Población

Indigenous people yearn for peace
Indígenas anhelan la paz
Autor: Wendy Margarita Restrepo Guzmán
8 de Julio de 2014


Las comunidades indígenas del departamento han sido algunas de las poblaciones más afectadas por la violencia, por lo cual el proceso de paz los llena de optimismo, siempre y cuando se les tenga en cuenta sus propuestas de reparación.


Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona 

La comunidad indígena tiene costumbres que en muchas ocasiones se ven afectadas por los hechos violentos.

@Wendyneg 


Poblacion@elmundo.com


Willian Carupia Cañapa, líder de la Organización Indígena de Antioquia (OIA), habitante de Chigorodó, del resguardo indígena Polines, Emberá Katío, recuerda con mucha nostalgia los hechos violentos que han afectado a esta población en Antioquia, es un hombre que tiene muchas historias por contar “tristes y fatales”, de las cuales solo habla para que no se repitan.


“Uno de tantos casos sucedió en el año 1999. Llegó una tropa de la guerrilla a las 5:00 a.m. a exigirle a un indígena que le vendiera una vaca, el propietario tuvo que llamar al hermano para que le ayudara a negociar, porque él no sabía hablar español. Cerraron el negocio y fueron hasta los potreros a entregar la vaca, estando allá los asesinaron sin piedad y se llevaron todo el ganado, las vacas, los cerdos, era una trampa”, contó.


Según Carupia Cañapa, historias como esta hay muchas, sucedidas en épocas en las que les han arrebatado a sus líderes, “a nuestros hermanos”. “Nosotros queremos que estos hechos fatales no se vuelvan a presentar, pues en los últimos años, diez de nuestros indígenas han fallecido por minas antipersonal. En los últimos diez años hemos tenido en Antioquia 300 indígenas asesinados, de estos casi 100 eran líderes”.


¿Cómo pasar esa página?


Gerardo Humí, presidente de Caoi, Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, indicó que el primer paso, es que se comprenda la magnitud de cómo se ha afectado el pueblo indígena con el conflicto, “queremos que sepan cómo hemos resistido y que con base a eso se hagan propuestas que sí sirvan en un escenario de paz en el posconflicto”.


De igual forma, el presidente de Caoi dejó claro que las víctimas tienen una participación importante, “su papel es denunciando y exigiendo cómo debe ser su reparación, pero también perdonando. Nosotros construimos nuestras propuestas día a día, no nos quedamos quietos en medio de las negociaciones de paz, porque los pueblos indígenas tenemos que participar en esos escenarios”.


La reparación


Según coinciden los líderes, los grupos armados al margen de la ley y el Estado deben reparar los daños sociales, culturales, territoriales y espirituales que se les han hecho a los pueblos indígenas. “No es solo reparar a una familia entregándole plata. Qué pasa con la comunidad que perdió a un jaibaná, por ejemplo, nos afecta a todos, se van nuestros saberes ancestrales”.


Por tal motivo, es que Willian Carupia Cañapa argumenta que la reparación para los indígenas debe ser con enfoque diferencial, “no podemos ser tratados como el resto de personas que tienen otras identidades culturales, nuestra situación es diferente”.


Por su parte, el gerente de Indígenas de la Gobernación de Antioquia, Carlos Salazar Jaramillo, indicó que la paz se debe empezar a construir desde los territorios. “Para eso, el Estado debe garantizar una inversión de calidad y con enfoque estratégico”.


El impacto que quieren tener los pueblos indígenas de Antioquia es enfocado a la educación con oportunidades y en las garantías de la salud, pues según coinciden los líderes, estos temas se han debilitado a raíz de la violencia que ha impactado los  territorios.


Uno de los temas que ha causado debate y polémica entre los colombianos, es de qué forma pagarán sus actos violentos los victimarios, tema del que el presidente de Caoi indicó que no considera útil la impunidad, “debe haber justicia y reparación”. 


“La cuestión del perdón es simbólica, nosotros lo que queremos es que no se repita, el perdón no nos garantiza nada, de igual forma la impunidad no es garantía, nuestra reparación empieza cuando nos den las noticias de que los responsables están en la cárcel, pagando condenas justas”, es la opinión que según el líder de la OIA, comparte la comunidad Emberá Katío.


Siguen siendo victimizados 


Carupia Cañapa dijo que la comunidad de indígenas está muy interesada en que haya paz, pero se han vuelto escépticos en la medida en que la situación no cambia, pues según él lo denunció, siguen teniendo afectaciones por la presencia de actores armados y violencia, principalmente en el Urabá, el Bajo Cauca y el Occidente de  Antioquia.


Este líder indicó que aún se siguen viendo casos de desplazamiento, “haciéndolas perder su identidad, su cultura, porque no hay tranquilidad. Todavía vemos comunidades obligadas a tener cultivos ilícitos en los territorios, todavía se reciben amenazas, todavía hay zonas minadas. Nosotros queremos visibilizar la situación, de esto se sabe muy poco y es por eso que la reparación ha sido en bajas proporciones”, aseguró.


Para este habitante de la comunidad Emberá Katío, el temor se apodera de los indígenas, quienes se van por no ver casos como el del gobernador de la comunidad Dokerazabi. “Él fue asesinado por la guerrilla, solo  porque fue a visitar a su mamá, a nosotros también nos pusieron fronteras invisibles”.


Según lo relató, el gobernador pasó de la zona paramilitar a la zona de las Farc, por lo que se convirtió en objetivo militar. “El acto fue desastroso, lo asesinaron en frente de sus hijos y su esposa, diciéndole que era un ‘torcido’. Ante este tipo de hechos, lo que hace la comunidad es desplazarse para casco urbano ante el temor y por seguridad”.


Lucha por sus posesiones 


La disputa que ahora enfrentan los indígenas, según Gerardo Humí, es evitar que la guerra se vuelva “común entre los niños y jóvenes, se los quieren llevar para el conflicto porque son muy vulnerables y con ofrecerles algo que nosotros no tenemos los enganchan”.


A su vez, Carupia Cañapa indicó que “ellos lo que quieren son nuestras pertenencias, empezando por nuestros jóvenes, porque así funciona la guerra, la hacen posible con nuestra población reclutada”.


Por otra parte, “quieren nuestras tierras para los cultivos ilícitos  y ahora, para la minería, porque nosotros tenemos un recurso mineral muy importante que es el oro y ellos nos lo quieren quitar, otro ejemplo es la madera y es así cuando se da el choque”.


Los anteriores argumentos demuestran que los indígenas se están preparando para la paz, pero más allá, ellos quieren tomar participación activa, de manera que las soluciones sean efectivas en el posconflicto. 



Comunidad indígena en Antioquia

En este departamento hay 32.000 habitantes indígenas en la zona rural, los cuales se ubican en 48 resguardos y 169 comunidades. En la zona urbana hay un total de 4.000 de ellos, para un total de 36.000 nativos, según lo manifestó el gerente de Indígenas de la Gobernación de Antioquia, Carlos Salazar Jaramillo.


Él también comentó que “tenemos tres grandes pueblos indígenas: los Emberá, el pueblo indígena Kuna Tulé y el pueblo Zenú, todas son comunidades que fueron muy golpeadas por la violencia, principalmente en el primer ciclo de avance del paramilitarismo, entre 1994 y 2001”. 


Salazar Jaramillo indicó que estas comunidades son vulnerables por estar ubicadas en zonas estratégicas geopolíticamente y que por eso, “le apostamos a respaldar un proceso de paz, porque es lo que necesitamos para proteger a nuestros indígenas que son los más vulnerados en la guerra”.




Sin identificación

Según lo asegurado por Willian Carupia Cañapa, líder de la Organización Indígena de Antioquia (OIA), otro de los inconvenientes que presenta la comunidad indígena para la reparación efectiva, es que “nuestras víctimas no están certificadas, porque se ha manejado una cultura de no reportar, sino que en medio de nuestros rituales enterramos nuestros muertos, por eso tenemos muchos hombres enterrados en sus resguardos, dentro de la reparación queremos hacer un conteo efectivo”, indicó.


Es por ese motivo, que el líder dice que en las entidades pertinentes no hay un reporte elevado de muchas víctimas indígenas. “No es porque no los haya, es porque no han sido reportados. Pero ya estamos haciendo exhumaciones y generalizando una concientización sobre el tema, porque para la comunidad Emberá la muerte y el entierro son solo una, por eso las familias no aceptaban que se retiraran los cuerpos”.




Preparémonos para la paz

Es el programa de la Gobernación de Antioquia que busca concientizar a instituciones y comunidades en su responsabilidad de impulsar la consolidación de la paz en todas las regiones del departamento. Para la implementación de esta iniciativa se ha contado con el apoyo de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), la Agencia de Cooperación e Inversión de Medellín y el Área Metropolitana (ACI) y otros actores que se han ido asociando al proceso.


Durante este año y medio se ha llevado a diferentes poblaciones de Antioquia el conocimiento de expertos ante los temas de paz y a su vez, se está escuchando a la comunidad para tener en cuenta sus propuestas. Entre estas actividades se realizó en Medellín recientemente, el “Foro Indígena: Preparémonos para la paz”.