Mundo deportivo

Games to continue to believe
Unos Juegos para seguir creyendo
Autor: Juan Felipe Zuleta Valencia
18 de Diciembre de 2016


Finalizaron los Juegos Sudamericanos Escolares ratificando a Medell韓 como escenario de eventos deportivos de gran magnitud y, sobre todo, demostrando que el talento de los j髒enes atletas colombianos promete un gran futuro.


Laura Melo se convirtió en la deportista con más medallas en la delegación colombiana, con seis preseas.

Cortesía Juegos Sudamericanos Escolares

Históricamente la natación no ha sido el fuerte de Colombia en eventos internacionales. Sin embargo, los jóvenes nadadores nacionales no quisieron quedarse por fuera de la fiesta que significaron estos Juegos Sudamericanos Escolares para la delegación Tricolor, pues este certamen fue la firma de un proceso serio y juicioso que se ha encargado de lograr algo que hace años era una utopía en el país: detectar y fortalecer el talento deportivo desde la base. 


Ayer, en el último día de competencias de los Juegos, Laura Sofía Melo redondeó una presentación maravillosa; la pequeña nadadora cosechó oro en los 100 y 50 metros espalda, otro más en 200 metros combinado. Además de una plata en relevos 4x50 combinados y dos bronces (100 metros libres y 4x50 libre).


Andrés Roa también ganó oro para Colombia en los 50 metros mariposa.


La boyacense tiene un promisorio porvenir en la natación. Pero tal vez, hoy nadie sabría de ella si no fuera por los procesos deportivos infantiles y juveniles que se realizan en el país. “A mí y a muchos otros compañeros los entrenadores nos inculcan que hay que valorar de una forma gigante el hecho de que tengamos la posibilidad de competir a este nivel desde muy temprana edad, en torneos internacionales y con rivales muy buenos. Nos dicen que pensemos en la cantidad de talento que se ha perdido y que aprovechemos. (…) Yo pienso en lo importante de estar acá y a veces no me la creo”, dice Laura, y con toda razón, porque hace apenas unas semanas se colgó cinco oros en la final de los Juegos Supérate en Bogotá y ahora puso a sonar el himno colombiano repetidamente en un evento sudamericano. Tiene apenas 14 años y seis meses de edad.


Como ella, hubo decenas de casos en estos Juegos Escolares para Colombia; chicos que hace uno o dos años no proyectaban su gusto por el deporte más allá de la práctica de Educación Física en sus colegios y hoy, luego de representar a sus instituciones durante todo un año a lo largo de la geografía nacional, adornan sus cuartos con medallas que ganaron para su país en un torneo internacional.


Como Natalia Linares, quien ganó tres preseas doradas en atletismo o el equipo de judo que barrió con los oros en el cierre de los Juegos.


Pero más importante que los metales, es la certeza de saber que, si al igual que estos cientos de chicos muchos otros se la juegan por el deporte, seguramente el país tendrá mejores días.