Cultural

Tourism lessons of a teenage girl
Lecciones de turismo de una adolescente
23 de Agosto de 2013


Estaba plena, alegre viviendo esa independencia que tanto añoramos los adolescentes, sin los padres al lado, disfrutando de la ciudad de Panamá, cuando sentí los dolores que anticiparon los días de desconsuelo y desolación



Ciudad de Panamá.

Programa de Turismo I. U. Colegio Mayor de Antioquia Susana Carvajal Betancur* Estudiante de grado 11 Colegio Bethlemitas


Mientras mis compañeras disfrutaban de los días de sol, alegría y festejos, me trasladaron a la sala de “recobro” como le dicen en Panamá a la sala de recuperación, después de una cirugía de apendicitis que me previno de algo peor, como una peritonitis. 


De no ser por el seguro médico que me vendió la agencia organizadora de la excursión para los estudiantes del grado once, no hubiera tenido mi familia con qué pagar los gastos originados por los servicios médicos, de cirugía, medicamentos y hospitalización. La novedad hubiera sido una calamidad, no solamente anímica, moral sino también una afectación grave de orden económico.  De esta experiencia me quedaron las siguientes lecciones que deseo compartir en esta página de turismo con los lectores del periódico EL MUNDO.


Primera lección: no dejen de comprar los seguros que garanticen la atención médica en casos de emergencia. Es importante tener en cuenta qué riesgos cubre el seguro, qué excluye, y la red de atención médica y hospitalaria. 


Segunda lección: tener guías turísticos apropiados.  Las excursiones deben contar con guías capacitados, no solamente para acompañar estudiantes adolescentes en un viaje sino que estén preparados para enfrentar situaciones adversas.  La calidez de la persona es fundamental para hacer más fácil las eventualidades que puedan suceder en los viajes. Gracias al cielo por la guía Luliana Gallego Baena, quien fue como una madre, un ángel preocupado en esta dificultad. 


Tercera lección: tener siempre una comunicación oportuna. La comunicación minuto a minuto sobre la evolución de mi salud con mis padres, a través de las nuevas tecnologías, creó un ambiente de tranquilidad y confianza favorable, que permitió paliar la situación.


Cuarta lección: equipo médico profesional. Es de rescatar la disponibilidad del cuerpo médico panameño que permanentemente mantuvieron informados a mis padres sobre los procedimientos quirúrgicos y de recuperación. La hoja de vida de ellos estuvo disponible para consulta de mis padres.


Quinta lección: la resiliencia: mis profesores y mis padres me han enseñado a enfrentar los problemas de una manera paciente y mirando las ventajas de cada cosa.  Estar lejos de casa en una situación adversa me permitió entender la importancia de valerse por uno mismo. Tener tranquilidad. Momentos y situaciones en donde uno conoce personas muy valiosas.


Como reflexión nos queda que más allá de la calidad científica de los médicos está la calidad humana en la relación con el paciente.


Mientras toda esta lección se daba, Panamá y su capital, ciudad de Panamá seguían en su ritmo.  Un país que tiene en servicios bancarios, logísticos, turísticos y en el comercio la base de la economía porque representan el 75 % de su Producto Interno Bruto.  La moneda oficial para las transacciones es el Balboa, pero también opera el dólar.  Estas dos expresiones monetarias están a la par. 


Ciudad de Panamá, la capital, tiene una temperatura que oscila entre los 23 y 27 grados centígrados.  Es decir, tropical, cálido y húmedo. 


En el primer semestre del año su Aeropuerto Internacional de Tocumen registró un tránsito récord de pasajeros que llego a los 3’766.065 pasajeros, lo que significó un aumento del 12.9 % más que en el mismo periodo del año anterior.