Economía

Poultry farmers aim to stimulate chicken consumption
Avicultores buscan estimular consumo de pollo
Autor: Ana María Mejía Angel
11 de Marzo de 2012


Aunque el consumo de pollo ha aumentado en Colombia en los últimos años, nuestro país aún se mantiene por debajo del promedio en Latinoamérica, con 23,8 kilos por persona, mientras que Brasil y Argentina llegan a 51,4 y 37,5 kilos.

Foto: Cortesía 

Para Fenavi, la tarea no es estimular la producción de pollo, sino "desarrollar las condiciones para que aquellos productores que ingresan a la actividad, alcancen las mejores condiciones sanitarias y de producción".

Colombia cada vez más se convierte en un país productor de pollo. Así lo demuestran las cifras registradas por el Ministerio de Agricultura, en las cuales la avicultura representa el 47,2% de la producción pecuaria del país, es decir 1,6 millones de toneladas de carne de pollo y huevos, anualmente, siguiendo muy de cerca el 47,4% de la producción bovina.


Esto quiere decir que la producción avícola representa el 0,23% del PIB del país y del 10,33% en el PIB pecuario. “El PIB total es de unos 260.000 millones de dólares (unos 548 billones de pesos aproximadamente)”, recordó Fernando Ávila Cortés, director de Estudios Económicos de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia, Fenavi.


Ávila indicó que, gracias al aumento de la producción avícola en Colombia, a los avances en tecnología y modernización, “un colombiano hoy puede comprar con un salario mínimo, más kilos de pollo que hace diez años” y aseguró que la meta de Fenavi para 2012, es superar la meta de un millón 100.000 toneladas de producción de carne de pollo.


En cuanto a la producción de huevo, a 2011 se produjeron 597.641 toneladas, es decir unos 36 millones de huevos anualmente. La participación de Antioquia es más fuerte en granjas de postura de huevo, aunque se encuentra en cuarto lugar en la producción avícola del país, frente a Cundinamarca, Santander y Valle.


Efecto del TLC en la industria


Cabe destacar que con el TLC firmado entre Colombia y EE.UU., una de las principales preocupaciones era el ingreso de los cuartos traseros (muslos y rabadilla), a un precio inferior al del mercado. Por esto “los aranceles se desmontarán de forma gradual” indicó Fernando Ávila.


Los productos que llegarán de inmediato con cero arancel serán las pechugas, vísceras, huevo fértil y para incubar. En cinco años llegarán pavo y pato en trozos, y huevo de mesa. Finalmente, en diez años llegará el pollo entero, yema de huevo deshidratada y otros derivados del huevo.


Finalmente, el hecho de que Colombia sea un país libre de la influenza aviar desde hace siete años, obliga a mantener unos altos estándares sanitarios “que son nuestra visa para pensar en proyectos de exportación”.



El mito de las hormonas

En el imaginario colectivo está extendida la creencia de que a los pollos para consumo humano se les suministran hormonas para asegurar su rápido crecimiento y engorde.


Según el especialista en Ciencia Avícola de la Universidad de Georgia en EE.UU., Nick Dale, esa creencia es errónea por cinco razones fundamentales:


-No son efectivas. En el periodo de vida de 42 a 45 días de los pollos antes de su sacrificio, las aves producen el máximo de sus propias hormonas de crecimiento.


-No son necesarias. La alimentación del ave y los suplementos vitamínicos son suficientes para su desarrollo físico.


-Son difíciles de administrar. Las hormonas deben inyectarse y este procedimiento es imposible de lograr en granjas que crían 30.000 aves en promedio al año.


-Generan altos sobrecostos. Las hormonas no son un producto comercial, por lo tanto, adquirirlas resultaría más caro que el pollo mismo.


-Se requiere esfuerzo físico para aumentar la masa muscular. Las hormonas y esteroides requieren ejercicio para ser efectivas, del mismo modo que los deportistas que las usan.