El trasegar de los humanos por el planeta, está lleno de vicisitudes. El camino no es precisamente un sendero de rosas, pero muchas de las veces, los humanos nos las sabemos complicar, pues luego de dar algunos pasos hacia adelante, salimos con las sorpresas de desandar los pasos y perder así el tiempo y la experiencia invertidos y adquiridos, en el entendido que cada cual, ve la realidad y se aproxima a ella, de acuerdo con sus intereses. Por lo tanto, los comentarios y reflexiones que vamos a plantear son obviamente, subjetivos.Después de varios decenios de ser declarada como Museo y además Patrimonio de la Humanidad, y después de haber sido aceptadas estas condiciones por todas las religiones interesadas, el controvertido gobierno turco de Erdogan, declara que Santa Sofía (Aya Sofya) en Estambul, vuelve a ser mezquita después de 86 años, volviendo a alborotar el avispero de los fanáticos de todas las religiones, fanatismo que siempre ha estado ahí y que no requiere sino de una buena excusa para explotar. La buena excusa está servida. ¡Amanecerá y veremos!En lo local, la nueva Constitución Política abrió la posibilidad de la dosis mínima de consumo de marihuana, el actual gobierno la frena a través del nuevo Código de Policía y hoy los altos tribunales vuelven a aceptarla. ¡Qué pérdida de tiempo y qué falta de sindéresis!Se anuncia por parte de EPM que su planta piloto Jepírachi en la Guajira, funcionará hasta el 2023, noticia, que nos deja apesadumbrados, ya que la energía eólica es una de las mejores alternativas para la producción de energía limpia. Razones técnicas y financieras debe tener EPM para tomar esta decisión que esperamos sea compensada con el montaje de un nuevo campo eólico ya no como piloto, si no como planta de producción de energía limpia en propiedad.Como periódicamente sucede, el actual contralor general de la Nación recorre el país “descubriendo” elefantes blancos, es decir, obras inconclusas que están ahí, a los ojos de todo el mundo, sin que hasta el presente se hayan tomado las medidas y las acciones necesarias para culminarlas, que sería lo obvio, o para tumbarlas.Debería existir un punto dentro de un Plan de Desarrollo serio, para destinar los recursos necesarios para que este tema sea resuelto y obviamente los responsables asuman las responsabilidades de todo orden que les competan. No es suficiente la alharaca mediática, si no se toman las decisiones apropiadas y oportunas dentro de la extemporaneidad.Un ir y venir de discursos se pronuncian por kilómetros, alrededor del problema de la deforestación y de los programas de reforestación. Lo cierto es que a la fecha no hay un control efectivo contra la deforestación generada por parte de cualquiera de los varios actores involucrados que la provocan, como tampoco un proyecto serio y continuado para recuperar y ampliar la extensión forestal en el país.Ojalá aprovechemos la nueva producción de nuestro grande Carlos Vives, CUMBIANA, para volver los ojos hacia la Ciénaga Grande de Santa Marta y hacer lo que haya que hacer para intervenir las infraestructuras viales mal diseñadas y volver a permitir mediante obras apropiadas, la circulación de las aguas del mar y del Magdalena para que renazcan los manglares y reviva ese maravilloso ecosistema destruido por imbéciles.Por último, ya aparecen las pilatunas legales para evitar o demorar la demolición del Edificio Aquarela construido cerca al Castillo de San Felipe en Cartagena, el cual no debió haber recibido nunca licencia de construcción, entregada en su momento por otros imbéciles. Ya la UNESCO dio como plazo hasta el 2021 para que la construcción sea demolida, o sino Cartagena y Colombia perderán la calidad de Patrimonio de la Humanidad que hoy posee el Castillo de San Felipe.Excelente el programa que ha emprendido la Alcaldía de Medellín para aprovechar estos nuevos días de cuarentena para intervenir zonas en estado de deterioro y recuperar el espacio público que se había perdido. Las acciones inicialmente emprendidas en los sectores de La Bayadera y el Sagrado Corazón o Barrio Triste, son ejemplarizantes y deben servir de estímulo y de ejemplo para intervenir otras zonas en franco deterioro. ¡BRAVO!Como una cosa es planear y otra planificar, y otra cosa es no planear y no planificar, es prudente que aquellas construcciones de vivienda subsidiada que se entregan en obra negra después de muchos trámites y una alta dosis de paciencia por parte de los beneficiados, -que en la mayoría de los casos se originan por una tragedia previa como un derrumbe, una inundación, un incendio, un temblor u otra calamidad-, sean dotados de los servicios públicos elementales, entre ellos, ya no como cosa marginal, sino estructural, la conexión a INTERNET. Pongo como ejemplo la urbanización La Cabañita en San Cristóbal, una Unidad de 9 bloques de 6 pisos ocupada recientemente por sus nuevos dueños, un poco más de 50 familias cuyos niños no tendrán como acceder a la educación virtual forzada, a la cual nos tiene sometida la bendita pandemia.NOTA 1: Mi completa solidaridad con el Señor Gobernador Aníbal Gaviria Correa y su distinguida familia.NOTA 2: Mis agradecimientos a la casa EL MUNDO por haberme permitido comunicarme con ustedes a través de las 900 columnas que ajustamos hoy y que coinciden con la suspensión de actividades para el Periódico y mil gracias a ustedes por tomarse el tiempo para leer esta Columna de Opinión.Es un golpe duro para el fortalecimiento democrático y para el ejercicio de la pluralidad y la tolerancia, pero esta es la realidad que nos corresponde enfrentar, en un país como el nuestro. Una última invitación, a que vayamos siempre, con prudente optimismo, ¡DE CARA AL PORVENIR!
Puede ser que algunos de los escritorios en los que nos sentábamos quienes trabajamos en el Periódico EL MUNDO hayan estado ahí desde siempre, desde que lo crearon, a finales de la década de 1970. Sí, caminar hoy por su sala de redacción es como si se apreciara una instalación de Doris Salcedo, la melancolía de esos muebles parece decir que se apaga un sueño que comenzó el 20 de abril de 1979, cuando empezó a circular en Antioquia un diario con ideas fundamentales, como la de la libertad. Esa libertad no podía escapar de la cultura. EL MUNDO fue pilar del inicio de proyectos culturales que transformarían la vida de la ciudad, del departamento y del país. Basta con entrar al Archivo, buscar los folios del Pequeño Teatro, el Matacandelas, el Taller de Artes, La Fanfarria y darse cuenta cómo el Periódico de logo rojo, liberal, entrevistó a miles de artistas, entonces emergentes, creyendo en que nuestra realidad podría existir un sector cultural que se hiciera preguntas importantes.Lea también: Un sector que sigue sacando el sombreroAna María Cano, quien después fundaría La Hoja de Medellín, fue la primera periodista cultural de EL MUNDO. Después la reemplazó Ana Piedad Jaramillo, directora de los Eventos del Libro y exdirectora del Museo de Antioquia y el Teatro Colón. Vino entonces el tiempo de Maryluz Vallejo, hoy doctora en Ciencias de la Información, profesora Titular de Tiempo Completo del Departamento de Comunicación y jurado del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar este 2020. Cuenta Carmen Vásquez, periodista de moda, que cuando Darío Arizmendi era el director de EL MUNDO le dio a cada una su “reino”, le dijo a la periodista cultural que ella se encargara de lo artístico, mientras a Vásquez la mandó a los cocteles, a buscar a la “gente linda”, le permitió tener la primera página exclusiva de moda en estas tierras, guiado en lo que hacía la Revista Hola en España, para que así estuviera clarísimo qué era cultura, qué era entretenimiento, qué era moda y qué era sociedad.Desde sus inicios, EL MUNDO dedicó páginas enteras a la agenda cultural, que eran las más difíciles de editar, porque tenían la agenda de cine, la de teatro, los conciertos, los recitales, las presentaciones de libros, todo, independiente de los artículos periodísticos de una y dos páginas que hacía la sección de cultura.Antes de que su experticia fuera el periodismo político y de opinión, Luz María Tobón, directora de EL MUNDO, fue periodista cultural. Todavía tiene en su oficina una foto de su entrevista a un joven Fernando Botero. Ella, de mamá artista, de familia siempre amante de la cultura, defendió el periodismo cultural hasta el cierre, influyendo, de alguna manera, en que siguiera con cada cambio de dirección. Con la llegada de don Guillermo Gaviria Echeverri, quien respetó lo que hacía el Periódico en este campo, se dio vía libre a que ese saber no se apagara.Nombres como el de Pilar Velilla, exdirectora del Jardín Botánico y el Museo de Antioquia; María del Rosario Escobar, exsecretaria de Cultura Ciudadana de Medellín y actual directora del Museo de Antioquia; la maestra Patricia Nieto, quien guía la Editorial Universidad de Antioquia y es docente de la Alma Mater; o el crítico de cine Pedro Adrián Zuluaga, escribieron una historia cada día, por varios años, en la redacción de EL MUNDO, cubriendo cultura.El Mundo Semanal, el Imaginario y Palabra&Obra fueron los tres suplementos culturales que dijeron cosas muy importantes a la ciudad, al país. Óscar Valencia, jefe de diseño de EL MUNDO, contaba que Imaginario fue osado, despertando muchas molestias en algunos “paisas de Medellín”, cuando su editora puso en la portada la foto de dos hombres homosexuales, desnudos, después de una Marcha del Orgullo. Sus contenidos hablaban de la cultura como lo que somos, reflexionaban sobre la ciudadanía cultural. Palabra&Obra, por su parte, buscaba hacer reportajes de largo aliento con personajes que se destacaban en el campo cultural, teniendo en su portada a importantes creadores como Débora Arango, Gilberto Martínez, Víctor Gaviria, Fernando Botero, Félix Ángel, Cristóbal Peláez, Beatriz González, Alberto Sierra, Antonio Caro, Dora Ramírez, Leonardo Padura, René Uribe Ferrer, entre muchos otros. Una vez, el artista Richard McGuire, reconocido por ilustrar publicaciones como The New Yorker, nos hizo el honor de hacernos una edición especial de Palabra&Obra. Publicamos un especial completo sobre la salvaguarda del patrimonio de Frida Kahlo y Diego Rivera, hecho en Ciudad de México, analizamos muchas veces lo que hacían en el Ministerio de Cultura, cubrimos la Bienal de Venecia, la Feria Internacional de Arte de Madrid (España), Artbo, el Salón Nacional de Artistas, el MDE, la Fiesta de las Artes Escénicas, el Festival de Tango, los diez años de la Fiesta del Libro con edición especial, siempre estuvimos ahí, en cada evento, en cada lanzamiento, en cada nacimiento.Y cometimos errores, muchos, porque EL MUNDO siempre fue una escuela de periodismo cultural. Cómo les parece que una vez, matamos a alguien que revivió. Olga Elena Mattei estuvo muerta durante unos minutos, nos llamaron directamente desde la clínica a contarnos tal suceso. Lloramos, planeamos un especial, llamamos a Héctor Abad Faciolince, él nos dio su declaración sobre la importancia de Mattei para la literatura nacional y corrió a publicar en su Twitter que había muerto.Hasta que, de esas cosas que pasan, los médicos la revivieron, la reanimaron y no se murió. Desde entonces, Faciolince ha sido muy lejano. Es que en el Código Caracol, María Lucía Fernández publicó lo que pasó, en la edición de las 7:00 de la noche: “la inmediatez de las redes sociales le jugó una mala pasada al escritor Héctor Abad Faciolince”. Casi nos ahorca, publicó en su cuenta en esa red: “serán imbéciles los de EL MUNDO”...Vale la pena decir que defendimos causas importantes. Hay que agradecerle a Irene Gaviria y Luz María Tobón que nos permitieron ser autónomos en el contenido cultural. Fuimos nosotros quienes cuestionamos el cambio de vestido que les hicieron a los Silleteros, desconociendo que eran un patrimonio, con lo que hubo polémica nacional, cuando Aníbal Gaviria era el alcalde. No nos censuraron.Fuimos nosotros quienes iniciamos a hablar de los “hipster”, cuando todavía esa manifestación cultural era bastante desconocida.Gritamos duro con investigaciones. Nosotros nos dimos cuenta de que las Bibliotecas Públicas de Medellín habían sido cerradas por el gobierno de Federico Gutiérrez, desconociendo su importancia en la transformación social, con la excusa de ahorrar recursos del presupuesto público. Vaya error de visión política, por eso insistimos con varios artículos en que los Parques Bibliotecas eran la opción que tenía un niño de cualquier comuna de no caer en las redes de tráfico, su puerta de escape muchas veces a la violencia física y sexual. Incomodamos a Sergio Fajardo sobre la responsabilidad en las fallas en la fachada de la Biblioteca España, tanto que salió en portada diciendo “voy a hablar de la Biblioteca España, cuando yo quiera”, los memes no se hicieron esperar en las redes sociales.Cuando iban a sacar al maestro Alberto Correa de la Filarmónica, nosotros lo contamos. Insistimos en que el presupuesto para cultura siempre debía subir en el gobierno nacional, el departamental y el local. Y, sobre todo, le dimos voz a un sector que no encontraba en otros medios un espacio que valorara sus obras, que escuchara sus demandas, que necesitaba, en pleno siglo XXI, más que nunca, una presencia en la agenda pública.EL MUNDO insistió en la importancia de la formación artística para la infancia. Con su proyecto Educar Mientras se Informa y su Concurso Personitas de Colores, invitó a que los niños pintaran sus sueños. Otra cosa que hizo fue premiar con el Mundo de Oro a quienes durante decenios trabajaron por el sector, entre los ganadores estuvieron Graciliano Arcila Vélez, la Emisora HJCK de Bogotá, Guillermo Abadía Morales, Fanny Mickey, la Orquesta Sinfónica de Antioquia, la Cámara de Comercio de Medellín, la Biblioteca Pública Pilotoy la Emisora Cultural de la Universidad de Antioquia, Débora Arango, la Biblioteca Central de la Universidad de Antioquia, Carlos Castro Saavedra, el Instituto de Integración Cultural Quirama, Luis Alberto Correa, Rafael Sáenz Moreno, el Museo de Arte Moderno de Medellín, Luis Alberto Álvarez y la maestra Cecilia Espinosa, su última galardonada.En los comités de redacción, muchas veces nos peleamos con quienes nos preguntaban “y ese, ¿a quién le ha ganado?”, poniendo en duda la idoneidad de los artistas emergentes, peleamos por ellos como el futuro del sector y del arte nacional. La cultura también era un tema para abrir el Periódico, nosotros le dimos la portada al Salón Nacional de Artistas, cuando volvió a Medellín, en su edición 43. Juliana Restrepo y Jaime Cerón, sus directores, llegaron con la edición impresa de EL MUNDO a la apertura de aquel certamen, que durante sus tres meses contó con un cubrimiento diario, detallado, sobre lo que intentaban decir los curadores, que propusieron como tema el oxímoron “Saber-desconocer”.Cuando la notoriedad no abarcaba la obra de Pablo Montoya, cuando parecía que a la crítica local y nacional le faltaba creen en tal talento, nosotros reseñamos su Tríptico de la infamia, sin necesitar que el Premio Rómulo Gallegos nos validara lo grande el autor, porque pudimos verlo.Le puede interesar: ¿Seguro les hace falta la crítica?Que sea el momento para decirles gracias a los cientos de artistas, gestores, investigadores, profesores, curadores, comunicadores y colegas que nos buscaron para pedirnos una opinión, para ofrecernos sus contenidos, así como para criticarnos. Aprendimos juntos, crecimos juntos, hicimos historia juntos.EL MUNDO fue y será la casa de la cultura de Medellín, como quedará para la historia en su archivo, porque aquí pasaron hitos como que Gabriel García Márquez quisiera que la redacción del medio que soñó fundar se pareciera a la del diario liberal de Medellín, donde estuvo dando talleres y compartiendo con los periodistas.Gracias, EL MUNDO, gracias porque nos dejaste soñar que esa utopía que adoptamos, la de cambiar el mundo haciendo periodismo cultural, podía ser posible.
Con todo respeto, no comparto el criterio de quienes han venido criticando a la Corte Constitucional por haber declarado la inexequibilidad del Decreto Legislativo 580 de 2020, por el cual se dictaban medidas en materia de los servicios públicos de acueducto, alcantarillado y aseo, por el motivo que condujo a la adopción del fallo y que también expuso la Secretaria Jurídica de la Presidencia de la República: aunque, según el comunicado de la Corte, se dictó y promulgó en desarrollo del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, se expidió dentro del término de vigencia del estado de excepción y se encuentra brevemente motivado y lleva la firma del Presidente de la República, no fue suscrito por todos los ministros del despacho. Faltaron las firmas de los ministros de Salud –lo cual llama la atención en cuanto la emergencia fue provocada por la pandemia- y de Ciencia y Tecnología.Lea también: Cumplir la ConstituciónComo señala la providencia,” el mandato constitucional referente a que los ministros suscriban los decretos legislativos que se expiden en virtud del estado de emergencia económica, social y ecológica constituye una condición indispensable de validez de dichas normas, en la medida en que con este se garantiza, el principio democrático, durante el estado de excepción, pues se contrarresta el déficit de deliberación y se limita la facultad discrecional del presidente”.La exigencia constitucional de que estos decretos, además de las firmas del presidente, lleven las de los ministros –todos- no corresponde simplemente a un requisito de forma y sin mayor trascendencia. Por una parte, cuando hablamos de los estados de excepción –entre ellos el de emergencia- aludimos al ejercicio de una potestad extraordinaria del Ejecutivo, que normalmente no tiene a cargo la función de expedir las leyes –atribución que, por cláusula general de competencia, corresponde al Congreso-. Por otro lado, la Constitución es clara cuando expresa (art. 115) que las firmas de los ministros en los decretos los comprometen y por medio de ellas asumen una responsabilidad por las medidas y decisiones que adopta el Gobierno Nacional. Y, además, las normas superiores relativas a los estados de excepción exigen expresamente “las firmas de todos los ministros” y subrayan su responsabilidad. El 215, para el caso del Estado de Emergencia Económica, Social, Ecológica o por calamidad pública, estatuye: “El Presidente de la República y los ministros serán responsables cuando declaren el Estado de Emergencia sin haberse presentado alguna de las circunstancias previstas en el inciso primero, y lo serán también por cualquier abuso cometido en el ejercicio de las facultades que la Constitución otorga al Gobierno durante la emergencia”.Le puede interesar: Sobre las sesiones virtualesDe manera que no estamos ante un mero formalismo. Ni se puede sindicar a la Corte Constitucional de haber sacrificado el fondo de la medida en aras de la forma, o de no haber hecho prevalecer el derecho sustancial, como lo exige el artículo 228 de la Carta. Ella tiene a cargo la guarda de la integridad y supremacía de la Constitución, que exigió, en estados de excepción, las firmas “de todos” los ministros, no de algunos.Y el vicio no era subsanable, toda vez que al momento del fallo el decreto ya había sido promulgado y había entrado a producir efectos. En estas materias no se puede improvisar.
Duele la desaparición de EL MUNDO, después de más de 40 años de actividad ininterrumpida, con periodismo de calidad informativa y pluralidad de opinión. Desde hace dos años, cuando la publicación impresa diaria le dio paso a una semanal, el diario quedó herido de muerte porque había perdido su esencia. La desaparición de los periódicos impresos es una de las consecuencias nefastas de llamada revolución digital; nefasta porque los ha destruido sin sustituirlos por nada mejor.Lea también: Harry Sasson, la renta del suelo y las sopas MaggiLa prensa impresa, que resistió los embates de la radio y la televisión, agoniza en todos los países. Se cuentan por centenas los diarios desaparecidos y los que subsisten lo hacen en formatos cada vez más escuálidos y pobres en contenido. Sin la palabra impresa, la fuerza de la vieja sentencia, “lo escrito, escrito está”, se desvanece y con ella las exigencias del rigor informativo y de la clara separación entre la opinión y la noticia.Estas dos fueron las características señeras de EL MUNDO que nunca ocultó su carácter de diario liberal militante, pero abierto siempre a una amplia diversidad de opiniones, tanto en la época de Don Guillermo Gaviria, como en los últimos años bajo la orientación de su hija Irene y de mi querida amiga Luz María Tobón.El de Don Guillermo fue un liberalismo doctrinario, más bien clásico, cuya orientación intervencionista no lo apartó nunca de la defensa de la iniciativa privada como fundamento de la actividad económica en una sociedad verdaderamente libre. Por supuesto que, como periodista, fue también un liberal en el sentido partidista, aunque, el gran hacedor de empresas que fue, seguramente se habría sentido contrariado por la orientación anti-empresarial que aqueja a sectores amplios del que fue siempre su partido.Quizás a causa de la bancarrota ideológica del Partido Liberal, el liberalismo de EL MUNDO de los últimos años perdió su matiz partidista y se hizo más conceptual y de principios, buscando irradiar los valores de la democracia liberal y la iniciativa privada con responsabilidad social a las gentes de todos los partidos y la sociedad entera.Esa defensa de la democracia liberal se expresó en sus cuestionamientos al proceso de paz por su indiferencia frente a las víctimas de la Farc y las grandes concesiones hechas a lo que no era más que organización criminal que no representaba a nadie, como quedó en evidencia con las paupérrimas votaciones recibidas en las dos elecciones en las que ha participado.Su reconocimiento de la iniciativa privada como fundamento de la actividad económica y de la creación de riqueza, se manifestó recientemente en su insistente reclamo de la reactivación de la economía acompañada de la flexibilización de la contratación laboral.Pero quizás la más firme posición de EL MUNDO en los últimos años fue su incansable y persistente reclamo al gobierno a cumplir su misión fundamental de proteger la vida de los ciudadanos. No importa lo que el gobierno haga en cualquier ámbito, si no protege la vida de las personas está incumpliendo gravemente su obligación constitucional y lo que es en definitiva su razón de ser.Muchos años atrás, cuando, por incompatibilidad con mi actividad profesional, decliné la invitación que me hiciera a escribir en el periódico que acababa de adquirir, Don Guillermo, insistente, me dijo que escribir en EL MUNDO sería un honor.Le puede interesar: Una propuesta ilegal, inconveniente y peligrosa, pero imparableHace algunos años, por invitación de Luz María Tobón, EL MUNDO acogió generosamente mis artículos. Me sentí cómodo y complacido de hacer parte de tan noble empresa periodística y muy honrado, como había anticipado Don Guillermo.
Hoy he recibido la noticia: EL MUNDO, después de una tarea periodística de 41 años, ha decidido cerrar su fase de periodismo impreso. El entorno es cambiante, la evolución de hechos, tecnologías, épocas, conduce a decisiones y nuevas direcciones en los caminos que nos presentan horizontes distintos y nos hacen dejar atrás paisajes familiares a los cuales habíamos tomado un cariño como el del poeta cartagenero a los zapatos viejos. Algo diferente se abre en las perspectivas del futuro inmediato. Mis mejores deseos para FundaMundo, para la querida y admirada familia Gaviria Correa, y para la buena ventura de sus proyectos y su liderazgo, siempre inspirados en el bien para la comunidad y para Antioquia. Algunos de estos cambios son dolorosos, como lo es, en lo personal, este: se trata de una pérdida para el periodismo escrito en la región, y en Colombia. Pero EL MUNDO cierra este ciclo, como lo manifiesta su directora Luz María Tobón Vallejo, con la satisfacción del deber cumplido.Lea también: Alatriste: la punta de su espadaTermina para Antioquia una tribuna de decencia, de buen periodismo, de compromiso con la verdad. Se culmina la etapa de un esfuerzo colosal en pro de los intereses sanos de nuestro departamento, pionero para Colombia en tantos aspectos de progreso, de desarrollo, de apertura al futuro. EL MUNDO ha cumplido y constituye un gran honor ser parte, modesta y pequeña, de esta locomotora de la honradez y de la opinión crítica y creadora.Después de escribir la columna “Vestigium” durante veinte años -un total de 492 columnas, de periodicidad quincenal, casi ininterrumpidamente- vienen a mi teclado unas palabras que no puedo evitar, pues las asocio necesariamente a esta tribuna periodística: agradecimiento, aprendizaje, disciplina, creatividad.Cada uno de mis textos fue acogido respetuosamente por parte de los editores y de la dirección en estos años. Nunca he recibido la más mínima interferencia respecto a los temas y enfoques para los cuales con total libertad se me ha cedido el espacio. Siempre he sentido la presencia viva y efectiva de un genuino respeto por el diálogo inteligente, por el ir y venir de ideas ordenadas y rigurosas, expresadas dentro del marco de la consideración hacia la verdad y hacia el lector como un interlocutor merecedor de un trato digno y humanizante. Por parte de la dirección del periódico siempre recibí palabras de aliento, de buen criterio, de magnífica atmósfera de ejercicio de la inteligencia.Escribir Vestigium, con la variedad de tonalidades presentes en el entorno de las realidades contemporáneas, fue un hábito de disciplina, de investigación, de contrastes, de búsqueda de fuentes verificables. Una tarea constante de enriquecimiento y educación personal que tuvo que pasar por el tamiz del lector crítico y exigente, a quien también debo expresar agradecimiento. Mi padre, Hernán Gómez Atehortúa, fue el mejor lector, crítico y corrector que tuve. También asumí una tarea constante de aprendizaje en cuestiones de estilo y de forma periodística. No puedo olvidar las didácticas exposiciones de Arturo Giraldo Sánchez.Un “Vestigium” es la señal, la huella, la marca que deja el pie de un viajero sobre el camino. Hay algo relacionado con la memoria, con el registro de los datos de alguien que ha pasado por un lugar y ha dejado su impronta. Es el indicio de que por allí ha estado un “homo viator”: un viajero, frágil, perecedero, fugaz. Es también el rastro de un caminante que se esfuerza por perfeccionarse en una tarea que se ha impuesto. También el investigador es un sujeto que anda tras las huellas; la realidad -variada y múltiple- ofrece ante sus ojos algunas facetas, y es su tarea, la del investigador, hallar la parte de verdad que está inscrita en esas huellas. Para mí ha sido culminación de un rasgo esencial de mi vida: la búsqueda de explicaciones a las cosas que pasan, y de las cuales apenas tengo un entendimiento parcial en un entorno de asombro constante, infinito, inacabable. Mis columnas fueron posibles por aquella conversación inicial con Luz María Tobón Vallejo, cuando acogió, con tolerancia y generosidad, mis imperfectos intentos de practicar el arte de la columna.Le puede interesar: Incertidumbres y certezasTodos somos viajeros. También las instituciones dejan su huella: EL MUNDO deja un vestigio, una huella de decencia, de amistad, de buena escuela periodística: mi abrazo y mi voz de agradecimiento.
Dicen que no hay dicha completa. Que la persecución de los sueños se parece más al calvario que a un camino de rosas. Viajar, trabajar, estudiar, son verbos muy conjugados en el catálogo de sueños de casi todos, junto con la salud y algún caprichito. ¿Quién iba a creer que cuando el espíritu viajero era el distintivo de una generación alimentada por la globalización, hoy el imperativo es cuidarse y estar en la casa? Aunque ya llevaba más de un mes rondando por la que creíamos lejana China, el coronavirus no pasó por la mente de casi nadie durante el brindis de año nuevo, a pesar de que ya teníamos noticias de su existencia. Y en eso todos los gobernantes fueron tan poco previsivos como el resto de los mortales. Un virus desconocido, viajero y travieso, ha puesto sobre la mesa viejos dilemas éticos que no terminan de resolverse: Lea también:No volver a la normalidad¿Qué vida se debe preservar? El colapso del sistema de salud, como sucedió en Italia y España, pone a los médicos ante el dilema ético de escoger a quién atender primero, es decir, a tomar la decisión sobre quién tiene oportunidad de vivir y quién puede morir. Esto implica hacer otra escogencia: cancelar operaciones programadas con anticipación por otras patologías, precisamente para liberar camas para tratar a los pacientes de coronavirus, que necesitan respiradores y atención durante las 24 horas. Pero, si las otras operaciones eran urgentes, ¿qué pasa con los pacientes?La Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc) tiene una guía ética para ayudar a tomar decisiones a los médicos. El texto recomienda, en presencia de dos pacientes en situación similar, “priorizar la mayor esperanza de vida con calidad”.La fórmula que se aplica es dar prioridad a las personas que tengan más expectativas de vida, bien sea por edad o por no tener enfermedades preexistentes. Este es un criterio objetivo, porque se basa en datos ciertos: expectativa de vida y enfermedades previas. No valen otros criterios, aunque cuando el virus ataca, salen mejor librados quienes no tienen antecedentes en su historia clínica. ¿Es posible tener salud y riqueza al mismo tiempo? Este es un sueño universal. Se trabaja toda la vida para poder disfrutar de una recta final holgada y tranquila. Pero se va la vida en ese esfuerzo y la salud se queda en el camino y en muchos casos son las cargas laborales las que aceleran la partida de este mundo de sueños lícitos imposibles. Las principales víctimas de esta pandemia son hombres mayores de 65 años con antecedentes cardíacos, respiratorios o diabéticos. Gente que seguramente trabajó duro toda la vida y llegó muy enferma a la etapa final. Y a pesar de esto, los autistas profetas del neoliberalismo volverán a cantar su salmo sobre la ampliación de la edad de jubilación.Le puede interesar:El virus que desnudó al neoliberalismo¿Salud o riqueza? En medio del debate viene un virus desconocido a resolver el dilema: la salud del mundo se pierde y para recuperarla hay que cerrar fábricas y empresas, paralizar el transporte, dejar de producir como se viene haciendo. Si salimos adelante, tendremos salud y vida, pero empobrecidos. Ese era el dilema que tenían que resolver los gobernantes del mundo al principio de la crisis: ¿salvar la economía o salvar a la gente? Y es la misma pregunta que se hacen en todas partes los trabajadores informales: ¿morir de hambre o morir de coronavirus? Y que explica, de alguna manera, pero no justifica, que las calles de tantas ciudades del tercer mundo sigan llenas de gente: la economía del rebusque no puede darse el lujo de un confinamiento. En otras palabras, es la misma fórmula que han aplicado todos los atracadores callejeros desde que tenemos memoria de la inseguridad: ¿la bolsa o la vida?
A un mes de que se reportara el primer paciente contagiado por covid-19 en Colombia, el país busca adecuar su sistema de salud a las necesidades de atención que demanda la pandemia, sin descuidar a los pacientes que requieren de otro tipo de atención, y discute sobre las medidas económicas y sociales necesarias para garantizar el bienestar general.La médica Marcela Vélez es epidemióloga y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia e integrante de la Unidad de Evidencia y Deliberación para la toma de Decisiones, que asesora a la Gobernación de Antioquia en la crisis del covid-19. Hoy es una de las expertas de Antioquia en este fenómeno.Además de comparar las medidas que han tomado distintos países para enfrentar el covid-19, explicó a EL MUNDO el sentido del autocuidado en que insisten las autoridades sanitarias y los valores que el país debe considerar para tomar decisiones en el esfuerzo común contrael covid-19.En la toma de decisiones juegan las capacidades, los momentos y las realidades propias de cada sociedad. Y la doctora Vélez reclama que se adopten según valores sociales: “la equidad (que los efectos de las intervenciones afecten proporcionalmente a todos los individuos); solidaridad (que quienes pueden ayudar más lo hagan); universalidad (medidas que podamos ofrecer a todos los habitantes del país que lo requieran); y calidad (que la atención en salud sea buena)”.Lea también: Estadística que permite comprender ocurrencia del covid-19 en ColombiaEntre paísesA diferencia de países como Corea del Sur o Alemania, que han centrado sus esfuerzos en cercos epidemiológicos alrededor de los afectados por covid-19, el Gobierno de Colombia decidió enfrentar la pandemia con medidas tempranas de confinamiento obligatorio de la población.El cerco epidemiológico, explica la doctora Vélez, consiste en “hacer seguimiento a los casos identificados, a sus contactos, los sitios que visitó y las personas con las que entraron en contacto. Con ellos se establecen medidas de aislamiento para que se reduzca la transmisión del virus”.Estos cercos epidemiológicos se hacen desde el conocimiento de que “una persona contagiada de covid-19 puede contagiar a otras 4 personas, incluso antes de que le aparezcan los síntomas, esas 4 personas ahora contagiadas, cada una contagia a otras cuatro personas, o sea que ya tenemos 16, y cada una de esas 16 contagia a otras 4, o sea tenemos 64”, aunque no siempre el contagio ocurre de esta manera.Esos cercos se explican en la realidad económica, pues Corea del Sur ocupa el lugar 11 entre los países ricos del mundo mientras Alemania se encuentra en el tercer lugar. También, en las capacidades para acceder a equipos e insumos para realizar pruebas confiables. Y, además, en la determinación de sus gobiernos de tomarse en serio la amenaza del nuevo virus.Otros países ricos y también productores de equipos e insumos médicos, como Estados Unidos, primera economía del mundo; Reino Unido, quinta economía mundial; Italia, octava economía, o España, lugar 14 entre las grandes economías, privilegiaron la economía o desatendieron el riesgo de la enfermedad. Obligados por los acontecimientos a imponer cuarentenas cuando las curvas de contagio habían alcanzado picos altos, esos países se enfrentan a centenares de muertes diarias y a la incapacidad de sus sistemas de salud para atender a la población enferma.“Con las necesidades de equipos e insumos para las pruebas diagnósticas, y con las dificultades que se han presentado en el seguimiento apropiado a contactos y personas sospechosas, creo que Colombia no tiene una mejor medida” que el confinamiento generalizado, explica la médica epidemióloga Marcela Vélez.La vigencia de este modelo exige de la ciudadanía poner su parte cumpliendo con las medidas de “distanciamiento social, lavarse las manos, lavar las superficies que entran constantemente en contacto con las manos”.La preparación de ColombiaCon el modelo de cuarentena abordado por Colombia, explica la médica, “lo que ganamos es tiempo para preparar al sistema de salud, a los hospitales, para preparar instituciones comunitarias, para tomar decisiones sobre quépacientes serán tratados en casa, quiénes en hospitales, quiénes en UCI”.Ello, además de tomar medidas que cuiden a otras personas “cómo seguir prestando los servicios de salud a las personas que lo necesitan pero que no tienen covid-19 y a quienes no queremos infectar en los hospitales. Cómo preparar al talento humano, y cómo cuidarlo” además de prepararnos “como sociedad para las muertes que inevitablemente ocurrirán”.A raíz de la opción de cuarentena generalizada tomada por Colombia, se ha abierto la discusión sobre la suerte de la economía. Muchos lo hacen desde las cifras macroeconómicas, la doctora Vélez recalca, sin embargo, que “la economía de la que quiero hablar es de la economía de las familias, de ese grupo gigante de personas en Colombia que vive del rebusque, desempleadas, o empleadas ganando salarios que no alcanzan para las necesidades básicas”.Le puede interesar: Gobierno extiende cuarentena obligatoria hasta el 27 de abrilY señala que “el país tiene que pensar en ellos a la hora de tomar medidas sociales. Somos un país tremendamente inequitativo, con altos niveles de pobreza y marginalidad, tenemos que ser solidarios”, de modo que “salvar las vidas de algunos no signifique ponerles más riesgos y cargas y muertos a esos otros que siempre han sido más vulnerables”.
Teniendo en cuenta el Decreto 457 del 22 de marzo de 2020 de aislamiento preventivo obligatorio nacional, en su artículo 3 (excepciones), en el numeral 25, en el que las actividades necesarias para garantizar la operación, mantenimiento, almacenamiento y abastecimiento de la prestación de … (iii) de la cadena logística de insumos, suministros para la producción, el abastecimiento, importación, exportación y suministros minerales.Y en el numeral 30, las actividades estrictamente necesarias para operar y realizar los mantenimientos indispensables de empresas, plantas industriales o minas del sector público o privado, que por naturaleza de su proceso productivo requieran mantener su operación interrumpidamente.En entrevista con el Secretario de Minas de Antioquia, Jorge Jaramillo Pereira, aseguró: “desde la Secretaría de Minas estamos realizando las siguientes acciones:1. Comunicación permanente con empresas, gremios, asociaciones y comunidad minera, para informar de las disposiciones del Gobierno Departamental, en cabeza del gobernador Aníbal Gaviria, y las demás disposiciones del Gobierno Nacional con respecto a las medidas, que de manera oportuna y responsable deben acogerse para la prevención del coronavirus covid-19.2. Reiteración de la implementación de las medidas de prevención.3. Para todas las unidades mineras activación de protocolo por declaración de pandemia coronavirus covid-19.4. Implementación de planes de contingencia y comités de emergencia en cada una de sus operaciones mineras.5. Continuamos monitoreando la situación de emergencia actual para adecuar las necesidades que se presenten e informar de manera oportuna”.También expresó que están motivando medidas preventivas adicionales para controlar y responder a los riesgos asociados con la enfermedad. “Entendemos que en cada sitio se deben implementar restricciones y procedimientos particulares de acuerdo a cada situación y las capacidades de respuesta”.El funcionario también expuso que las empresas mineras tienen ayudas contempladas en sus planes de responsabilidad social, para las comunidades ubicadas en sus áreas de influencia, pero ahora les tocó multiplicar su capacidad de ayuda por la contingencia y por lo que ellos representan para sus municipios. Dadas las dimensiones de esta problemática que se vive a nivel sanitario, social y ecológico.Compromisos de las compañíasLas compañías, por su parte, deben monitorear regularmente su actividad y seguir los requisitos y recomendaciones de las autoridades departamentales, locales y nacionales.Las actividades críticas esenciales y necesarias deben limitarse en personal y sitio, pero deben ser atendidas con la rigurosidad y responsabilidad que requieren para sostener la actividad productiva.“El personal en el sitio se limita a las actividades críticas necesarias para mantener las instalaciones en espera de un retorno a las operaciones normales”, enfatizó el secretario.Y explicó que “en las minas subterráneas es crítico el bombeo de aguas, la ventilación y el sostenimiento de túneles y galerías. En las plantas de cemento y cales los hornos no pueden detener su operación, pues la industria del cemento emplea hornos giratorios que elevan los materiales a temperaturas de 1400°C, procesos en húmedo o seco, para producir cemento de piedra caliza, y las que emplean agregado liviano para producirlo a partir de esquisto o pizarra. También están los hornos de fabricación de cal donde se hace la calcinación de los carbonatos”.Y continuó, “en las plantas de beneficio de oro los espesadores, agitadores y mezcladores utilizan reactivos químicos en los procesos que se controlan permanentemente, por ejemplo, cuando se está midiendo PH, concentración de cianuro, etc. Igualmente, la destoxificación del cianuro antes de desecharlo en las pozas de disposición final”.Estas son las razones por las cuales las actividades críticas de operación, seguridad y medio ambiente deben continuar con estricto rigor, para proteger a los trabajadores, la comunidad y el activo productivo.“Es necesario sostener la salud, la gente y la economía”, concluyó Jaramillo.Por su parte, la Asociación Colombiana de Minería, ACM, en un comunicado puntualizó:“Con el fin de garantizar la seguridad de los trabajadores, las empresas mineras se mantendrán al frente de actividades críticas, equipos de contingencia con mínimo personal de apoyo cumpliendo los más estrictos protocolos de bioseguridad, garantizando el cumplimiento de los requerimientos de Ley en temas ambientales, sociales, comerciales y de infraestructura”.¿Qué están haciendo las empresas?Con el objetivo de proteger la salud de los colaboradores, sus familias y las comunidades; las empresas tienen activada la estructura de respuesta a la emergencia para evaluar los riesgos y mitigar los potenciales efectos que una pandemia puede provocar en los empleados y en las operaciones.Cuentan con planes de salud y seguridad comunitaria, participan en los comités de vigilancia epidemiológica en los municipios de su área de influencia.Además, siguen cumpliendo con sus obligaciones laborales con sus colaboradores y con los pagos a proveedores.Algunas de las medidas adicionales son:Los empleados que por la actividad que realizan no requieran asistir a sus lugares de trabajo, han sido puestos a laborar en la modalidad de trabajo en casa.A todo empleado se le toma la temperatura antes de ingresar a su lugar de trabajo; quienes presenten una temperatura mayor a 37,7°C no se dejan ingresar y deben someterse al aislamiento preventivo. A quienes viajan en vehículos se les hace el control, antes de abordar y al momento de ingresar al proyecto o instalaciones de la compañía.También se tiene restricción de acceso a los proyectos mineros y sólo habilitado para el personal que se requiera estrictamente, medidas adicionales con respecto a contratistas que proveen alimentación, hidratación, aseo y mantenimiento, para que las actividades en el proyecto se den de manera adecuada, activación de comités de contingencia para mantener informados a los empleados de la empresa y contratistas.Además, se reforzaron las medidas de higiene, desinfección y limpieza de las instalaciones, Intensificación de campañas y medidas preventivas del covid-19 y se instalaron lavamanos portátiles en sitios de operación para el constante uso del personal en las operaciones mineras más grandes.Igualmente, por medios audiovisuales se orienta a la comunidad con profesionales de la salud de las compañías, que informan y comunican de manera constante, el manejo preventivo del covid-19, con elaboración de piezas publicitarias en todos los canales a su alcance.Otras acciones de las empresas minerasAdicional a las acciones generales ya mencionadas las empresas mineras aportan individualmente en cosas puntuales como:Gran Colombia GoldEn la región de mayor producción de oro del país, ubicada en el Nordeste antioqueño, Gran Colombia Gold aprobó ayuda de $300 millones para colaborar en la dotación de elementos e insumos a los hospitales de Segovia y Remedios y el Comité de Emergencias de ambos municipios.Estos suministros incluyen oxígeno, mascarillas, camillas e implemos hospitalarios necesarios para enfrentar la pandemia covid-19.Además, la compañía abastece de agua constantemente a las comunidades de Segovia y Remedios que lo requieran, a través de carrotanques, para mantener los niveles de higiene en toda la comunidad.Así mismo, la entrega de mercados básicos para la población más vulnerable.“Diariamente se trabaja con las secretarías de Salud de Segovia y Remedios, el Ejército Nacional y la Policía de estos municipios en campañas de sensibilización para prevención de contagio de COVID 19, con entregas de tapabocas, antibacterial y guantes a toda la población”, puntualizó el comunicado.Mineros S.A.Con la Policía Nacional y el alcalde de El Bagre, Faber Trespalacio, llegaron a algunos barrios del municipio con ayudas humanitarias, priorizando a los más necesitados.Igualmente, están estudiando aportes económicos para el programa Antioquia Solidaria.Apoyan a entidades locales con suministro de equipos de medición y elementos de protección para funcionarios presentes en los municipios.GramalotePor su parte, Gramalote en asocio con la Alcaldía de San Roque brindan apoyo en alimentación para los asilos del corregimiento de Providencia y de la cabecera del municipio, y a algunas familias que requieren mercados.Mina La MargaritaEn el caso de Mina La Margarita entre los empleados y la empresa van a donar mercados a personas que se quedaron sin trabajo en Titiribí, calculan que van a repartir más o menos entre 100 y 150 mercados semanales, expresó Juan Rafael Vélez, su gerente.Miranda GoldHa donado implementos como tapabocas y mercados para los más necesitados.AngloGold AshantiLanzó la campaña “Un propósito por la vida” para apoyar a los habitantes de Jericó y Puente Iglesias frente a la emergencia por el covid-19, así como a sus empleados.La iniciativa contempla la entrega de los siguientes elementos, cuya distribución está a cargo de la Alcaldía municipal: 2.000 mercados para las familias más necesitadas; cinco termómetros láser para medir la temperatura; 3.500 kits de aseo con antibacterial y jabón líquido y 3.500 bolsas de naranjas naturales, 100% de la región.Además, proporcionará $350 millones para la ejecución de la campaña, que también contempla las inversiones necesarias para adecuar una sala de Internet para la alcaldía de Jericó.Adicionalmente, dispuso de $60 millones más para donar a los bancos de alimentos de Bogotá y Medellín.GoldminingEstá trabajando con la ACM en un estrategia macro de aporte a las necesidades en salud pública e insumos para hacer un aporte significativo.Zijin – Continental GoldEstán comprometidos con prestar todas sus capacidades locativas para apoyar a la comunidad, en caso de requerir cualquier traslado a centros asistenciales. Esto incluye el uso de sus ambulancias y el helipuerto.La compañía anunció el 31 marzo 0una ayuda de 100.000 dólares para fortalecer la red hospitalaria del Occidente antioqueño.El Hospital San Juan de Dios, de Santa Fe de Antioquia, recibirá 4 monitores de signos vitales con capnografía, dotarán a los hospitales locales de Buriticá, Giraldo y Cañasgordas con pruebas de detección en sangre del Covid-19. En los cuatro hospitales de la zona de influencia y en Bagadó y Llodó la compañía entregará 1.000 batas, 200 cajas de guantes, 100 trajes de protección para personal hospitalario, gel antibacterial, cuatro kits para protección del personal de la salud, 1.000 tapabocas N95.En las áreas de influencia del proyecto: Buriticá, Santa Fe de Antioquia, Giraldo y Cañasgordas, donarán 1.100 mercados básicos, a través de las alcaldías municipales. Algunos de los productos serán comprados a cultivadores locales, que son pequeños empresarios del Programa Siembra Futuro y a los encadenamientos productivos, para que no pierdan sus cosechas ni sus inversiones, en este momento de contingencia.Para ResourcesOfrece a sus colaboradores cursos internos en formato virtual, dictados por profesionales de la compañía en temas de su experticia y cursos de libre participación, donde asista la mayoría del personal.Para destacarZijin tiene 43.000 trabajadores en 12 países del mundo y ninguno ha resultado infectado por el coronavirus. Sus medidas de prevención son muy estrictas.Mineros S.A. está estudiando el caso de países con menos afectaciones por coronavirus, donde el aparato productivo de minería se protegió, lo cual podría servir de piloto para el aporte fundamental de la minería a la recuperación económica después de superar esta grave pandemia.Aproximadamente 15.000 empleados directos y 18.000 indirectos del sector minero en Colombia suspenden actividades manteniendo sus puestos de trabajo.El mensaje final es ser solidarios, responsables y estar Unidos por la prevención.
Entre las propuestas de gobierno que llevaron al Partido Liberal a ganar de manera contundente las elecciones federales de octubre de 2015 en Canadá, la de legalizar la marihuana era una de las más polémicas. Y aunque el partido del primer ministro Justin Trudeau alcanzó las mayorías en la Cámara de los Comunes y en el Senado, las objeciones hechas al proyecto de ley con el cual el Gobierno se propuso cumplir su promesa de campaña, han ido retrasando el avance de la iniciativa, que ya no podrá ponerse en vigencia el 1 de julio, Día Nacional de Canadá, como era el sueño de Trudeau, sino que se dilatará hasta agosto, después del receso legislativo. Pese a las demoras, es prácticamente un hecho que el cannabis será legal por primera vez en un país industrializado, un hecho que debe poner sobre la mesa en el ámbito mundial la legalización como forma de regular el consumo, reducir los riesgos sanitarios y, sobre todo, erradicar la venta ilícita que alimenta la espiral violenta asociada al narcotráfico.Lea también: Empresa canadiense entra al mercado del cannabis medicinal en ColombiaEl debate de la semana pasada en el Senado, en el que se esperaba la aprobación del proyecto de ley, dejó 46 propuestas de enmienda al texto original, lo que obliga a devolver el texto a la Cámara de los Comunes para su aprobación, tras lo cual el Senado tendrá que realizar una votación final. Dado el poderío liberal en el Parlamento el debate no se centrará en la legalización como tal sino en aspectos muy puntuales, tales como el grado de autonomía que tendrán las provincias para prohibir los cultivos domésticos, la edad mínima de consumo, la aprobación o no de artículos promocionales relativos al cannabis o el manejo de los registros públicos de proveedores. Tales asuntos pueden poner a prueba la histórica conformidad del Senado (cuando el proyecto de ley regrese a sus manos) ante lo aprobado por Los Comunes, aunque al final de los debates el hecho cierto será un programa de legalización cuyo énfasis estará en la salud pública.Lea además: Defensores de la marihuana marcharon para exigir legalizaciónAunque no será el primer país en legalizar la marihuana, pues Uruguay ya lo hizo hace un año y en varios estados de los Estados Unidos también es permitido su uso con fines recreativos, que sea un país miembro del G7 el que tome esa vía es positivo por cuanto marca un camino hacia la legalización en un entorno de educación, prevención y acompañamiento a las poblaciones vulnerables a las adicciones, en el cual las motivaciones para el consumo pueden ser detectadas y debidamente afrontadas desde el sistema de salud, de modo que el uso termina siendo una decisión mucho más informada y autónoma antes que una vía de escape.Conozca más: En 2019 ya habrían productos con cannabis en el paísHemos defendido que la iniciativa de la legalización debe ser un asunto global y concertado entre los países productores y los consumidores si se quiere realmente golpear la inmensa rentabilidad del tráfico ilegal. Es evidente que el debate va ganando terreno, pero en contra del escenario ideal, en el que los recursos invertidos en la represión del consumo se destinen por igual a la prevención y a la regulación del uso de las sustancias que se consideren no adictivas o que no generen mayores daños en el organismo que los que generan las materias reguladas hoy día como el tabaco y el alcohol, juega el hecho de que no todos los países cuentan con las condiciones económicas y políticas que permitan garantizar que tal inversión se materialice. En ese sentido, la legalización en Canadá puede funcionar mientras que en Colombia, donde apenas se ha abierto el camino hacia los usos terapéuticos del cannabis, abrir las puertas a la plena despenalización del consumo de la marihuana en los momentos actuales podría tener el efecto perverso de convertirse en la puerta de entrada hacia otras drogas mucho más dañinas, adictivas y generadoras de violencia para los potenciales consumidores.Le puede interesar: Donald Trump muestra sus peores cartas contra el G7Si otros estados miembros del G7, otros países en vías de desarrollo e instancias internacionales de concertación abordan la discusión de librar la guerra contra esta droga desde una perspectiva menos demandante en términos de vidas en riesgo, recursos económicos comprometidos y amenazas a la salud pública, no cabe duda de que nuestro país tendría que adoptar las medidas necesarias para sumarse a la nueva tendencia, en la cual se libraría a los países de las cargas enormes que hasta ahora han debido llevar, lo que les permitiría orientar mejor sus esfuerzos hacia el esquema de prevención y regulación que, a nuestro modo de ver, pondría el foco en el ser humano, en sus necesidades insatisfechas, en las patologías sociales que afectan su comportamiento y, a la postre, fortalecería su autonomía, lo que redundaría en una sociedad mucho más libre y consciente. Canadá ha trazado un camino que vale la pena conocer. Su experiencia nos puede mostrar cómo y cuándo empezar a transitarlo.
A un año de prenderse la primera turbina de las ocho en total del proyecto hidroeléctrico más grande del país que duplicará a los ya existentes, Hidroituango generará 2.400 megavatios (MW) y será clave para abastecer de energía a lo largo y ancho del territorio nacional. Este proyecto, además, trae consigo desarrollo social y económico en el Noroccidente de Antioquia, generando más de 10.000 empleos directos.“El proyecto hidroeléctrico Ituango está planteado en dos etapas”, explicó Luis Javier Vélez Duque, vicepresidente de proyectos de generación de energía de Empresas Públicas de Medellín (EPM) y quien está a cargo de esta megaobra de ingeniería que tiene un presupuesto de $11,4 billones, de los quehasta el momento se han invertido $7,6 billones.Por su parte, Mauricio Andrés Gutiérrez Marín, ingeniero civil de Construções e Comércio Camargo Corrêa, empresa de origen brasilero socia del consorcio constructor CCC Ituango, señaló que tienen la meta de generar energía con la primera turbina el 1 de diciembre de 2018. Además, “uno de los hitos del contrato es realizar el llenado del embalse el 1 de julio del próximo año”.Según el cronograma de obras para esa primera fase, las otras tres turbinas restantes comenzarían a entrar en funcionamiento consecutivamente cada tres meses, agregó el vicepresidente, para que en 2019 esté completamente operativa la primera fase que generará la mitad de la capacidad total del proyecto, loque equivale a 1.200 MW.Así, en la segunda fase del proyecto se construirán otras cuatro turbinas que estarían listas entre el 2020 y 2021 que aportarían otros 1.200 MW para la capacidad total de generación de energía que tiene Hidroituango.Hasta este momento, cuenta con un avance en obras civiles del 86%. Frente a lo anterior, Gutiérrez Marín expuso que en la construcción de las obras van muy bien y han cumplido con el cronograma, a pesar de dificultades que han tenido que afrontar con la geología, aunque ya fueron superadas.Lea más sobre: Generación eléctrica en Colombia está holgada ante la demandaA su vez, el ingeniero civil añadió que los frentes secundarios están terminados, como por ejemplo “las excavaciones exteriores y los subterráneos”.Ahora se encuentran haciendo obras de concreto, tales como la casa de máquinas, el frente del vertedero, las captaciones, los pozos y el relleno de la presa.Vélez Duque comentó que aún falta finalizar la presa, que es el dique que produce el embalse y represa el río, y que estiman terminar el año entrante.No obstante, consolidando todos los componentes, entre ellos las obras, los equipos electromecánicos, los montajes, las actividades y programas de carácter social y ambiental han logrado un 78,5% de avance.“Estamos avanzando muy fuertemente en el montaje de los equipos electromecánicos como turbinas, generadores, sistemas eléctricos, auxiliares mecánicos, etc.”, explicó el vicepresidente, diciendo que para el próximo año estaría listo para que puedan empezar a generar energía.Magnitud del proyectoEl proyecto en términos de ingeniería es una megaobra muy importante que tiene una capacidad de generación eléctrica 8.500 GWh/año de energía firme y un poco más de 14.000 GWh/año de energía media, señaló Vélez Duque.“Estamos construyendo un proyecto que va a duplicar la central más grande que teníamos”, agregó el ingeniero civil y expuso que la hidroeléctrica San Carlos tiene la mayor capacidad instalada al generar 1.240 megavatios, lo queserá duplicadopor Hidroituango. Este proyecto se compone de un embalse que tiene cerca de 80 kilómetros de longitud, “va desde las montañas entre Ituango y Briceño hasta el Puente de Occidente”.La presa cuenta con 225 metros de altura, que para dar una idea de su magnitud, Gutiérrez Marín dijo que “el edificio más alto del país tiene menos de la mitad de esa altura”. Además, tiene 20 millones de metros cúbicos de relleno, “el último proyecto fue Porce III y tenía alrededor de cinco millones de metros cúbicos. Hidroituango tiene cuatro veces el volumen de Porce III”.Entre otras características, se destaca que la longitud del lecho original del río que están utilizando “es de más o menos un kilómetro para construir la presa. De un extremo a otro sería entre 400 y 500 metros de longitud que va a tener la parte superior”, indicó el ingeniero civil.Asimismo, también se tienen priorizadas las captaciones por donde entra el agua, “son ocho túneles y ocho pozos de compuertas, cada uno tiene 85 metros de altura. Y al ser ocho turbinas cada una tiene su conducto independiente”, añadió.Las obras de la central, también comprenden la caverna principal de la casa de máquinas, donde se alojan ocho unidades de 300 MW de potencia nominal cada una, con turbinas tipo Francis; generadores sincrónicos de eje vertical; equipos auxiliares electromecánicos y de control; sala de control; sala de montaje, y edificios de oficinas. Además, la otra caverna que tienen es donde alojan los transformadores, y entre sus características cuenta con un largo de 210 metros y alrededor de 30 metros de altura.Para entender este proceso, cabe recordar que en las captaciones por donde ingresó el agua hay ocho túneles y en ese sentido, a la salida hay cuatro túneles de descarga, que se encargan de llevar nuevamente el recurso hídrico a la parte exterior en el cauce original del río.Consecutivamente, se encontrará con un túnel denominado pozo de cables que “lleva la energía que se trasforma en la cadena de los transformadores, entonces sale por unos cables de gran diámetro y va hacia el exterior, en donde está una subestación eléctrica”, indicó Gutiérrez Marín. En esa subestación, finalmente, se encuentran los trasformadores que hacen la interconexión con el Sistema Interconectado Nacional (SIN) que se encarga de la distribución de energía.Lea más sobre: Hidroeléctrica Ituango celebrará Semana Ambiental en 12 municipiosParte social y ambientalEste proyecto ya cuenta con sus licencias ambientales completamente, según Vélez Duque. A su vez, frente a las concertaciones con las comunidades, planes de inversión social y obligaciones ambientales también avanza normalmente.Es así que la empresa EPM con criterio de responsabilidad social abordó ese proyecto “no solamente como una gran obra de ingeniería, porque es la más importante del país y de los antioqueños que le va a garantizar la seguridad energética a Colombia por varios años, sino como una obra y una oportunidad de desarrollo del territorio”, subrayó el vicepresidente.Además, agregó que es la oportunidad que tuvo el territorio del Norte y del Occidente de Antioquia para generar una serie de oportunidades de progreso, desarrollo y mejoramiento en las condiciones de vida.Específicamente se han generado 11.000 empleos directos para la construcción de esta obra de ingeniería, de los cuales 2.500 puestos laborales han sido para personas oriundas de la región. Al respecto, el ingeniero civil dijo que aparte de los profesionales, también contratan personal de la región que son tecnólogos o no están calificados.Desde el punto de vista comercial, también se ha logrado que las tiendas de los municipios vecinos vendan más de $50.000 millones, “siendo un dato dinamizador de la economía local”, resaltó Vélez Duque, y agregó que más allá de la magnitud del proyecto desde la parte técnica, “es mucho más importante el progreso que brinda en el territorio en materia de sostenibilidad, institucionalidad e integración”.Por su parte, Gutiérrez Martín comentó que un proyecto hidroeléctrico tiene ventajas, al ser amigable con el medio ambiente, “si bien se generan unos embalses y unas áreas que van a quedar inundadas, no tiene emisiones contaminantes a la atmósfera como sí lo generan otras fuentes de energía”.ContratistasEl vicepresidente Vélez Duque dio a conocer que tienen muchos contratistas, los cuales podrían llegar a ser más de 500. Sin embargo, el más grande e importante contrato es el de las obras civiles principales, es decir, “el que construye la presa, la caverna de máquinas, el vertedero, los túneles de conducción por donde va el agua hacia las turbinas, etc.”, y este contrato está a cargo del consorcio colombo-brasilero CCC Ituango, compuesto por Camargo Corrêa de Brasil, Conconcreto y Coninsa Ramón H, ambas de Colombia.Otro consorcio es Mispe que está conformado por empresas civiles colombianas, tales como Mincivil, SP Ingenieros y Estyma, “ellos construyeron las carreteras de acceso al proyecto y están terminando algunas que se encuentran en proceso de finalización”, expuso.Lea más sobre: Burocracia hace lento el avance de hidroeléctricas en AntioquiaEn cuanto a los equipos, las turbinas y los generadores, que están prácticamente finalizados son fabricados por una firma de Brasil llamada General Electric. Asimismo, los transformadores de potencia están a cargo de la compañía alemana Siemens, y los equipos hidromecánicos los está fabricando ATB de Italia.En la parte socioambiental cuentan con Socya: “Con ellos trabajamos todo el tema de concertación y compensaciones a toda la población impactada en el territorio”, explicó el vicepresidente, agregando que también tienen un contrato de diseño y asesoría durante la construcción de Hidroituango que está a cargo de Integral de Medellín.Finalmente, el contrato de interventoría lo tiene Ingetec, una empresa bogotana y Sedic de la capital antioqueña.
Robert Mugabe renunció este martes como presidente de Zimbabue tras 37 años en el poder, según lo anunció el presidente de la cámara baja de este país, Jacob Mudenda, mientras el Parlamentodebatía una moción de censura contra él, informan medios locales.Mudenda interrumpió la sesión conjunta de la Asamblea Nacional y el Senado para leer la carta de dimisión, con efectos inmediatos, de Mugabe como presidente y anunció que mañana se nombrará un nuevo mandatario.De no haber renunciado a su cargo, las cámaras se disponían a aprobar una moción de censura impulsada por el partido del propio Mugabe, la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (Zanu-PF), que cuenta con mayoría en ambas salas, y que era apoyada por la principal formación de la oposición, el Movimiento por el Cambio Democrático (Mdc-T).En las calles, la noticia fue recibida con emoción y los automóviles hicieron sonar sus bocinas.Lea más sobre:Partido de Mugabe prepara moción en su contra para forzarlo a dimitirMugabe parecía resistirse a abandonar el cargo que ostentaba desde 1987, aunque gobernaba como primer ministro desde 1980, pese a que los militares habían tomado el control del país en la noche del martes al miércoles de la pasada semana.El detonante del alzamiento militar fue la destitución del vicepresidente Emmerson Mnangagwa el pasado día 6, forzada por la facción del partido gobernante afín a las ambiciones de la primera dama, Grace Mugabe, de convertirse en la sucesora de su marido en el poder.Desde entonces, la Zanu-PF, cofundada por Mugabe, destituyó al veterano líder, de 93 años, como número uno de la formación y lo sustituyó por Mnangagwa, además de expulsar a Grace Mugabe y a sus aliados.Lea más sobre:Mugabe no renuncia y pidió que Zimbabue vuelva a la normalidadPese al rechazo popular y de su propio partido, Mugabe no dimitió ni cuando la Zanu-PF le dio un ultimátum que expiró el pasado lunes a las 12:00 p.m hora local.Por ello, el partido inició los trámites para poner en marcha la moción de censura parlamentaria, que finalmente no se consumará tras la renuncia definitiva del mandatario.