Cultural

Delicious aesthetic
La deliciosa estética
6 de Junio de 2013


“Los padres compran donde los niños consumen con agrado” es una máxima que aplica a los establecimientos gastronómicos colombianos y especialmente a los de Medellín.



Ratón de especias.

I.U.Colegio Mayor de Antioquia Programa de Gastronomía Arturo Carvajal Arboleda Docente -Investigador


Vencerse a sí mismo para evitar que la furia lo consuma y no se presente la recurrente pataleta del niño al momento del consumo de los alimentos, es un esfuerzo de cada ocho días para las familias que acostumbran almorzar o cenar fuera de casa. 


Esta es una realidad no solo familiar sino del mercado que deben leer muy bien los propietarios, gerentes, administradores y cocineros de los restaurantes en Medellín.  En estos se consiguen las cajitas infantiles, solicitadas por los niños, más por el juguete que por el alimento. 


La lucha por la conquista del cliente exige leer muy bien las necesidades, deseos y expectativas de los usuarios o consumidores, en todo orden.  La industria gastronómica debe ser consciente, ante este mercado, de la necesidad de motivar, estimular y seducir al pequeño comensal, el cual puede ser su cliente fiel en el futuro.  Al momento de emplatar, esas tres palabras deben estar presentes. Estética, arte y creatividad se convierten en el secreto para hacer de las ensaladas atrayentes platos para los niños. La misión no es difícil; más bien divertida y gratificante para quien asume este reto.  


Algunas sugerencias: 


Hacer de los tomates cherry atrayentes mariquitas, que se sirven en pan con jamón y una ramita de cilantro o perejil.


Presentar una bicicleta con rodajas de tomate, cebollín, habichuela, champiñones y apio sobre un puré decorado. 


Realizar con huevo cocido y tomate salpicado de queso crema, un hongo, sobre una rica ensalada con vinagreta dulce. 


Con las salchichas se puede hacer un caracol, rodeado de espaguetis. 


La pechuga rellena se presta para hacer cerditos deseosos de alimentar al niño. 


Con mango y uvas se pueden hacer abejitas que rodean una rica ensalada de frutas. 


Dos corazones felices se pueden hacer fácilmente con huevos cocidos. 


Con queso y jamón se pueden hacer las hojas de los cartuchos. 


Cuando se trata de establecimientos gastronómicos, muchas veces las necesidades de los clientes no se ponen en la palabra, pero sí en los deseos. En otras ocasiones no se verbalizan porque están en el inconsciente. Pero para este caso, muchos padres agradecidos volverán a su negocio cuando allí los pequeños consuman con agrado el alimento necesario para la vida. Este tema es uno de los grandes de la industria de la gastronomía ya que los niños de hoy todo lo quieren ver en movimiento, con música y a colores.


Pero cuidado con el exceso de consumo atractivo y cero calorías.