Cultural

Roberto González-Monjas: first violin, conductor and soloist
Roberto González-Monjas: concertino, director y solista
Autor: Gabriela Ranowsky Gonzalez
5 de Septiembre de 2015


Desde hace cinco años, el violinista español visita periódicamente la ciudad de Medellín, donde además de participar en diversos festivales de música, dedica su tiempo a enseñar en la Orquesta de la Academia Filarmónica de Medellín.


Foto: Jhon Alexander Chica Yara 

Roberto González-Monjas con su violín construido en 1703 por Giuseppe Guarneri "Filius Andreae".

Roberto González-Monjas, director asociado de la Academia Filarmónica, se presentará hoy en el Teatro Metropolitano en el Concierto Sinfónico No. 8 de la octava versión del Festival Internacional de Música de Medellín, junto a tres solistas internacionales. 


Al preguntarle sobre sus expectativas de esta velada musical cuenta que “la presentación de hoy será difícil, porque toco de solista, mientras dirijo la orquesta de la Academia Filarmed”. Recalca que esto se solía hacer en los tiempos de Beethoven y Mozart, pero que actualmente “los solistas por comodidad prefieren que haya un director”.


Los solistas que acompañarán a Roberto González-Monjas serán: Wen-Sinn Yang (Suiza/Taiwán) y Santiago Cañón (Colombia) en el chelo, y Sergio Posada (Colombia) en el piano.


“Es un honor que músicos de talla internacional se tomen el tiempo y la energía de venir a tocar con nosotros. Esto demuestra la posición en la que se encuentra la academia. Que nuestros chicos sean capaces, no sólo de tocar sus propios instrumentos sino de formar una orquesta que acompañe solistas de tanto renombre, demuestra el estado profesional en el que se encuentran”, relata González-Monjas.


Su trayectoria en Medellín


El músico afirma que se siente “medio paisa, la Academia Filarmed es parte de mi familia, estos niños son como mis sobrinos, soy como su padrino. La música que hacemos revierte no sólo en los estudiantes sino también en sus familias, en su entorno y sobre todo en la posibilidad de darles un futuro que tiene que ver con la cultura y la mejoría del ser humano. Desde que llegué por primera vez a Medellín, hasta el día de hoy, me he dado cuenta del cambio y la evolución de mis estudiantes, la música les ha permitido desarrollar habilidades sociales, les ha enseñado a comunicar sus sentimientos”.


Su primera experiencia como director y solista en un concierto fue durante  el Festival Internacional de Música de Medellín de 2011 y desde ese momento comenzó a aplicar la metodología, no sólo en sus clases en la Academia Filarmónica sino que también la ha implementado en todos sus proyectos.


“El formato con el cual empecé en la Academia Filarmónica es el de concertino-director, es decir, yo dirijo la orquesta pero lo hago con mi violín desde la primera silla de los violines”,  explica González-Monjas; quien además resalta que es “un formato muy pedagógico, debido a que cuando no hay un director que mueva los brazos, es mucho más fácil para los jóvenes músicos empezar a olvidarse de sus partituras y a mirar, a escuchar, a entender la música desde otro punto de vista, a estar siempre en contacto de manera mucho más natural, como si estuviéramos hablando de la música de cámara, sin ningún director”.


Este violinista y director de tan sólo 27 años, hace especial énfasis en que “la enseñanza es una responsabilidad que tenemos todos aquellos que hemos tenido la suerte de haber estudiado con grandes profesores y en grandes instituciones. Es una obligación para mí, poder transmitir mis conocimientos a las nuevas generaciones”. 



Director y violinista

Roberto González-Monjas nació en Valladolid, España en 1988. A la edad de 3 años se interesó en la música clásica e inició estudios de violín con Stefan Zabek, Krzysztof Wisniewski, Violeta Zabek y Serguei Fatkulin. Cursó estudios de máster en la Universidad Mozarteum de Salzburgo y en la Guildhall School of Music & Drama de Londres, donde en esta última fue nombrado en 2013 profesor de violín. Actualmente es concertino de la Orquesta de la Accademia Nazionale di Santa Cecilia en Roma.