Columnistas

Medias tintas
Autor: Pedro Juan González Carvajal
21 de Febrero de 2012


Los altos intereses de Medellín, de Antioquia y de Colombia, deben ser conservados y sacados adelante por todos los ciudadanos de bien y en pleno uso de razón.

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Los altos intereses de Medellín, de Antioquia y de Colombia, deben ser conservados  y sacados adelante por todos los ciudadanos de bien y en pleno uso de razón, en el propósito de llegar a configurarnos, si no como Nación, sí al menos como una sociedad política en ciernes.


No sobra precisar, sin embargo, que los altos intereses de Colombia están por encima de todos los demás.


Últimamente han sido colocados en el centro de la polémica, una serie de proyectos de Antioquia y de Medellín que han sido cuestionados por diferentes asuntos y sobre los cuales no debe haber una posición tibia, sino completamente clara y abierta. Veamos por ejemplo:


EPM es conminada a pagar una multa por incumplir el cronograma de desarrollo de la obra Porce IV, tal como se estipula en las subastas públicas de proyectos energéticos. Es claro que el tema del orden público se sale de las manos de cualquier empresa pública, privada o mixta. La multa debe ser pagada, el proyecto debe seguir adelante y EPM debe replicar la demanda a la Nación. Que sirva de experiencia para que en próximas subastas quede clara la responsabilidad del Estado para iniciar este tipo de obras.


El proyecto de Autopistas de la Montaña es cuestionado básicamente porque su valor inicial se triplicó después de los estudios respectivos, lo cual evidentemente  muestra un gran desfase,  y por  la forma de contratación establecida, donde obviamente la Cámara Colombiana de  Infraestructura y sus socios no debieron haber quedado satisfechos.


Si la estructuración jurídica del proyecto en términos de su contratación quedó mal hecha, pues los responsables son el equipo de asesores jurídicos del proyecto, lo cual sería un error o una ligereza imperdonable. Yo opino que la obra debe realizarse tal como está prevista y que si no se puede hacer por errores en su concepción integral, los responsables deben ser vetados profesionalmente a  futuro, puesto que estamos hablando del proyecto de infraestructura vial más importante del país a la fecha.


Estamos en medio del ojo de la tormenta por la construcción de un ‘tunelito’, el llamado Túnel de Oriente, lo cual evidencia el tamaño de nuestras aspiraciones. Como hay gente que sabe, que las autoridades ambientales, que dieron inicialmente su visto bueno, salgan a defender sus criterios profesionales y con argumentos no dejen que se perjudique más esta obra. Todos quieren quedar bien, diciendo que la obra es muy importante pero que no es prioritaria. Yo considero que sí es prioritaria y que los enemigos de la obra tienen más lógica política que de compromiso con el desarrollo de la región.


Mientras no aparezcan opciones alternativas viables, la idea de dotar con infraestructura de segundos pisos la malla vial de Medellín es pertinente. Que aparezcan pronto las ideas sustitutas o complementarias.


A buena hora el Alcalde actual coloca en su verdadera dimensión el proyecto del Cinturón Verde, cuyas primeras aproximaciones datan de 1998, cuando el Doctor Juan Gómez Martínez y Empresas Públicas de Medellín, anunciaron el inicio del llamado Plan Siembra, que consistía en sembrar 11 millones de árboles en la parte alta de las laderas del Valle de Aburrá.


A pesar de todo lo anterior, no nos debemos distraer y asegurar la terminación de “obras eternas” como la Variante de Caldas, la Doble Calzada Bello-Hatillo y los accesos al Túnel de Occidente, entre otras.


Es inaplazable el poder implementar la Ley de Restitución de Tierras. Debemos acompañar al Gobierno Nacional en este empeño.


Una invitación para respaldar sin ambages los proyectos que nos benefician a todos: el esforzarse para sacar argumentos que sirvan para tratar de quedar bien con todo el mundo, no solo es una postura pueblerina, si no también irresponsable.


Por último y retomando una  pregunta que se hace el periodista Mauricio Gómez: “¿Por qué todos los colegios forman líderes para el futuro, pero el país nada que arranca?”




Comentarios
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Mario
2012/02/21 02:13:35 pm
Los mejores calificativos para referirnos a ciertas obras civiles. "Tunelito" y "obras eternas". En l8 años no hemos podido llegar a Barbosa, cuándo llegaremos a Puerto Berrío ? Respecto al túnel de oriente, no lo haremos en la presente generación. Respecto al túnel de occidente sigamos dando la vuelta por Robledo para demorarnos una hora más, si estamos "de buenas" y así perder la paciencia...