Columnistas

Qui閚 es Capriles
Autor: Mario Arango Mar韓
26 de Mayo de 2012


La mayor韆 de las encuestas le favorece ampliamente al GPP, cuyo adalid es bien conocido por los ciudadanos desde cualquiera de las miradas.

El 7–X-2012 se llevarán a cabo las elecciones presidenciales venezolanas para el período 2013-2019. Las coaliciones enfrentadas son el Gran Polo Patriótico (GPP) que respalda la relección, por tercera vez consecutiva, de Hugo Chávez Frías, y la Mesa de Unidad Democrática (MUD), representada por Henrique Capriles Radonski. La mayoría de las encuestas le favorece ampliamente al GPP, cuyo adalid es bien conocido por los ciudadanos desde cualquiera de las miradas. Sin embargo, del opositor, pocos saben quién es y qué significa, aparte de la indulgente idea que difunden los medios comerciales que lo apoyan, y cuya estrategia se basa en inflar las cifras oficiales de desempleo (6,2-7,9%) y proponer la sibilina fórmula del “20-20” a condición de una rebaja de impuestos para los empleadores.


Capriles es un abogado caraqueño de 39 años. En la década de los 80 perteneció a la tenebrosa y extinta organización «Tradición, Familia y Propiedad», donde desarrolló una personalidad misógina y racista. Sus padres,  Henrique y  Mónica Cristina, provienen  de familias judías sefardíes y ruso-polaca, que llegaron a Venezuela huyendo del Holocausto, y ligadas ambas al sector empresarial y a medios de comunicación (Cadena Capriles), entretenimiento (Cinex), servicios e inmobiliarios.


Militó en el Copei, con fuerte influencia socialcristiana y del Opus Dei. Las asociaciones prosionistas de Venezuela ya le dieron su respaldo mediante una proclama identitaria. Con todo, el problema del candidato de la MUD no es su pasado. Al decir de Oscar Schemel, su amplia desventaja en las encuestas se debe a que “carece de discurso (…), le falta estrategia, sensibilidad y comprensión de la nueva realidad social y política del país».


Si bien el gobierno bolivariano es atacable por muchos flancos, y la corrupción es el más evidente, “la oposición y sus intelectuales siguen pensando en un país que ya no existe». El estancamiento de su campaña se debe a la falta de “masificación y opinión pública”, la cual se mantiene más atenta a la salud de Chávez. La gente conoce bien el recetario neoliberal y sabe sobre quiénes recaen las políticas de recorte y ajuste. El respaldo uribista, que en verdad sí fue solicitado por Capriles, resultó todo un bumerán. A menos que el GPP cometa el error de victimizar a Capriles, asediándolo y restringiendo su actividad política, o que se profundice la injerencia de la Agencia Internacional del Desarrollo de Estados Unidos (USAID), tasada en unos 50 millones de dólares para la MUD, la reelección estaría asegurada.