Nacional

Santos seeks a new plan
Santos busca un nuevo plan
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
4 de Febrero de 2016


Tras quince años del Plan Colombia, el Gobierno busca el apoyo de los Estados Unidos, ya no para combatir a la guerrilla, el terrorismo y el narcotráfico, sino para la paz.


Hoy, el presidente Juan Manuel Santos se reunirá con su homólogo estadounidense, Barack Obama, a definir el futuro del Plan Colombia, tras quince años de su implementación. A la reunión, además, asistirá el expresidente Andrés Pastrana, precursor del Plan, mientras se excusaron los expresidentes Bill Clinton y George W. Bush, de EE.UU. y Álvaro Uribe, de Colombia.


Hacer un balance del Plan Colombia no es tarea fácil: para muchos analistas el gran resultado de ese Plan es que las Farc estén sentadas negociando la paz, para otros este fue un mecanismo para deteriorar, aún más, los derechos humanos en Colombia.


La Oficina de Washington para América Latina (Wola) es una organización de investigación y defensa de los derechos humanos en las Américas y desde el principio se opuso al Plan Colombia “debido a sus riesgos en derechos humanos, su defectuoso enfoque a las drogas, y su potencial para intensificar el conflicto”, afirmó en su reciente informe sobre los quince años del Plan.


Según Wola, “hoy en día, varias medidas de seguridad han mejorado con mayor rapidez de lo previsto, Colombia aprovechó más de lo esperado sus recursos, y las tropas estadounidenses no se atascan en un lodazal de contrainsurgencia. Aún así, los resultados del Plan Colombia no son el "éxito claro" que la narrativa reinante indica. La predicción de Wola fue por desgracia correcta”, esa organización atribuye los falsos positivos a los impactos del Plan.


German Sahid, profesor de Ciencia Política de la Universidad del Rosario, explicó que en 1998 el Plan Colombia nació como una iniciativa colombiana de lucha contra el narcotráfico y en el 2002 se amplió para la lucha contra el terrorismo. El docente aclaró que “el objetivo del Plan Colombia tanto para Colombia como para Estados Unidos era diferente: para Estados Unidos era asegurar que un aliado estratégico obtuviera control territorial e institucional en todo momento, porque recordemos que cuando el presidente Pastrana recibe la Presidencia encuentra un país completamente fragmentado política, institucional  y militarmente, el interés de EE.UU. era que el Estado sobreviviera, y eso tuvo un rotundo éxito porque eliminó a Colombia de la lista de estados fallidos; mientras tanto, para Colombia el objetivo era, además de reconstruirse como Estado, luchar contra el narcotráfico y contra el terrorismo, enmarcado especialmente en la lucha contra el Eln, las Farc y las autodefensas,  eso en cierta medida tuvo éxito pero al final no se cumplió el objetivo que era eliminar esas amenazas. Aquí hubo un éxito relativo”.


Por su parte, Armando Estrada Villa, ministro del Interior del Gobierno de Pastrana, dijo que el Plan tenía la intención clara de reducir el narcotráfico para de esa manera disminuir el envío de drogas ilícitas de Colombia a los Estados Unidos, “ahí fue mucho lo que se hizo con las fumigaciones y con la erradicación manual pero, de todas maneras, como el mercado de EE.UU. es amplio, ya que es un gran consumidor de alucinógenos, la producción pasó de Colombia a Perú, esto quiere decir que desde que haya mercado y haya demanda por un producto habrá quién haga la oferta”.


Para el profesor del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia, Adrian Restrepo, “el Plan funcionó, funcionó tanto que se están celebrando quince años de implementación, y  de por sí ya es muy llamativo que el Gobierno de Obama haya preparado esa celebración”.


Él, contrario a lo que opinan otros analistas, no cree que sea exclusivamente responsabilidad del Plan Colombia que haya en este momento un proceso de paz, para él el cambio en la región latinoamericana, especialmente hacia los gobiernos de izquierda en Argentina, Ecuador, Venezuela, Brasil... fue una presión política muy fuerte para las mismas Farc, principalmente porque en el campo de la legitimación de su discurso empezaba a pesar la posibilidad de tomarse el poder por la política y no por las armas”.


El nuevo plan


Wola afirmó que “con los años, la ayuda EE.UU. a Colombia llegó a ser más equilibrada y los programas de desarrollo y justicia se hicieron más sofisticados, y las condiciones de derechos humanos se han fortalecido. Es posible que un enfoque diferente, desde el principio, podría haber traído mejores resultados en menos de quince años. Hoy, sin embargo, un proceso de paz a punto de un acuerdo final ofrece una oportunidad histórica para evitar el conflicto armado (y el crimen organizado violento que todavía aflige a Colombia) estalle de nuevo. Eso requerirá un gran nuevo paquete de inversiones y ayuda extranjera: un nuevo Plan”.


Sahid está de acuerdo: “El Plan Colombia como está actualmente no le sirve al proceso de paz porque es una injerencia de EE.UU. en los campos de entrenamiento  y doctrina de las Fuerzas Militares y las Farc están en contra de eso, es decir, al país le sirve pero a las Farc no le conviene. Lo que podría servir es cambiar la imagen del Plan Colombia a la de cooperación, al Gobierno le interesa buscar una cooperación en recursos para apoyar el posconflicto y la paz territorial. El problema es que el discurso del presidente en Estados Unidos es completamente divergente al discurso de la mesa de Paz de la Habana”.


 Por el contrario, para Adrian Restrepo no hay tal divergencia, ya que desde la fase privada de la negociación el Gobierno colombiano ha consultado con Estados Unidos, y a estas alturas el proceso de paz cuenta con un agregado americano, “yo no creo que lo que se está acordando esté por fuera de la órbita de Estados Unidos”, dijo.


“Yo considero que lo que va a pasar en el llamado posacuerdo es un cambio de énfasis, va a tener más fuerza lo social. Hay que seguir fortaleciendo la presencia del Estado en los territorios y en el caso del posconflicto hay que hacerlo, con mayor razón, para que las zonas dejadas por las Farc no vayan a ser ocupadas por  otros grupos”, agregó el profesor Restrepo.



Santos agradece

EFE- "He venido aquí a decir gracias", afirmó Santos en referencia a la celebración que auspiciará hoy la Casa Blanca por el decimoquinto aniversario del Plan Colombia.


"Estados Unidos ha sido un gran aliado para poner las condiciones necesarias para el fin del conflicto y espero que lo sea para la construcción de la paz", aseguró el mandatario al ser preguntado por el futuro rol de Washington en el postconflicto colombiano.


La Casa Blanca anunció este martes que Obama pedirá al Congreso un incremento de los recursos destinados a Colombia para el año fiscal 2017, aunque no precisó cifras, una petición que podría anunciar el propio presidente estadounidense en presencia de Santos.


Juan Manuel Santos delineó los pilares maestros de los acuerdos de paz que llevan más de tres años de negociaciones y aseguró que uno de los mayores retos que enfrenta es que la ciudadanía "le tiene miedo a la paz".


"Colombia es un país acostumbrado a la guerra. Es como el prisionero que lleva 40 años preso y lo ponen en libertad. Es algo aterrador", apuntó Santos, quien insistió en que la aceptación ciudadana es uno de los grandes escollos tras más de 50 años de conflicto.


En su agenda de ayer en EE.UU. Santos tuvo un almuerzo en la Cámara de Comercio estadounidense, así como una reunión con el presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU., Paul Ryan, y el resto del liderazgo de la Cámara Baja, y la inauguración de la nueva sede diplomática de Colombia en Washington.