Tecnolog韆

Environmentally friendly plastics
Pl醩ticos amigables con el ambiente
22 de Enero de 2013


El desarrollo de biopl醩ticos en Colombia convierte en soluci髇 ambiental lo que antes era una amenaza.



Cultivo de yuca para bioplástico. 

Fredy Zapata Cortés


Silvio Hinestroza Higuita


Divulgador de Ciencia, Canal Click


El plástico es un material de uso común para la mayoría de nosotros. Usamos bolsas plásticas para transportar cualquier tipo de cosas, así como recipientes plásticos para empacar alimentos. Lo usamos en piezas para aparatos eléctricos, tuberías de uso industrial, juguetes, textiles y muchos otros elementos. 


Aunque este material es muy útil debido a su versatilidad y a los muchos servicios que presta, trae consigo desventajas que afectan fuertemente la conservación de nuestro ambiente. El problema más grave y de mayor divulgación es que el plástico común, elaborado del petróleo, no es biodegradable, lo que lo convierte en un potente agente contaminante. 


Este problema trató de mitigarse con la incineración, pero esta quema de plástico generó otro problema: la liberación de gases nocivos que contribuyen al efecto invernadero, y este a su vez puede influir en el calentamiento global. 


Otra grave afección generada por este material es su efecto sobre el mar, pues en las zonas de calmas ecuatoriales los plásticos flotantes se acumulan formando islas flotantes inmensas. Aquellos que se hunden en el océano suelen afectar la vida marina, pues algunos animales confunden el plástico con comida o quedan atrapados en la basura.


Como respuesta a estas desventajas se ha venido desarrollando la obtención de plásticos a partir de productos biodegradables, materiales comúnmente llamados bioplásticos. La materia prima que se utiliza para la fabricación de estos bioplásticos es habitualmente la celulosa o el almidón, ambas de origen vegetal.


En países como Colombia, la producción de bioplásticos genera además trabajo para las familias productoras de una materia prima: la yuca, de donde se saca almidón para desarrollar el producto. Nos lo explica Adolfo Plazas, investigador de la Universidad del Cauca entrevistado por el programa GPS, de Canal Click: “Proyectos como este construyen una sociedad de intereses entre quienes se ocupan de la materia prima y quienes desarrollan los bioplásticos. Esto genera una sociedad fuerte que aporta al cuidado del medio ambiente”.


Así es como la ciencia ya no solo permite solucionar problemas materiales sino que en ese proceso también las sociedades pueden salir fortalecidas. Sin duda, gran parte de los problemas ambientales que nos aquejan tienen en la investigación una solución cercana. 




La isla de la basura


Existe una isla que no figura en los mapas, y que es una vergüenza para la humanidad. Es una isla compuesta de plástico y otros desechos, localizada en el centro del Océano Pacífico. 


Esta monumental acumulación de basura fue y sigue siendo formada por las corrientes oceánicas. Fue descubierta en agosto de 1997 por un grupo de navegantes que participaban en una regata y que decidieron tomar una ruta alterna. 


Algo aterrador de este fenómeno es que el 80 % de los residuos los producen fuentes terrestres y solo el 20 % restante es producido por embarcaciones. La gran sopa tóxica, como es también denominada, alcanza una dimensión de más o menos 3,4 millones de kilómetros cuadrados y se expande cada vez más debido a las seis millones de toneladas de basura que son arrojadas anualmente al mar. 


Muchos de los daños provocados por esta isla son irreversibles,y mientras no se tomen medidas, serán cada vez más funestos. Se estima que la isla ha aumentado su tamaño diez veces entre 1999 y 2010 y que además no es la única. Otras, de menor proporción, se han encontrado en varias zonas marítimas. Por el bien del ambiente, de la navegación y de la sostenibilidad, hay que actuar rápido.