Alatriste: la punta de su espada

Autor: Carlos Alberto Gómez Fajardo
16 junio de 2020 - 12:06 AM

Lo que enseña y divierte la lectura de Pérez Reverte no se paga con dinero común. Es novela de aventuras, es creación estética y artística, pero es también repaso de la historia de España.

Medellín

El capitán Alatriste es un héroe de verdad: es tal vez el personaje más característico de su creador,  Pérez Reverte. El autor, con un excelente dominio del castellano y con una ubicación histórica privilegiada y verosímil, en el escenario de las primeras décadas del siglo XVII, nos regala las narraciones del valiente veterano de Flandes, aventurero, único en el dominio de la espada, y asistido -siempre de modo discreto pero salvador- por su escudero, el joven Íñigo de Balboa. Diego Alatriste es un héroe con claros y con oscuros, lleno de humanidad. Cauteloso, siempre vigilante, de pocas palabras. Él sabe, como muy pocos lo suelen saber, que en su pasado si bien hay acciones heroicas y singulares, hay también asuntos sobre los que es mejor no hablar. Tiene muchas experiencias y muchas heridas ya cicatrizadas; su vida siempre ha pendido de un hilo, y de la capacidad de manejar su espada y su daga para defenderla. También supera, con creces,  circunstancias ante poderosos y abogados, en las que lo único es el ingenio en el diálogo y la sensatez: “… de modo instintivo, el capitán llevó la mano a la empuñadura de la espada que no llevaba. -¿Dónde está la trampa, voto a Dios?”. Encarna una humanidad, generosa, capaz de  grandes acciones y sacrificios, pero también astuta y enfrentada a la realidad cruel de desenvolverse en un mundo en el cual -con mayor frecuencia de la debida- el prójimo trata de aniquilar y aplastar al prójimo. Los lectores de Alatriste conocen de las argucias y habilidades casi diabólicas de uno que es -también por excelencia- antihéroe: Gualterio Malatesta, sicario, genial esgrimista, malandrín de alto vuelo, criminal con sus escrúpulos a sueldo.

Lea también: La defensa de la historia

Pérez Reverte nos dibuja magistralmente, no solo el carácter de Alatriste, espadachín insuperable, amigo de Quevedo y de Lope, contertulio de Velásquez, fiel servidor de los Austrias entonces gobernantes de las Españas. Nos invita a recrear el espíritu de Madrid al inicio del reinado de Felipe IV; al hacerlo, nos presenta una radiografía de toda la hispanidad que conoció mejores momentos.

Sobre el siglo de oro, reflexiona el autor de Alatriste en este párrafo a través de uno de sus  protagonistas: “…Singular carácter el nuestro. Como alguien escribiría más tarde, afrontar peligros, batirse,  desafiar a la autoridad, exponer la vida o la libertad, son cosas que se hicieron siempre en cualquier rincón del mundo por hambre, ambición, odio, lujuria, honor o patriotismo. Pero meter mano a la blanca y darse de cuchilladas por asistir a una representación teatral era algo reservado a aquella España de los Austrias que para lo bueno, que fue algo, y lo malo que fue más, viví en mi juventud: la de las hazañas quijotescas y estériles, que cifró siempre su razón y su derecho en la orgullosa punta de su espada…”.

Le puede interesar: Un buen espíritu en El Retiro

Lo que enseña y divierte la lectura de Pérez Reverte no se paga con dinero común. Es novela de aventuras, es creación estética y artística, pero es también repaso de la historia de España, visión de uno de los momentos más importantes de su papel del escenario mundial, el renacimiento y el barroco, y es psicología, descripción profunda y precisa de lo amargo y de lo dulce del ser humano. Y es, cómo no decirlo, una magnífica y oportuna lección del buen manejo del idioma castellano que nos lleva a querer recordar unos versos de Cervantes, inmortales y fotográficos: “Esto oyó un valentón, y dijo: -Es cierto / cuanto dice voacé, seor soldado. / Y el que dijere lo contrario miente.  / Y luego, incontinente, / caló el chapeo, requirió la espada, / miró al soslayo, fuese, y no hubo nada”.

 

Compartir Imprimir

Comentarios:

Edgar
Edgar
2020-06-16 11:31:01
Interesante lo que se escribe de Pérez Reverte, vale la pena su lectura.

Destacados

Carlos Vives
Columnistas /

Para adelante y para atrás

El Mundo inaugura
Columnistas /

EL MUNDO fue la casa de la cultura de Medellín

Mabel Torres
Columnistas /

Firmas y responsabilidad

Guillermo Gaviria Echeverri
Columnistas /

La desaparición de EL MUNDO

Fundamundo
Columnistas /

Mi último “Vestigium”

Artículos relacionados

Simón Bolívar
Columnistas

Otro Simón Bolívar

Este buen libro es otro enfoque del Libertador, el “otro” Bolívar, alguien muy diferente del magnificado psicológicamente por el maestro envigadeño de Otraparte

Lo más leído

1
Mundo Literario /

El desafío de ser pequeña editorial en Medellín

Las pequeñas editoriales de Medellín tienen estilos muy diversos en la conformación de empresa, pero...
2
Seguridad /

310 municipios de Colombia no registraron homicidios: Mindefensa  

El ministro de Defensa Nacional, Luis Carlos Villegas, realizó un balance en materia de seguridad de este...
3
Palabra & Obra /

Rodolfo Pérez González: maestro de maestros

Con su espíritu investigador, estudioso y de gran dedicación, contagió y enseñó a todos los que hemos...
4
Religión /

Eucaristías y Semana Santa, a puerta cerrada

La Arquidiócesis de Medellín anunció medidas de prevención y cuidado frente a la amenaza que significa...
5
Entretenimiento /

Los niños cabalgaron al ritmo de la Feria de las Flores

En la versión 17 de la cabalgata infantil de caballitos de palo los niños de diferentes edades...
6
Territorio /

La nostalgia de un cristo centenario

El Cristo de El Salvador llegó procedente de Italia a Medellín hace cien años. Ha sido un símbolo...