Columnistas

El factor humano
Autor: Omaira Mart韓ez Cardona
19 de Noviembre de 2013


Factor humano, recursos humanos, capital y talento humano, son conceptos relacionados con la administraci髇 de personal en las organizaciones y con la tendencia actual de creer que las personas son de propiedad de las empresas,

Factor humano, recursos humanos, capital y talento humano, son conceptos relacionados con la administración de personal en las organizaciones y con la tendencia actual de creer que las personas son de propiedad de las empresas, un insumo más para lograr propósitos de productividad.


Mucho antes de terminar el siglo XX, se pronosticaba que las máquinas reemplazarían a las personas para gran cantidad de labores; aunque así es en muchas actividades y los países se esfuerzan por demostrar indicadores de desarrollo de acuerdo con los avances en tecnología que van obteniendo y por la cantidad de recurso humano que aparentemente ahorran, no se comprueba aún que una máquina pueda sustituir totalmente al ser humano. No se debería atentar contra la naturaleza de las personas deshumanizando su existencia que se fundamenta en lo que las máquinas no tienen: la capacidad de sentir y de expresarse.


Como ya lo he escrito, la tecnología usada adecuadamente es una herramienta y un recurso valioso para la productividad, pero no debe olvidarse que todo es creación humana, que tras todo equipo, innovación, invento, teoría, técnica e ideología está la capacidad creativa del ser humano que no es nada distinto al resultado de sus habilidades para sentir, pensar, experimentar y actuar. 


El criterio no se programa y es precisamente en la capacidad de decidir dónde radica gran parte de ese factor humano tan indefinible, impredecible y desvalorizado. “Es que con las máquinas no hay tanto riesgo porque casi nunca fallan” dicen muchos que se quedaron en los desgastados modelos administrativos, pero es justo en la habilidad de las personas para expresarse, decidir, indagar, errar y acertar donde está el verdadero capital humano.  


El factor humano está en el interior de cada uno y más allá de ese conjunto de conocimientos, habilidades y aptitudes que se desarrollan con procesos de formación y práctica en una profesión u oficio. Generalmente está en las destrezas que se desaprovechan y se manifiestan solo como hobby o afición; es el que muchas veces se identifica en las organizaciones como talento oculto y no es que lo sea, sino que realmente es el motor y la pasión que motiva a cada persona para desarrollarse integralmente y el que por supuesto, si se identifica y potencia, se convertirá en uno de los más importantes insumos para la productividad.


Por eso, los mal llamados recursos humanos no pueden ser propiedad de una organización porque cada quien tiene unas habilidades que hacen parte de su patrimonio personal y es cada persona quien debería decidir si las pone al servicio de otros.


Las experiencias,  los conocimientos y las destrezas son bienes intangibles que se potencian  cuando hay una cultura organizacional que posibilite  a cada integrante de la empresa u organización aplicarlas de manera libre y autónoma.


Identificar el verdadero factor humano para reconocerlo, valorarlo y aprovecharlo adecuadamente, es uno de los retos más complejos en las organizaciones actuales donde la competencia por la productividad aniquila cualquier posibilidad de interés  en lo humano. El mayor capital de cualquier tipo de organización siempre serán las personas; por eso son  irreemplazables.