Tesoro de mares y ríos

Autor: Carmen Vásquez Gómez
11 abril de 2019 - 04:53 PM

La Iglesia Católica tiene la sabiduría de sus órdenes impartidas a sus fieles a través de los siglos. Nada es al azahar. Pero, ¿qué tanto sabemos de nuestra Iglesia? Una de ellas es la de cumplir la vigilia, comer pescado cada viernes en tiempo de Cuaresma.

Medellín

¿Pero sabemos qué es la Cuaresma?, ¿sabemos que la figura del pescado era un símbolo en el cristianismo? La Cuaresma son 40 días de reflexión del cristiano, reflexión de su vida en relación con todo lo que lo rodea y reflexión frente a Dios.

UN TEOLOGO RESPONDE

El Presbítero PHD, Diego Alberto Uribe Castrillón, profesor titular de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia Bolivariana, dialogó con El Mundo.

1-¿Qué es la Cuaresma, quién la instituyó?

La cuaresma es una institución bíblica. Cuarenta son los días que el Génesis dá al Diluvio Universal, cuarenta son los años que pasó Israel en el desierto y, finalmente, cuarenta son los días que Jesús pasa en el desierto antes de iniciar su predicación. Tras el cese de las persecuciones y el comienzo de la libertad religiosa en el Imperio Romano, desde el año 322 existe esta práctica en las Iglesias de Oriente y luego se sabe de su celebración en Roma desde el año 385.

Luego en el siglo IV se fijó su duración en 40 días, con inicio seis semanas antes del domingo de Pascua, con el llamado «domingo de cuadragésima», contando cuarenta días desde ese domingo hasta la mañana del Jueves Santo.

2-¿Por qué el comer pescado cada viernes, de dónde viene esta orden de vigilia?

La Cuaresma se fue desarrollando en la Iglesia como tiempo de preparación a la Pascua desde los primeros siglos. En otras experiencias religiosas existe un tiempo de silencio, penitencia y ayuno que se considera como la oportunidad de entrar en el corazón, revisar la vida y purificarse. Cuando se regula esta experiencia, se determina que está acompañada de prácticas muy rigurosas en la alimentación, lo que hizo que más adelante se determinara que la abstinencia sería sólo de carne.

Hay que aclarar que la palabra Vigilia no significa abstinencia propiamente, sino que se generalizó porque en los tiempos del Concilio Vaticano II, los días que precedían a las grandes solemnidades (Navidad, Pascua, Pentecostés) incluían la abstinencia de carne y el ayuno como preparación.

3-¿Es pecado que los católicos no acaten esta decisión?

La Iglesia recomienda esta práctica como algo saludable para la vida de los creyentes, como es una norma puede regularla y por ello se advierte la obligación de cumplirla como un acto personal y comunitario que indica obediencia y espíritu penitencial.

Pero se ha ido perdiendo esta costumbre por el desconocimiento de la norma, ya que la educación escolar religiosa y muchas veces la familia no ofrecen la información de lo que está dispuesto, además del espíritu facilista y complaciente que afecta la vida actual.

4-¿Es obligatoria la confesión en este tiempo...?

Entre los mandamientos que la Iglesia tiene está el de confesarse y comulgar al menos una vez al año, por lo que es un deber del creyente participar de esta gracia y de esta bendición. La obligatoriedad es medicinal, así como acatamos una fórmula médica por nuestro bien, es también una bendición poder recibir la gracia del perdón al menos una vez al año.

5-¿En qué se ha renovado la Iglesia en este tiempo de pasión?

La Iglesia ha querido conservar las prácticas de ayuno, abstinencia, limosnas y oración en estos días como preparación para la Pascua. Ha mermado el rigor del pasado en las prácticas penitenciales, ha propuesto que muchas de estas experiencias puedan ser también vividas como vivencia de la caridad, compartir con los necesitados, destinar algo de lo que se tiene para ayudar a los pobres, vivir las obras de misericordia como expresión de penitencia y disposición para celebrar luego la Resurrección del Señor.

COMPRE PESCADO

Siempre se escucha decir: es que ahora los tiempos son otros, ya nadie cree en nada, no se sabe nada de eso, la iglesia no explica nada…pero de todas maneras, en este tiempo de Cuaresma y Semana Santa lo primero que se busca es dónde comprar buen pescado, la subienda es el tiempo en que la abundancia del pescado sale a flote y se ve en los diferentes mercados. Cada una de las regiones del país tiene sus platos de pescado preferido, ya que los alimentos que acompañan una receta de pescados o mariscos, son fundamentales en la presentación del plato.

EL PESCADO

De por sí en su naturaleza el pescado es una comida sana, es fuente de vitamina. Es un alimento que se digiere con facilidad, bajo en calorías y sus proteínas son ricas en aminoácidos, su contenido de Omga3 mejora la salud arterial. Consumir pescado con frecuencia previene enfermedades, los médicos lo recomiendan a personas con problemas de artritis.

Todo aquello que nos regala el mar o el río es plato delicioso que llega a la mesa.

El pescado se puede preparar en infinidad de recetas: cocido, crudo, frito, asado, desmenuzado, a la parrilla, rebozado, al vapor, apanado, en estofado, enharinado, salteado. Punto aparte es la variedad de sopas y caldos que con pescados y mariscos se pueden preparar. El pescado es un alimento universal. En nuestro país, en el Caribe, el Pacífico, en las aguas dulces de lagos o ríos hay maravillosas especies: mojarra roja, cachama, trucha arco iris, bagre, bocachico, camarones, langostinos, robalo, dorado, yamú, blanquillo, nicuro. Lo primero que hay que aprender es a comprarlo. Pescados y mariscos deben ser absolutamente frescos, el ideal es consumirlos así. Pero si lo ha comprado en el supermercado, asegúrese de que no lo hayan congelado y descongelado previamente. Muy importante es tener un cuchillo especial para pescado y bien afilado para cualquier preparación.

CUIDADOS AL COMPRARLO

-Ojos claros, brillantes y abultados.

-La piel y la carne debe ser lustrosa y de textura firme.

-Las colas deben se húmedas y flexibles.

-Las agallas deben ser relucientes.

-Los filetes o trozos de pescado no deben tener los bordes secos.

RECETA: OSTRAS FRESCA AL ESTRAGÓN

1 – cucharada de estragón fresco picado

2 – cucharaditas de cebollín verde finamente picado.

2 – cucharaditas de vinagre de vino blanco.

1 – cucharada de zumo de limón.

2 – cucharadas de aceite de oliva extra virgen.

24 –ostras frescas.

PREPARACION

Mezcla el estragón, la cebollita, el vinagre, el zumo de limón y el aceite de oliva en un recipiente. Retire las ostras de la concha, pero reserve las conchas. Mezcle las ostras con la vinagreta, cubra y deje 30 minutos en la nevera. Lave y refrigere también las conchas. Para servir, vuelva a colocar las ostras en sus conchas y póngales la vinagreta que quede. ¡Deliciosas!

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Comentarios:

Edgar
Edgar
2019-04-12 07:21:32
Interesantísimo. Se van desechando ciertos mitos respecto la cuaresma, y éste artículo, bién elaborado nos ilustra una buena parte.

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