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Medellín, ¡vamos por la sede!
Autor: Rubén Darío Barrientos
1 de Septiembre de 2011


Créanlo: pesó más Colombia que Brasil, Chile y Argentina. Sí, nuestro país fue elegido por Kimberly-Clark Corporation, -multinacional americana líder en la industria del papel-, para instalar uno de los contadísimos centros de innovación global.

Créanlo: pesó más Colombia que Brasil, Chile y Argentina. Sí, nuestro país fue elegido por Kimberly-Clark Corporation, -multinacional americana líder en la industria del papel-, para instalar uno de los contadísimos centros de innovación global que tiene en el mundo. El otro sitio favorecido fue Corea del Sur. Los dos restantes están en Estados Unidos, en Wisconsin y Georgia. Sin duda, a nivel formativo-investigativo, ha sido impactante la noticia en Colombia. Los registros periodísticos han sido predominantes.


Ahora Bogotá y Medellín se disputan la sede. Cada región se batirá presentando un plan a la multinacional. La inversión inicial será de USD$20 millones, pero este valor finalmente seguirá de largo. Estamos ante un proyecto de investigación científica avanzada, en el que Colombia disfruta las mieles de poder acariciar una ventaja competitiva para su desarrollo futuro.


Juan Ernesto De Bedout, un empresario de elevados quilates y experto en descubrir talentosas inteligencias, que oficia como presidente para América Latina de Kimberly-Clark Corporation, estampó una frase decidora: “No es lo que va a estar dentro de un edificio, es lo que va a estar dentro de Colombia para el mundo”. Proexport y Colciencias ofrecieron incentivos tributarios, para adornar aún más la decisión.


Es todo un voto de confianza en Colombia el que le entrega la compañía americana, que tiene presencia en los cinco continentes, tanto en operaciones como en ventas. Pero volviendo al tema de la sede, no puede desperdiciar nuestro terruño una posibilidad de esta envergadura. Estamos hablando de un gran centro de innovación, que va a tener un especial número de científicos trabajando en él. Por lo menos, habrá 50 investigadores en acción.


Medellín cuenta con importantes universidades y si alberga el centro, sería visto ante el mundo como un prototipo de comunidad científica. Por eso la idea tiene que ser asida por la Alcaldía de esta ciudad, la Gobernación de Antioquia, la Cámara de Comercio, Proantioquia, el IDEA, EPM, en fin, por las fuerzas vivas de la región. Bogotá es derrotable si hacemos un frente común y se despierta una motivación innovadora y desarrollista.


Más que en Medellín propiamente dicho (porque entiendo que serían terrenos en las proximidades al aeropuerto José María Córdova), esta ocasión propicia e irrepetible, permitiría amasar desarrollos invaluables, nuevos productos, tecnologías diversas, otros mercados, materiales insospechados, en fin, brotarían oportunidades para contagiar el asiento de otras multinacionales y para potencializar los efectos de contar con un recurso humano de las más encumbradas condiciones.


Hace un año empezaron los coqueteos de las autoridades colombianas con la multinacional, para cristalizar este logro. La decisión de que fuera Colombia tiene una lectura valiosa: hay credibilidad en el país. Y no hay duda alguna de que la innovación hace el desequilibrio. Desde luego, un país con conocimiento estructura la diferencia. ¡Notable!