento ilegal a periodistas, magistrados y periodistas; la entrega de millones de pesos a los potentados y los “falsos positivos”, entre otras situaciones vergonzosas del pasado.


Cabe traer a colación lo que el ex presidente Ernesto Samper dijo con su fino humor y su sarcasmo en los pasados días, al referirse a la situación que aquí se está viviendo: que alguien debería recordar que en Colombia hay un nuevo Presidente desde el año 2010, y que la misión de los ex mandatarios no es poner zancadillas a su sucesor.




Comentarios
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JUAN
2012/05/29 08:04:21 pm
Es que cuando el que sucede no da la medida y amenmazacon tirarse en todo lo bueno que hizo su antecesor, no queda más remedio que este se arremangue para PONER ORDEN EN LA CASA, ANTES DE UN DESASTRE. nota: Somos muy dados a tratar a las personas de "delincuentes", pero recordemos que si mañana ante una corte se nos piden las PRUEBAS...hay que presentarlas o atenernos a las consecuencias por bocones. JEALBO
Roberto
2012/05/29 07:38:56 pm
Felicitaciones Rodrigo por poner los puntos sobre las íes con este par de delincuentes.