Columnistas

Medellín, capital ciclista
Autor: Carlos Cadena Gaitán
24 de Febrero de 2014


Hemos luchado mucho por hacer de la bicicleta una verdadera opción de movilidad para Medellín. Hemos creado, empujado, innovado, y sobretodo soñado de la mano de muchos otros ciudadanos en varias ciudades de Colombia.

Hemos luchado mucho por hacer de la bicicleta una verdadera opción de movilidad para Medellín. Hemos creado, empujado, innovado, y sobretodo soñado de la mano de muchos otros ciudadanos en varias ciudades de Colombia. 


Han sido años de trabajo. Siempre lo hemos hecho con el corazón, inspirados por puro amor urbano. Sin embargo, debo aceptar que poco hemos logrado. En Medellín, la Secretaría de Movilidad nunca nos aceptó, la Secretaría de Infraestructura lleva años de adicción profunda al carro; insisten en construir autopistas, puentes masivos, deprimidos. Ellos saben que eso nunca ha solucionado la congestión en ninguna ciudad del mundo, pero igual invierten en publicidad maravillosa, para convencer a los inocentes ciudadanos de que será indoloro. Como lo dije en una columna anterior, espero que con la llegada de Javier Darío Toro a esta Secretaría, esa adicción cambie.


Afortunadamente, mientras la mayoría de gobernantes locales de Colombia insisten en darle la espalda al ciclista y al peatón, cada vez se consolidan más y más grupos ciudadanos en todos los rincones del país. Estos son grupos de personas que no reciben ni un peso por su labor, pero que semana tras semana salen a pedalear, a tomarse las calles pacíficamente, se acercan a las autoridades a promover la bicicleta, le ponen la cara a los medios y a las redes sociales. Hoy, prácticamente todas las grandes ciudades de Colombia tienen colectivos importantes. Villavicencio tiene a los poderosos Bicinavegantes; Bucaramanga tiene a las lindas Mujeres Bicibles y a sus amigos de Ciclaramanga; Cali tiene a los creativos de CulturaBici, siempre acompañados por los Cicloamigos, etc.


Menciono esto para dejar muy claro que yo no soy el único loco que promueve la bicicleta urbana a diestra y siniestra. En Medellín somos miles, en Colombia millones; aún más importante, esa misma es la tendencia global. La semana pasada tuve el honor de ser invitado para abrir el tercer Foro Mundial de la Bicicleta, que se realizó en Curitiba, Brasil.  Allá discutí, pedaleé y renové mis sueños con más de 1300 ciclistas de todo el mundo. El mensaje es uno sólo: los ciclistas urbanos del mundo ya aprendimos que si queremos ir rápido, podemos seguir solos, pero si queremos ir lejos, tenemos que ir en grupo. Esa unión, para lograr una sólida voz imposible de ignorar, debe ser una unión global.


Al finalizar el Foro, llegó la hora de escoger la nueva sede del mismo para el 2015. Gracias al apoyo de muchos amigos de la bici en Colombia, presentamos el nombre de Medellín, para aceptar esta responsabilidad. Fue muy emocionante ver que durante la votación final logramos el apoyo de la mayoría, y convertir a nuestra ciudad en la capital mundial de la bicicleta para el 2015. Ojo, esto no es a causa de grandes avances a favor de la bicicleta, sino por el contrario, gracias al impresionante trabajo ciudadano a favor del ciclismo urbano en nuestra ciudad. 


Desde la semana pasada, ya los ojos de los ciclistas del mundo están puestos sobre Medellín y su Área Metropolitana. Pronto sabrán del maravilloso equipo EnCicla, pero también conocerán el atraso terrible de nuestra infraestructura para el ciclismo urbano, aprenderán sobre nuestra retrograda cultura que no nos permite bajarnos del carro.  Afortunadamente, estamos a tiempo de corregir el rumbo de la mano de varios amigos de la bicicleta (muchos de ellos, adentro de la misma alcaldía de Medellín). 


Mi mensaje va para todos los alcaldes, secretarios, y concejales de este Valle de Aburrá: el momento es ya para avanzar claramente a favor de una ciudad más humana, más ciclista. ¡No más disculpas!