Columnistas

Publicidad engañosa
Autor: Rubén Darío Barrientos
5 de Abril de 2012


La multinacional Reebok fue condenada a pagar US$ 25 millones por publicidad engañosa, habida cuenta de que garantizó que unas zapatillas, con el simple uso, tonificaban los músculos de las piernas y los glúteos,

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Hace pocos días, se conoció una noticia según la cual la Superintendencia de Industria y Comercio aplicará sanción a Revertrex, por publicidad engañosa. Dicho producto –cuya imagen ha sido Amparo Grisales- se ofrece como rejuvenecedor, dado que dizque activa el gen de la longevidad y logra la eterna juventud. El Invima fue el primero que puso el dedo en la llaga (multa de $ 98 millones) y, no obstante sus glosas, el “mágico” producto se continuó ofreciendo con tan pomposas propiedades. Se infirió que no hay evidencia científica o técnica de que retrase la edad de los seres humanos, prolongando la vida.


Casos como estos, pululan. Para no ir muy lejos, la multinacional Reebok fue condenada a pagar US$ 25 millones por publicidad engañosa, habida cuenta de que garantizó que unas zapatillas, con el simple uso, tonificaban los músculos de las piernas y los glúteos, hasta un 28% más que cualquier calzado normal. En la retórica, se hablaba de que su dispositivo tecnológico “creaba una inestabilidad micro”, en virtud de sus bolsas de aire en movimiento.


Se constató que no tenía apoyo científico todo lo dicho, y se sancionó sin contemplaciones.
Como la gente no come cuento, un señor en Bogotá compró una promoción de cerveza de esas de “pague 5 y lleve 6”. Cuando llegó a la caja registradora, en plena fila, sacó su calculadora y multiplicó $ 2.420 X 5 y le dio la suma de $ 12.100. Si el valor de la promoción era de $ 12.750, le quedaba un saldo en contra de $ 650. Así las cosas, no se estaba regalando la sexta cerveza sino que se estaba cobrando por ella, la suma de $ 650. Ni corto ni perezoso se quejó ante el ente que vigila y la sanción para el almacén de cadena no se hizo esperar y tuvo varios ceros a la derecha. Lo cierto es que si bien la mayoría de consumidores son pasivos, no faltan los que activan las respectivas quejas.


En los centros comerciales, se ve mucho en algunos negocios la frase “en liquidación”. Con ese anzuelo, el cliente llega confiado en un precio de quema. Cuando uno vuelve a pasar al mes, nuevamente ve el aviso y luego de que lo quitan, el establecimiento de comercio sigue funcionando. Es una forma de publicidad engañosa, porque se busca con el señuelo de que se está feriando lo que resta, captar compradores. Son claves en la publicidad engañosa, las expresiones: “gratis”, “pague uno y lleve dos”, “descuentos hasta del 50%” y otras por el estilo. La trampa se cierne muchas veces sobre estos temas, con la complicidad de la pasividad de los compradores tumbados. Se falsea la ética y como si nada fuera…


Una vez se denunció un caso de un negocio que en la vitrina exhibió un aviso de descuentos del 20%. Pues bien. La cajera tomo el precio de venta ($ 200.000) y lo dividió por 1.2, es decir, $ 200.000/1.2 = 166.666, lo cual no corresponde al 20% prometido, puesto que si el descuento ofertado era del 20%, quiere decir que el pago debe hacerse sobre el 80% del valor puesto, es decir, $ 160.000, en el caso del ejemplo. Se recuerda el evento de un negocio de pizzas en un centro comercial, que en el aviso rezaba: “a $ 2.300 la porción”. Y cuando el cliente pagó en la caja cinco porciones, le cobraron $ 13.000, porque a $ 2.300 era la hawaiana y a $ 2.800 la de pollo con champiñones. Inconforme con ello, el señor denunció el hecho y sobrevino una multa de la SIC.


Más de 900 investigaciones por publicidad engañosa, y más de 250 sanciones impuestas el año anterior, denotan que es más frecuente de lo que pensamos el engaño al consumidor. Las artimañas, los ardides, las vivezas, la deshonestidad, las añagazas, son ropajes de muchos comerciantes. Y también, forman parte de la corrupción miserable.




Comentarios
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JUAN
2012/04/05 10:15:52 am
Excelente artículo Doctor Rubén Darío, digno de darle la vuelta al mundo a ver si aprenden y aprendemos. Todas las falsedades, mentiras, exageraciones, chismes nocivos y publicidad atentatoria contra la verdad y las buenas costumbres, debe ser sancionada de forma ejemplarizante. No quedaría periódico sobre periódico, emisora sobre emisora ni lengua sobre lengua. Me uno al comentario de Don BERNARDO. Por la noche, lña inmensa mayoría de las emisoras son verdaderos antros de vulgaridad, ordinariez, mentiras, engaños y falsedades. En mora está el gobierno de cerrarlas. JUANFER
Bernardo
2012/04/05 07:51:32 am
Sintonice algunas emisoras locales por la noche: ofrecen el elíxir de la eterna juventud, garantizado, pague uno y lleve dos, pero tiene que comprarlo YA. Una cadena muy suramericana ofrece grandes descuentos en vestuario masculino, hasta el 60% PERO no advierten que son camisas y pantalones con defectos y daños de confección. Papel higiénico, detergentes, son ofrecidos con grandes descuentos: ¿Cuando ofrecen leche o carne cop el 50% de descuento? "Mañana, los vinos XX, caja x 12 botellas, 50% de descueto" Ingresocon los primeros clientes, acaban de abrir y ....YA DIZQUE SE ACABÓ LA PROMOCIÓN, fue vendida toda. ¡Uff!