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El medio ambiente: reto para la competividad de Antioquia
4 de Abril de 2012


Michael Porter define la competitividad como la capacidad de un país o región para utilizar eficientemente y productivamente sus recursos humanos, económicos y ambientales.

Danny Garcia Callejas


Michael Porter define la competitividad como la capacidad de un país o región para utilizar eficientemente y productivamente sus recursos humanos, económicos y ambientales. Si Antioquia quiere ser competitiva y líder en Colombia debe promover actividades productivas y proyectos de infraestructura ambientalmente sostenibles.


Según el estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), “Escalafón de la competitividad de los departamentos en Colombia, 2009”, Cundinamarca (incluyendo a Bogotá D.C.) y Antioquia son los líderes en competividad en Colombia.


El estudio de la Cepal muestra que desde 2000, Antioquia es líder en competividad y destaca entre sus bondades: fortaleza económica; formación y oferta de talento humano; y, desempeño, gestión y finanzas públicas.


Sin embargo, este estudio también advierte sobre el bajo nivel de infraestructura y manejo del medio ambiente en Antioquia. Aunque el departamento tiene un desempeño medio en ambos aspectos, el factor ambiental podría convertirse en un reto antes de lo pensando.


Las condiciones ambientales de Antioquia se deterioran como consecuencia del incremento de las exportaciones de metales preciosos. En 2005, la exportación de oro representó 13% de las exportaciones totales, en contraste con 44% para 2011, según la Cámara de Comercio de Medellín.


Obviamente, la exportación de metales preciosos genera ingresos para Antioquia y si son explotados de manera ambientalmente sostenible se minimizan sus repercusiones negativas. Pero con los precios crecientes de los minerales se generan incentivos para ignorar y evadir las regulaciones ambientales.


Al mismo tiempo, si la infraestructura no se planea con sentido ambiental entonces se incrementa el riesgo de contaminación en el departamento.


Consecuentemente, el Departamento y el Área Metropolitana deben promover proyectos de infraestructura ambientalmente sostenibles.


Y Metroplús, que arrancó el 22 de diciembre de 2011, apoya el medio ambiente pues su funcionamiento a gas contamina menos que los combustibles tradicionales (aunque eléctrico sería ideal).


Simultáneamente, Metroplús y el Metro, por ejemplo, desincentivan el uso del automóvil particular en Medellín donde la circulación de vehículos se incrementó 33% desde 2008 llegando a 1.018.257 vehículos en 2011, como lo registra el Anteproyecto de Plan de Desarrollo para Medellín 2012-2015.


Indudablemente, incentivar el transporte público alternativo es positivo en un país donde el 86% de la polución del aire es causada por el transporte y, en Medellín, donde no se ha logrado reducir ni crear una tendencia decreciente de la contaminación del aire ni por ruido.


Si Antioquia quiere ser más competitiva debe promover el desarrollo sostenible, sectores productivos limpios e infraestructura para medios de transporte masivos y limpios sino su viabilidad económica y el de las futuras generaciones estaría en riesgo.


Integrante, Grupo de Macroeconomía Aplicada - Universidad de Antioquia - Profesor, Departamento de Economía - Universidad de Antioquia -