Columnistas

El teatro del oprimido
Autor: Dario Valencia Restrepo
9 de Febrero de 2013


En los años sesenta del siglo pasado fue publicado un libro que alcanzó resonancia internacional y causó gran impresión entre los docentes preocupados por la educación como una práctica de la libertad al servicio de las comunidades menos favorecidas.


En los años sesenta del siglo pasado fue publicado un libro que alcanzó resonancia internacional y causó gran impresión entre los docentes preocupados por la educación como una práctica de la libertad al servicio de las comunidades menos favorecidas. Su autor era el brasileño Paulo Freire y su título “Pedagogía del Oprimido” (ver www.ensayistas.org/critica/liberacion/varios/freire.pdf). La dedicatoria del mismo expresa su propósito central: “A los desharrapados del mundo y a quienes descubriéndose en ellos, con ellos sufren y con ellos luchan”. El trabajo de Freire fue producto de su experiencia como alfabetizador de adultos y de su labor educativa con obreros, campesinos y personas de clase media. Su pedagogía propicia el despertar de una conciencia crítica que revele las relaciones de dominación, gracias a un proceso en el cual el estudiante y el educador aprenden mutuamente. Entonces la pedagogía del oprimido se transforma en la pedagogía de quienes luchan por su liberación.


No es casual que por esos mismos años surgiera en Brasil una nueva concepción de la dramaturgia y la escena con el nombre de “Teatro del Oprimido”, definida y sistematizada por el destacado hombre de teatro Augusto Boal. En esta nueva manifestación los protagonistas son gentes oprimidas que actúan para entender y dar voz a su situación, de modo que con la colaboración de los espectadores que se pueden volver actores, o mediante un foro posterior con la participación del público, se cree conciencia sobre una situación de injusticia y la necesidad de una lucha transformadora.  Por supuesto, se requiere concebir una dramaturgia y una estética que suelen ser el resultado de una creación colectiva entre los profesionales que dirigen dicho teatro y los  oprimidos que harán la representación. Es clara la influencia de Freire y también la del llamado teatro épico de Brecht.


Considerada la importancia política y social del nuevo género del antiguo arte, es grata y aleccionadora la visita a la sede del “Forn de teatre Pa’tothom”, situada en el barrio gótico de Barcelona, con el fin de conocer la experiencia al respecto de Jordi y Montse Forcadas, hijos del ilustre y ya desparecido profesor Jorge Forcadas Feliu, bien conocido en Colombia por su impulso a la ingeniería industrial. Ellos, en equipo con varios compañeros, desde el año 2000 vienen enriqueciendo en España la tradición del teatro del oprimido mediante actividades teatrales con colectivos, una escuela con líneas pedagógicas propias para la formación integral de actores como catalizadores sociales, encuentros internacionales de teatro y educación, exposiciones y publicaciones. Su interés por los problemas de exclusión social los ha llevado a trabajar con grupos marginados con el fin de fomentar en ellos un espíritu crítico que en lo posible contribuya a su liberación (www.patothom.org).


Augusto Boal consideró a Jordi Forcadas un pionero en España al aprovechar el teatro como herramienta de intervención social gracias al desarrollo del Teatro del Oprimido. Sus numerosos proyectos han tenido lugar en penitenciarías, escuelas y centros juveniles, a la par que ha trabajado con colectivos vulnerables como mujeres maltratadas, inmigrantes, gente de la calle, drogadictos y discapacitados. Ha abierto una nueva vía con el teatro foro para lograr la participación ciudadana y la reivindicación de sus derechos. Graduado en el Institut de Teatre de Barcelona en dirección escénica, ha sido reconocido internacionalmente por su labor como dramaturgo, director de teatro, profesor y ponente en congresos internacionales.  Recientemente publicó un importante libro con el título “Praxis de Teatro del Oprimido en Barcelona”, próximo a aparecer en internet, en el cual expone el proceso artístico que se sigue en el Forn de teatre; se ocupa lúcidamente de la teoría y la práctica que han permitido crear numerosas obras, entre las cuales el libro presenta en forma completa dos de la modalidad de teatro foro, la primera sobre una desempleada que busca trabajo y la segunda sobre la discriminación que sufre un inmigrante.