Columnistas

Una nueva tauromaquia
Autor: Orlando Arenas Tamayo
1 de Febrero de 2012


Las organizaciones sociales que trabajan por la defensa de los animales, han venido encontrando un fuerte respaldo en la opinión de los colombianos para lograr la prohibición de los espectáculos, en los que se juega con la vida de animales.

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Las organizaciones sociales que trabajan por la defensa de los animales, han venido encontrando un fuerte respaldo en la opinión de los colombianos para lograr la  prohibición de los espectáculos, en los que se juega con la vida de  animales o  personas como las corridas de toros, las corralejas  y las peleas de gallos o las de perros, en las que se maltrata a dichas especies, so capa de  provenir de costumbres y rancias tradiciones culturales. Probablemente a nadie le importa el saldo de muertos de San Fermín en España o de las Corralejas de Sincelejo pero el Estado no puede seguir indiferente


En Antioquia, la alianza entre la gobernación y la alcaldía de Medellín ha decidido enfrentar el reto de refrenar estos eventos, quitándoles el auspicio de los dos entes públicos a las corridas de toros y lo propio ha hecho Gustavo Petro, como alcalde en la capital colombiana. No se están prohibiendo las corridas porque la ley  las permite, pero se les niega el oxígeno de la promoción estatal; en Cataluña se prohibieron definitivamente, tal vez por razones más políticas que culturales pero en todo caso el país español está pensando. 


Celebro esta medida de Gobernador y Alcalde que deja sin  respaldo de los entes públicos a estos espectáculos y aunque  no soy amigo de radicalismos,  considero que el Estado debe prohibir la actual fiesta taurina y sus afines  porque con ella no se ejemplifica el respeto a la vida, como debiera ser la razón y esencia de los espectáculos públicos, para que mediante la creación y la expresión cultural, se forme a los ciudadanos en la defensa de la vida y de las libertades. No obstante, mientras la ley autorice las corridas, habrá que respetar que se celebren.


Recuerdo haber leído que los Cretenses o habitantes de la isla de Creta tenían una tauromaquia especial,  en la que los toreros y atletas a la vez, se enfrentaban a los astados y hacían verdaderas acrobacias en el aire, eludiendo la embestida de estos animales y sin causarles la muerte. Podríamos volver a este tipo de fiestas,  aunque no me imagino a Pablo Hermoso de Mendoza, a El Cid o a Julián Bolívar, en ropa deportiva y sin espada porque en la corrida, la gesta es matar el toro y para la mayoría de los ciudadanos esto es una manifestación insana. La corrida  no puede tener como esencia, el tomar un animal hermoso, debilitarlo a punta de palos y muletas y   luego atravesarlo de un espadazo, mientras el público se embrutece con el alcohol, para saciarse con la sangre del toro, a veces también con la del torero. No nos hace bien ese tipo de tradiciones.




Comentarios
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adrian
2012/02/05 08:44:38 am
Wilson, asi no valla a toros , su comentari no podria ser mas taurino, si ud pensara mas alla de su aficion, se daria cuenta que no solo toros bravos mueren en las plazas del mundo, deja ud de lado las plazas de los pueblos y las plazas sin reglamento, las becerradas, y las practicas taurinas donde mueren miles de terneros, becerron vacas y vaquillas, he visto toreros ensallar con vacas y terneros estocadas hasta 8 veces seguidas a puerta cerrada ya que de hacer esto con un toro bravo de lidia seria muy costoso. pero claro como lo importante es el simbolismo y no el respeto a la vida , cierto? usted hace rato dejo de ser humano para convertirse en el simbolo de la crueldad donde la mente solo logra leer "arte" como puede hablar de
adrian
2012/02/05 08:37:24 am
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Wilson
2012/02/01 10:44:15 pm
Tampoco voy a corridas ni galleras, pero me he puesto a pensar por qué el Toro de Casta, el Toro Bravo y el Gallo de Pelea no son cualquier toro o gallo. ¿Se torea cualquier toro o se pone a la pelea cualquier gallo? También analizo y veo que la gente que va a las corridas y los expertos en tauromaquia jamás van a burlarse o gozarse la tortura del Toro, que es inexistente, pues loque sucede es un proceso de resignificación y revaloración del animal. ¿Acaso no dejaron hace rato de ser animales para convertirse en Símbolos? El Hombre que se enfrenta a la Muerte. Aún en la pelea de gallos se da el simbolismo de la diaria lucha existencial contra el Destino. El gen divino que nos habita demanda trascendencia de lo mortal hacia lo inmortar, vencer la muerte. Claro es una quimera. ¿Qué pasa con las mentes que sólo lograr leer violencia, tortura y mal trato?