Internacional

Murder affects cooperation between Moscow and Ankara
Asesinato golpea cooperación entre Moscú y Ankara
20 de Diciembre de 2016


El asesinato del embajador ruso en Ankara, Andrei Karlov,se presentó en medio de un acto cultural. El atentado parece estar vinculado con la intervención militar rusa en Siria.


Foto: EFE 

El embajador ruso en Ankara, Andrei Karlov, fue alabado por el 

presidente de Rusia, Vladimir Putin, como “un extraordinario diplomático”. 

EFE


internacional@elmundo.com


El asesinato ayer del embajador ruso en Turquía, Andréi Karlov, supone un duro revés para la cooperación entre Moscú y Ankara en la lucha contra el terrorismo yihadista y el arreglo del conflicto en Siria.


“El crimen es, sin lugar a dudas, una provocación destinada a abortar la normalización de las relaciones ruso-turcas y torpedear el proceso de paz en Siria”, dijo el presidente ruso Vladimir Putin.


El jefe del Kremlin recordó que ese proceso es apoyado “activamente por Rusia, Turquía, Irán y otros países interesados en el arreglo del conflicto sirio”.


Tras confirmarse la muerte del embajador en pleno centro de la capital turca, Putin se reunió con su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, y los jefes del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB) y del Servicio de Inteligencia Exterior.


“La respuesta al asesinato del embajador ruso en Turquía será el reforzamiento de la lucha contra el terrorismo. Y los bandidos lo sentirán en sus propias carnes”, advirtió.


Además, tachó de “vil” el asesinato del diplomático de 62 años, y adelantó que acordó con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan la investigación conjunta de lo ocurrido en el centro de Ankara.


“Debemos saber quién está detrás del asesino”, dijo Putin, quien pidió garantizar tanto la seguridad de las legaciones diplomáticas rusas en Turquía como las turcas en territorio ruso.


También alabó la figura del embajador ruso en Ankara, “un extraordinario diplomático” quien mantenía buenas relaciones con las autoridades y otras fuerzas políticas turcas y que le acompañó personalmente durante su último viaje a ese país.


“Catalogamos lo ocurrido como un atentado terrorista. El terrorismo no vencerá. Lo combatiremos firmemente. Hoy (ayer) mismo este asunto será planteado ante el Consejo de Seguridad de la ONU”, aseguró María Zajárova, portavoz rusa de Exteriores.


Karlov, quien iba sin escolta, fue disparado a quemarropa por un policía turco cuando pronunciaba unas palabras en la inauguración de una exposición de fotografía en pleno centro de la capital turca.


En las imágenes ofrecidas por la televisión turca se puede ver cómo el diplomático ruso es tiroteado por la espalda y, mientras permanece inmóvil en el suelo, el asaltante gritó “No se olviden de Alepo y de Siria”.


Rusia es junto a Irán el principal aliado del régimen sirio de Bachar al Asad, lo que le ha valido numerosos desencuentros con Turquía, que ha apoyado abiertamente desde un principio a la oposición armada para derrocar al líder sirio.


Putin y Erdogan sellaron el pasado 9 de agosto las paces tras más de medio año de estancamiento en sus relaciones por el derribo de un avión de guerra ruso por un caza turco en la frontera con Siria.


Ambos mandatarios dejaron atrás las acusaciones de Putin de que Erdogan apoyaba a los yihadistas en Siria y acordaron reanudar la cooperación en la lucha contra el Estado Islámico (Ei) y otros grupos armados.


El ataque de ayer, que fue condenado por EE.UU., la Otan, la Unión Europea y la ONU, tuvo lugar en víspera de las consultas trilaterales en Moscú entre los ministros de Exteriores y Defensa de Rusia, Turquía e Irán sobre el conflicto sirio.



Condenaron ataque

El Gobierno de Siria también condenó el atentado que se cobró la vida del embajador de Rusia en Turquía, Andréi Karlov.


El Ejecutivo, encabezado por el presidente sirio Bachar al Asad, condenó “rotundamente” el atentado, según informó la agencia de noticias oficial siria, Sana.


Una fuente del Ministerio sirio de Asuntos Exteriores afirmó en un comunicado, publicado por la agencia, que este “crimen atroz reafirma la necesidad de utilizar todos los esfuerzos y capacidades para combatir el terrorismo y vencerlo”.


Rusia es uno de los principales aliados internacionales del Ejecutivo de Damasco, junto a Irán.


De hecho, desde septiembre de 2015, Moscú desarrolla una campaña de bombardeos en el territorio sirio para ayudar al Ejército nacional en la lucha contra los “terroristas”; aunque activistas y opositores denuncian que también ha tenido como blanco zonas residenciales y bases de facciones rebeldes.