Grandes adefesios

Autor: Sergio de la Torre Gómez
22 octubre de 2017 - 12:09 AM

Conociendo lo que pasa en Cuba no debería extrañarnos tanto la situación de Venezuela, un virtual pandemonium que por lo visto no tiene arreglo, al menos por ahora

Lo que se vive en Venezuela desde hace 20 años constituye un embrollo que nadie logra desenredar. Ni los más aguzados analistas del quehacer político han sabido explicarlo de forma que encaje en la lógica y responda a lo previsible o esperable según la experiencia humana acumulada en esta edad moderna, y en la postmoderna. Experiencia de donde derivan unas pautas y patrones, o leyes (como gustan llamarlas quienes en vano han intentado convertir la sociología en una ciencia exacta) que regulan los cambios y aclaran los accidentes y fenómenos de la historia, por insólitos que parezcan.

Quién iba a adivinar, por ejemplo, que Cuba, país tropical, en zona tórrida, de gentes despreocupadas, dadas por tradición al jolgorio, la improvisación, el facilismo y el dulce abandono ( o sea lo inverso del mundo europeo, habituado a la planeación, la disciplina, el trabajo productivo y la austeridad en sitios como la Unión Soviética, Alemania Oriental, Checoeslovaquia y Bulgaria en su tiempo) quién podía predecir, digo, que Cuba, que copió casi al pie de la letra el rígido modelo soviético soportado por gentes que eran la antípoda del isleño, y que repitió paso a paso, religiosamente, dicho experimento, cumplido bajo la tiranía asfixiante de un partido único, que obraba como invisible monolito, a cuya vigilancia nada escapaba en la vida social o cultural, en el ámbito familiar y privado, quién podía pues predecir que Cuba iría a sobrevivír a su protector y mentor, colapsado con Gorbachov en 1989. ¿Cómo imaginar siquiera que un pueblo de la índole del cubano pudiera resistir , sin revolverse, el mismo régimen que con estoicismo y resignación ejemplares padecieron los rusos, y por el mismo tiempo, con idénticas reglas, las mismas privaciones, adustez y restricciones a la libertad individual que Stalin y sus pares le impusieron a la patria de Gogol y Chaicovsky durante 7 décadas?

Puede interesarle: El componente sicológico

Porque si la experiencia cubana (que increíblemente completa ya 3 generaciones) se hubiera vivido, digamos, en Uruguay, un pueblo con marcado acento europeo, que respira otro clima y se forjó con otros hábitos de vida, yo podría entenderlo. O en la paramuna y fría Bolivia, de bajo mestizaje y alta prevalencia indígena, con raíces culturales por ende muy distintas, vaya y venga. Pues se supone que el socialismo autoritario solo perdura si hay cierta flema en el alma colectiva y una como aceptación de la rutina fija e incesante que el tiempo va cultivando, y una aceptación también de la uniformidad en que descansa la tan cacareada igualdad que la selecta élite o nomenclatura le impone a la inmensa mayoría. O gleba, que allí también existe ella, igualada por lo bajo en el tan esperado, siempre prometido y nunca probado “paraíso socialista”.

Conociendo entonces lo que pasa en Cuba - así sea sin entenderlo, siendo como es, por donde se lo mire, un contrasentido histórico - no debería extrañarnos tanto la situación de Venezuela, un virtual pandemonium que por lo visto no tiene arreglo, al menos por ahora. Ese tema, desde una perspectiva más amplia y de largo plazo, lo abordaremos próximamente. Hoy limitémonos a decir que ambos casos, la isla Caribe y el drama venezolano, nos enseñan que la utopía, esa promesa de felicidad, cuando la queremos llevar a la práctica resulta ser lo opuesto a lo soñado. En el mañana de los pueblos no hay milagros ni Arcadias que entrevemos, y menos que prospectamos. Lo cual al parecer no lo entenderán nunca los apóstoles o profetas del marxismo militante, pobre y desmirriado, que circulan todavía por algunos, cada vez más escasos, rincones del planeta.

Lea también: Radiografía de un fracaso

Compartir Imprimir

Comentarios:

Edgar
Edgar
2017-10-22 07:47:09
Colapsó el comunismo en la vieja URSS, el comunismo de la China va en declive, por lo que no se explica cómo hay gente como Maduro que quiere implantar, en contravía de la historia, un adefesio para que sus conciudadanos pasen hambre, pasen afugias, y mueran de tristeza. Increíble.

Destacados

Salud corporal
Salud /

Tres mujeres le dan salud a la belleza

Todos lo saben Trailer
Palabra & Obra /

Todos lo saben el sufrimiento de una familia en medio de un secuestro

María Teresa Cano Mañana serás aire ArtBo
Palabra & Obra /

Servirse a la mesa: los aplausos pendientes para María Teresa Cano

Santa Laura Montoya
Palabra & Obra /

Mujeres, su brillante huella en la educación y en el arte

Ruta de la seda
Palabra & Obra /

Tangos en la ruta de la seda

Artículos relacionados

Al borde del abismo
Columnistas

Al borde del abismo

En Venezuela llena sus faltriqueras la “boliburocracia”, versión criolla de la nomenklatura stalinista.

Lo más leído

1
Política /

Militares o policías al Gabinete de Bello

La seguridad de los bellanitas será uno de los componentes más novedosos del programa de gobierno de...
2
Minas Y Energía /

2019 será un año decisivo para Hidroituango

A lo largo del nuevo año debe darse el acceso a la casa de máquinas, hito que determinará la toma de...
3
Mundo Estudiantil /

¿Qué acordaron estudiantes y maestros universitarios con el Gobierno?

El Gobierno y los estudiantes y maestros universitarios lograron este viernes un acuerdo para buscarle una...
4
Columnistas /

Los aportes voluntarios a pensiones frente a la Ley de Financiamiento

Con la Ley de Financiamiento se confirmaría que los aportes voluntarios, sin distinción, serán...
5
Columnistas /

Las ruinas del Patrón

No es demoliendo, borrando o callando esa cara de nuestra historia violenta como lograremos evitar que se...
6
Columnistas /

Futbolistas profesionales colombianos y el cáncer de piel

Les cierran las fuentes de trabajo de todos los equipos, tal como si existiera un inhumano y cínico pacto...