Columnistas

Menos ni駉s, ni馻s y j髒enes en Colombia
Autor: Carlos Arturo Soto Lombana
9 de Agosto de 2016


Seg鷑 los datos del Ministerio de Educaci髇 Nacional (MEN), en los 鷏timos 13 a駉s el sistema universitario ha crecido de una tasa de cobertura anual cercana al 24% (a駉 2002) a una tasa de cobertura de 49.4% (a駉 2015).

Según los datos del Ministerio de Educación Nacional (MEN), en los últimos 13 años el sistema universitario ha crecido de una tasa de cobertura anual cercana al 24% (año 2002) a una tasa de cobertura de 49.4% (año 2015). La meta del actual gobierno es llegar a una tasa de cobertura del 60% en el 2018. En el cálculo de la tasa de cobertura es necesario poner en conocimiento dos aspectos que a mi juicio permitirían ser optimistas con respecto a la meta propuesta por el gobierno, pero que hace visible la emergencia de un problema de mayor envergadura relacionado con el no reemplazo generacional de la población colombiana.


El primer aspecto tiene que ver con la fórmula que utiliza el gobierno para calcular la tasa de cobertura anual. La tasa de cobertura anual es el resultado de dividir el número de estudiantes matriculados en todas la Instituciones de Educación Superior (IES) por la población de jóvenes colombianos entre los 17 y 21 años de edad. Esta fórmula deja por fuera las poblaciones de jóvenes entre 15 y 17 años de edad y los mayores de 21 años, que demandan cupos universitarios. Es un hecho que la matrícula actual de primer semestre de las universidades públicas y privadas muestra un aumento importante de jóvenes menores de 17 años y un porcentaje significativo de población en extraedad que va en aumento. Recordemos que el mismo gobierno está promoviendo el aumento de los programas nocturnos y/o en metodología virtual.


El segundo aspecto tiene que ver con los mismos datos que tiene el MEN sobre la población de jóvenes entre 17 y 21 años de edad, que muestran un descenso dramático en la cifras de crecimiento. Así por ejemplo, el crecimiento de esta población en los últimos años fue: 2008 (creció 61.436), 2009 (creció 54.268), 2010 (creció 43.331), 2011 (creció 34.499), 2012 (creció 23.188), 2013 (creció 12.234), 2014 (creció 1.804) y 2015 (creció -15.630). Estas cifras están alineadas con el fenómeno de disminución del número de nacimientos y embarazos y con la disminución de la matrícula de niños y niñas en la educación preescolar, básica y media en las principales ciudades capitales. Por ejemplo, en Medellín en el año 2013 nacieron 5.611 niños y niñas menos que en el año 2005. De igual manera Medellín, entre los años 2010-2014, descendió la matrícula en un 4.3%, es decir en 21.182 estudiantes. En esta tendencia están otras ciudades que han bajado la matrícula de niños y niñas en colegios oficiales y privados de la siguiente forma: Barranquilla en 20.3 %, Cartagena en 13.5%, Bogotá 11.7%, y Manizales en 10.8%. 


El fenómeno demográfico de la disminución de la tasa de natalidad es un factor que operará a favor de la política pública de aumento de cobertura escolar, sin embargo, a mediano plazo el problema ya no será la cobertura educativa sino el crecimiento negativo de la población colombiana. Como se aprecia en Medellín las cifras de natalidad en el 2013 indican que hay 1.5 hijos por mujer dato que está por debajo del 2.1 hijos por mujer para asegurar el reemplazo generacional de una población. 


Las cifras presentadas en esta columna permiten vislumbrar un problema sobre el cual no se habla en Colombia y que desde hace tiempo está afectando a cerca de 70 naciones dentro de las que se encuentran: Japón, las dos Coreas, Hong Kong, Taiwán, Italia, Rusia y España. Es de todos conocidos el impacto negativo en términos social, económico, cultural y científico que tiene para una nación no contar con una tasa de crecimiento de su población que le permita un reemplazo generacional adecuado.


(*) Profesor Universidad de Antioquia