Columnistas

Vida de un esclavo americano
Autor: José E. Mosquera
29 de Marzo de 2012


Cuando se habla de los grandes líderes negros en la historia de Estados Unidos, inmediatamente se recuerdan las imágenes de los activistas del movimiento por los derechos civiles Martín Luther King, Malcom X, Rosa Parks y otros más que lucharon.

Cuando se habla de los grandes líderes negros en la historia de Estados Unidos, inmediatamente se recuerdan las imágenes de los activistas del movimiento por los derechos civiles Martín Luther King, Malcom X, Rosa Parks y otros más que lucharon contra la discriminación y la segregación racial en la segunda mitad del siglo XX y que se convirtieron en grandes símbolos de las luchas raciales en el mundo.


Pero más allá de la importancia que tienen estos tres personajes en la historia  política Norteamericana por sus luchas contra la discriminación y la segregación racial, existen otros personajes que también fueron precursores de las luchas contra la opresión del negro en Estados Unidos, y que formaron parte del movimiento contra la esclavitud como Frederick Douglass y Charles Lenox Remond, dos ex esclavos que se destacaron durante en el siglo XIX por sus luchas contra la esclavitud, Sin embargo, en la actualidad son pocos recordados.


Ambos dejaron profundas huellas en la historia norteamericana, pero como sucede en ciertos casos por el desconocimiento de sus trayectorias son poco reconocidos. Charles Lenox Remond (1810-1873) fue uno de los 17 miembros de la primera sociedad  antiesclavista que se formó en Estados Unidos. Se destacó como profesor, orador, militar de las tropas de la Unión durante la Guerra Civil y líder de la Sociedad Abolicionista de Massachusetts.


En cambio Frederick Douglass, fue un autodidacta que nació en el Condado de Talbot, Maryland en 1818 y murió en Washington en 1895, quien aprendió las primeras letras de manos de una esclavista y que cuando el esposo de ésta se enteró que le estaba enseñando a leer se lo prohibió, pero fueron tantas ganas que tuvo de aprender a leer y a escribir que por iniciativa propia se las ingenió hasta que aprendió por su propia cuenta.


Narra en su autobiografía que “el plan que adopté, y con el que tuve un gran éxito, fue  el de hacerme amigo de todos los chiquillos blancos que veía por la calle y a muchos niños blancos pobres del vecindario les ofrecía pan, en agradecimiento me dan a probar el más valioso pan del conocimiento”. Douglass se destacó como escritor, editor, orador y un luchador del movimiento abolicionista y participó activamente en las luchas y en los movimientos que se formaron en Estados Unido y Gran Bretaña por la abolición de la esclavitud.


Autor de cuatro libros, entre los cuales su autobiografía “La vida de un esclavo”, libro que fue reditada hace poco, por la editorial Capitán Swing Libros de Madrid, cuya presentación hace la escritora y activista de los derechos humanos Ángela Y. Davis es un descarnado y conmovedor relato sobre su vida miserable de esclavos, en donde hace una descripción magistral sobre la radiografía de las crueldades y de los abusos de la esclavitud, al igual que sus pericias y sus vicisitudes para escapar y alcanzar la  libertad.


Texto que se convirtió en su época una especie de bestseller, entre los miembros del movimiento abolicionista en Estados Unidos y Gran Bretaña hasta el punto de considerarse paradigma de la narrativa esclavista Norteamericana. Frederick Douglass fue conocido en su época como “el sabio de Anacostia” y sin dudas es uno de los escritores negros más destacado del siglo XIX y unos de los grandes íconos de la lucha por la abolición de la esclavitud y los derechos humanos en la historia Norteamérica.