El deporte base tendrá una importante cita
A la biblioteca para ser atleta
Autor: Jonny Andrés Sampedro
25 de Mayo de 2010


Princesa Oliveros será una de las principales figuras que tendrá Colombia en la prueba de los 400 metros vallas, en el Campeonato Iberoamericano de Atletismo que comenzará el próximo mes en San Fernando, España.

Foto: José Chavarriaga 

Su familia es lo que más extraña en esta ciudad donde ha conseguido lo que se propuso.

A Princesa María Oliveros Bohórquez, nacida el 10 de agosto de 1975, en Luruaco, Atlántico, pero criada desde muy niña en Turbo, Antioquia, le gustaba jugar fútbol y practicar voleibol, deporte en el que se destacaba y donde tenía varias posibilidades de figurar.

En un principio el atletismo no le llamaba la atención, poco le agradaba, y le parecía un deporte escaso de emociones, en el cual no encontraba gracia y le parecía aburrido eso de correr largas distancias sin un fin determinado.

Una vez en su colegio, mientras recibía una clase de educación física, ella sobresalió por encima de sus compañeras por ser la más veloz y fue invitada a participar en un torneo interescolar en el año 1991, donde mostró que tenía capacidades para competir en los 400 metros vallas, prueba que ganó muy fácil y en la que dejó en claro que ella podía competir a un mayor nivel.

Habiendo mostrado estas habilidades, fue invitada a entrenar atletismo en Turbo con el profesor Jamer Ochoa, pero ella no se lo tomó muy en serio e iba de vez en cuando, pues también entrenaba voleibol con la Selección de ese municipio.

Estando en este vaivén y con esta indecisión, optó por escoger la velocidad, al entender según dice ella, que tendría pocas posibilidades en el voleibol por su estatura y por un tema racial que le podría cortar las alas que el deporte base le ofrecía.

Comenzó aquí el otro calvario entonces, porque para poder ir a entrenar tenía que escapársele a su madre a quien no le gustaba que ella corriera y saltara debido a que dañaba muy fácil los zapatos y no había dinero para reponerlos.


La mentira piadosa que empleó a partir de ahí, para poder ir con sus tutores tres veces por semana, fue decirle a su progenitora Fidelia Oliveros que estaba muy interesada en estudiar y que por eso debía ir a la biblioteca continuamente.

Después de pasar unos buenos meses y con tanto “estudio”, su madre pensaba que iba a tener una científica en su hogar, pero para sorpresa suya lo que se había formado era una excelente atleta que ya daba de que hablar regionalmente.

Ama de casa, la Policía o Medellín
Con un rendimiento en alza y con doña Fidelia ya conciente del potencial de su hija, Princesa tomó la desición de arriesgarse a convertirse en atleta de alto rendimiento, pues en un municipio sin oportunidades, con una familia de escasos recursos económicos, la otra salida como dice ella, era quedar embarazada y criar muchachitos o entrar a la Policía como única salida económica.

Medellín se convirtió pues en su nueva ciudad y acá se fueron cumpliendo sus sueños. Primero llegaron las convocatorias a las Selecciones Antioquia y Colombia, después pudo graduarse como licenciada en educación física y especialista en gerencia integral del deporte y luego logró los triunfos que tanto soñó y que tanto la enorgullecen.


Campeona nacional de los 100 metros vallas en el año 2000 y 2004, campeona nacional en los 400 metros vallas en el año 2008, medalla de oro en el Campeonato Nacional de Atletismo celebrado recientemente en Cali en los 400 metros vallas, tres récords Bolivarianos en 1997 al ganar los 100 y 400 vallas, más los relevos 4x4, el noveno lugar en el Campeonato Mundial Universitario de China en el 2001 y el tercer lugar en el Iberoamericano del 2004 son muestras suficientes de la calidad que tiene esta mujer y razones suficientes para que aparezca en la preselección de la Selección Colombia, que estará en el Campeonato Iberoamericano de Atletismo que se celebrará entre el 3 y 6 de junio próximo, en San Fernando, España, torneo en el cual espera saber cómo está de cara a los Juegos Centroamericanos de Mayagüez, Puerto Rico, en Julio, aunque también guarde la esperanza de emular sus logros internacionales anteriores.