Cultural

Medellín, city between hills
Medellín, ciudad entre cerros
21 de Septiembre de 2012


Siete son los cerros tutelares de Medellín, que con su imponencia invitan a propios y extraños a disfrutar de recorridos al pasado prehispánico, conocer especies nativas de árboles, aves, flores y otras variedades


Parque de la luz.

Foto: Alcaldía de Medellín

Programa de Turismo Colegio Mayor de Antioquia Arturo Carvajal Arboleda


Inmersos en ciudades contaminadas por el ruido, el aire enrarecido, exigencias y presiones laborales extremas, viene el deseo de escapar del estrés, la angustia y hasta la desesperanza. Huir del mundanal ruido de la gran ciudad hacia espacios que permitan el contacto del hombre con la naturaleza, sin estar conectados a un “smarthphone” o una “tablet”, sin tener la ropa de trabajo puesta y lejos del estrés semanal, es el ideal de muchos turistas. “La Ciudad de la Eterna Primavera” tiene esos espacios para que propios y extraños, disfruten de los paisajes naturales y se dejen llevar por los trinos de las aves, el perfume de las flores y el viento que surca los aires de Medellín.


Bajo los preceptos hedonistas, el paisaje se convierte en un poderoso catalizador de emociones, tanto individuales como colectivas. Desde la sensación agradable derivada de la contemplación de lo bello a la desolación que transmiten los paisajes destrozados, pasando por los más sugerentes recuerdos asociados a la remembranza de los paisajes infantiles, el paisaje es “un todo” que forma parte de la vida y que es indisociable del territorio en el que se habita o al que se visita.


Medellín es una ciudad privilegiada por las montañas que la rodean. Sus cerros son pulmones verdes y puntos de encuentro donde la familia puede reunirse a disfrutar de la naturaleza, aire fresco, caminatas y recorridos panorámicos para tomar las mejores fotografías y compartirlas orgullosamente. Son sitios donde se siembran semillas de esperanza que las parejas enamoradas suelen aprovechar.  Allí la poesía se transforma en herramienta que desnuda el paisaje hasta desentrañar su esencia.  Allí el paisaje se respira, se siente y despierta sensibilidades de amor y paz.


En los cerros tutelares de Medellín se encuentran diversos atractivos para el disfrute del paisajismo de la ciudad, cada uno de ellos con una especialidad diferente que transporta a los visitantes por los caminos de los indios Nutabes en el Cerro Pan de Azúcar y el Cerro El Volador, o tal vez sentir y percibir las especies nativas en el Cerro La Asomadera, o conocer un fogón de leña en el Cerro Nutibara, en el que cocinaban nuestros abuelos, o por qué no  fortalecer el amor en el Cerro El Picacho o un encuentro con Dios remembrando la primera misa que se celebró en la ciudad en el cerro El Salvador; o sentir la modernización de la ciudad con el verdor de la naturaleza en el cerro Santo Domingo.


Para conocer más sobre los cerros tutelares de Medellín visita:   http://www.medellin.edu.co/sites/Educativo/Docentes/Noticias/Paginas/ED23_EspecialCerros_Inicio.aspx