Cultural

The paradoxes of César del Valle
Las paradojas de César del Valle
Autor: Juan Esteban Agudelo Restrepo
15 de Mayo de 2012


El artista ha participado en exposiciones y ferias de arte de Alemania, España, México, Turquía y Colombia.

Foto: Cortesía 

"Retratos III 6", esta fue la obra que el Museo de Arte Moderno de Medellín seleccionó para repartir entre las personas que se hicieran Amigos Mamm. La figura de la mujer es un dibujo a lápiz, pintado sobre una pared, que da la impresión de haberse caído de una hoja rasgada. La reproducción entregada por el Mamm es hecha completamente de papel.

Representar la realidad a través del arte es paradójico, es una contradicción: el objeto al ser representado no existe, nadie puede vivir dentro de una casa dibujada, pero el espectador acepta que lo que hay allí es verdadero. La gente no ve trazos o pintura o papel, ve un objeto, una casa o una persona. El arte es una ilusión que aceptamos como real.


Y en eso se basa el trabajo de César del Valle, artista que fue seleccionado por el Museo de Arte Moderno de Medellín para que entregara reproducciones firmadas de una de sus obras en el evento de Amigos Mamm, realizado la semana pasada.


“Pero lo que yo quiero es crear una desilusión. Decir: ‘esto es un dibujo, no es otra cosa’”, aclara él.


Para eso, el artista crea personajes a los que pone a interactuar en el mundo en el que viven: caen de una hoja, son aplastados por las arrugas del papel o hacen equilibrio sobre un lápiz.


“La naturaleza de estos personajes es ser de grafito, y la de su mundo es ser de papel. Para no quedarme solo en la representación de esos seres, solo en un dibujo realista, casi fotográfico, hago que ellos habiten su mundo, que haya unos fenómenos”, explica el artista, “sin embargo, todo lo que hay ahí es papel y grafito, lo demás es solo una abstracción que hace la mente”.


No existen y no lo saben


Sus personajes se encuentran en un mundo solitario e indeterminado. Melancólico, si se quiere. Y no están mirando directamente al espectador, no están retratados de frente.


Esto pasa porque sus personajes no son conscientes de ese espectador que los ve desde afuera, actúan desprevenidamente porque no saben que los están mirando. No son conscientes de su no existencia.


Este concepto es explicado por César del Valle a través de una escena de “Las ruinas circulares”, de Jorge Luis Borges, en la que un mago presencia un incendio, y cuando el fuego lo toca no es quemado. “Con alivio, con humillación, con terror, comprendió que él también era una apariencia, que otro estaba soñándolo”, escribió Borges.


Sus personajes son seres imaginados que han alcanzado independencia. Qué actúan, pero no existen. Son paradoja.



César del Valle


Nació en Pereira en 1985.


A los 18 años vino a Medellín para iniciar sus estudios en artes plásticas en la Universidad de Antioquia, de donde es egresado.


Del Valle expresa que su estilo minimalista, donde predomina el blanco, tal vez venga del gusto que sentía en el colegio por el dibujo técnico.


Trabaja su obra reflexionando sobre la realidad, partiendo de la cotidianidad para hacerlo. Al principio, pintó muchos autorretratos, para luego dibujar a sus compañeros de la Universidad.


Además, tiene trabajo con figuras y volúmenes geométricos.